{"id":10145,"date":"2020-09-08T01:24:57","date_gmt":"2020-09-08T06:24:57","guid":{"rendered":"http:\/\/un-paso-aldia.com\/?p=10145"},"modified":"2020-09-08T01:24:57","modified_gmt":"2020-09-08T06:24:57","slug":"asi-fue-el-nacimiento-de-la-santisima-virgen-segun-relatos-misticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2020\/09\/08\/asi-fue-el-nacimiento-de-la-santisima-virgen-segun-relatos-misticos\/","title":{"rendered":"As\u00ed fue el Nacimiento de la Sant\u00edsima Virgen, seg\u00fan relatos m\u00edsticos."},"content":{"rendered":"\n<p><em>El 8 de septiembre se celebra en el rito latino la fiesta de la Natividad de la Virgen Mar\u00eda, es decir,\u00a0<strong>el nacimiento de Mar\u00eda como cualquier otro beb\u00e9, a\u00fan siendo un beb\u00e9 muy especial por carecer de pecado original.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>\u00bfC\u00f3mo sabemos que es la fecha de su nacimiento?<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Tomado de:<\/strong> <em>desdelafe.mex<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El cumplea\u00f1os de Mar\u00eda se conoce por tradici\u00f3n pero no se menciona en la Biblia. La Iglesia de Francia se\u00f1ala que esta tradici\u00f3n inici\u00f3 en el territorio de Angers y que san Maurilio instituy\u00f3 esta fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Se dice que el 8 de septiembre, un hombre de la comunidad escuch\u00f3 a los \u00e1ngeles cantando en el cielo, y al preguntarles la raz\u00f3n, le dijeron que estaban muy alegres porque la Virgen hab\u00eda nacido ese d\u00eda. Esta revelaci\u00f3n ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 430, y san Maurilio era obispo de Angers.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>\u00bfQui\u00e9nes fueron los padres de Mar\u00eda?<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La<strong>&nbsp;tradici\u00f3n se\u00f1ala que los padres de la Virgen Mar\u00eda fueron san Joaqu\u00edn y santa Ana, aunque sus nombres no figuran en la Biblia.<\/strong>&nbsp; Donde aparecen es en un Evangelio Ap\u00f3crifo conocido como Protoevangelio de Santiago, cuyo origen data del siglo II al IV, y da cuenta del nacimiento de la Virgen Mar\u00eda, no obstante, el nombre de Ana es mencionado tres veces en el Antiguo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Este Protoevangelio, que abarca menos de 50 p\u00e1ginas, narra que Joaqu\u00edn no ten\u00eda hijos por lo cual se fue al desierto donde permaneci\u00f3 40 d\u00edas para orar y ayunar, en tanto Ana \u201cse lamentaba y gem\u00eda doblemente diciendo: llorar\u00e9 mi viudez y mi esterilidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><strong>Un \u00e1ngel se present\u00f3 a santa Ana y le anunci\u00f3 que el Se\u00f1or hab\u00eda escuchado sus ruegos: \u201cConcebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz y de tu prole se hablar\u00e1 en todo el mundo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Ana respondi\u00f3: Vive el Se\u00f1or, mi Dios, que, si llego a tener alg\u00fan fruto de bendici\u00f3n, sea ni\u00f1o o ni\u00f1a, lo llevar\u00e9 como ofrenda al Se\u00f1or y estar\u00e1 a su servicio todos los d\u00edas de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Por su parte,<strong>&nbsp;Joaqu\u00edn tambi\u00e9n tuvo la visitaci\u00f3n de un \u00e1ngel en el desierto<\/strong>&nbsp;que le dijo: \u201cEl Se\u00f1or ha escuchado tu ruego; baja pues de aqu\u00ed que Ana, tu mujer, va a concebir en su seno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-default\"><blockquote><p>Posteriormente, el documento narra el nacimiento de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda: <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p><strong>El nacimiento de la Virgen Mar\u00eda seg\u00fan el Protoevangelio de Santiago<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Sus padres fueron\u00a0<strong>Joaqu\u00edn y Ana<\/strong>. Joaqu\u00edn; un hombre rico en extremo que gustaba de dar ofrendas dobles diciendo: \u00abEl excedente de mi ofrenda ser\u00e1 para todo el pueblo, y lo que ofrezca en expiaci\u00f3n de mis faltas ser\u00e1 para el Se\u00f1or\u2026\u00bb. Ana, esposa de Joaqu\u00edn, era una mujer est\u00e9ril que no hab\u00eda podido darle descendencia, convirti\u00e9ndose esta justamente, en la raz\u00f3n de sus pesares, pues Joaqu\u00edn se convert\u00eda en el primero que no hab\u00eda podido \u00abengendrar en Israel, v\u00e1stago de posteridad\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Apesadumbrado, Joaqu\u00edn se retir\u00f3 al desierto, plant\u00f3 su tienda y all\u00ed ayun\u00f3 durante 40 d\u00edas diciendo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00abNo comer\u00e9, ni beber\u00e9, hasta que el Se\u00f1or, mi Dios, me visite, y la oraci\u00f3n ser\u00e1 mi comida y mi bebida\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esto entristeci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a Ana quien se ahora se lamentaba:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00abLlorar\u00e9 mi viudez, y llorar\u00e9 tambi\u00e9n mi esterilidad\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.proyectoemaus.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/nascmarias2.jpg\" alt=\"El nacimiento de la Virgen Mar\u00eda\" width=\"553\" height=\"301\" \/><figcaption>El nacimiento de la Virgen Mar\u00eda. oleo espa\u00f1ol del siglo XVII. Creative Commons.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-39752\"><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y Ana, sumamente afligida, se despoj\u00f3 de sus vestidos de duelo, y se lav\u00f3 la cabeza, y se puso su traje nupcial, y, hacia la hora de nona, baj\u00f3 al jard\u00edn, para pasearse. Y vio un laurel, y se coloc\u00f3 bajo su sombra, y rog\u00f3 al Se\u00f1or, diciendo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00abDios de mis padres, bend\u00edceme, y acoge mi plegaria, como bendijiste las entra\u00f1as de Sara, y le diste a su hijo Isaac\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces, el \u00c1ngel del Se\u00f1or le habl\u00f3<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00ab<em>Ana, Ana, el Se\u00f1or ha escuchado y atendido tu s\u00faplica. Concebir\u00e1s, y parir\u00e1s, y se hablar\u00e1 de tu progenitura en toda la tierra<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Ana respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00ab<em>Tan cierto como el Se\u00f1or, mi Dios, vive, si yo doy a luz un hijo, sea var\u00f3n, sea hembra, lo llevar\u00e9 como ofrenda al Se\u00f1or, mi Dios, y permanecer\u00e1 a su servicio todos los d\u00edas de su vida<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los meses de Ana se cumplieron, y, al noveno, dio a luz. Y pregunt\u00f3 a la partera:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 he parido?<\/p>\n\n\n\n<p>La partera contest\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00abUna ni\u00f1a\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Ana repuso:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00abMi alma se ha glorificado en este d\u00eda!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Y acost\u00f3 a la ni\u00f1a en su cama. Y, transcurridos los d\u00edas legales, Ana se lav\u00f3, dio el pecho a la ni\u00f1a, y la llam\u00f3\u00a0<strong>Mar\u00eda\u2026<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.proyectoemaus.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/nacimientomaria2.jpg\" alt=\"nacimiento de la Virgen Mar\u00eda\" width=\"431\" height=\"372\" \/><figcaption>Nacimiento de la Virgen Mar\u00eda por Girolamo del Pacchia. Creative Commons.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-15760\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Aunque no son dogma de fe, la Iglesia considera las visiones o revelaciones particulares de gran valor para acercarse, en este caso, a la figura de la Virgen.\u00a0<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.portaluz.org\/imagenes\/fotosdeldia\/3305_natividad_.jpg\" alt=\"El nacimiento de la Virgen Mar\u00eda minuto a minuto. Las desconocidas revelaciones privadas de una testigo\" width=\"416\" height=\"231\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Tomado de:<\/strong><em> portaluz.org<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Desde la eternidad Dios Padre ha manifestado su amor salv\u00edfico, dando vida a una criatura Inmaculada, alma Sant\u00edsima, templo del Esp\u00edritu Santo, Madre de su Hijo, la bienaventurada Virgen Mar\u00eda.<br>\u00a0<br>Transcurrieron siglos, generaciones, para que, llegado el momento propicio, conocido y permitido por Dios, pudiere nacer la Madre del Salvador; y as\u00ed la Genealog\u00eda de Jes\u00fas -que cita el Evangelio de Mateo- pudiere culminar con la reveladora frase: \u201c\u2026<em>Mar\u00eda de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p><strong>Testigo que narra<\/strong>: La estigmatizada Ana Catalina Emmerich (1774-1824), beatificada por Papa Juan Pablo II en 2004<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Contempl\u00e9 la creaci\u00f3n del alma sant\u00edsima de Mar\u00eda<\/strong>&nbsp;y su reuni\u00f3n con su pur\u00edsimo cuerpo. En mis contemplaciones habitualmente me presentan la Sant\u00edsima Trinidad en un cuadro de luz, y vi que en \u00e9l se mov\u00eda como una gran monta\u00f1a refulgente que ten\u00eda tambi\u00e9n figura humana. Del centro de esta figura humana sub\u00eda hacia su boca una gloria que sal\u00eda por ella.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Entonces vi esta gloria delante y separada de la faz de Dios, y vi que giraba y tomaba forma, o m\u00e1s bien la recib\u00eda, y mientras tomaba figura humana vi que por voluntad de Dios se formaba indeciblemente bella. Dios mostr\u00f3 la belleza de esta alma a los \u00e1ngeles, que se alegraron indeciblemente con su belleza\u2026<\/em><br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Sobre Ana vino una luz, y de esa luz baj\u00f3 un rayo al centro de su costado, y entr\u00f3 en Ana una gloria en forma de reluciente figurita humana. En ese mismo instante vi que la madre Santa Ana se incorpor\u00f3 en su lecho rodeada de resplandores. Estaba como arrobada y vi como si su interior se abriera como un tabern\u00e1culo en el que divis\u00e9 una virgencita refulgente de la que saldr\u00eda toda la salvaci\u00f3n de la Humanidad. Ese fue el momento en que la Ni\u00f1a Mar\u00eda se movi\u00f3 por primera vez bajo su coraz\u00f3n\u2026<\/em><br>(\u2026)<br><br><em>Hace ya varios d\u00edas que Ana le hab\u00eda dicho a Joaqu\u00edn que se acercaba el momento de dar a luz y envi\u00f3 mensajeros a su hermana peque\u00f1a Maraha en S\u00e9foris; a la viuda Enu\u00e9, hermana de Isabel, en el Valle de Zabul\u00f3n; y a su sobrina Mar\u00eda Salom\u00e9 en Betsaida, para informarlas y que vinieran.<\/em><br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Las tres parientes de Ana llegaron a casa al anochecer; entraron a su cuarto detr\u00e1s de la lumbre y la abrazaron. Despu\u00e9s Ana las indic\u00f3 la proximidad de su parto, y enton\u00f3 de pie con ellas el salmo:&nbsp;<\/em><em>\u00ab<\/em><em>Alabad al Se\u00f1or Dios que se ha apiadado de su pueblo, ha salvado a Israel y ha cumplido la promesa que hizo a Ad\u00e1n en el Para\u00edso cuando le dijo que la semilla de la mujer aplastar\u00eda la cabeza de la serpiente\u2026 El germen que Dios dio a Abraham ha madurado en m\u00ed\u2026 La flor de la vara de Aar\u00f3n se ha cumplido en m\u00ed<\/em><em>\u00bb. Entonces la vi transida de luz<\/em><em>&nbsp;\u2026<\/em><br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Ana se arrodill\u00f3\u2026 con una mujer a cada lado y otra detr\u00e1s; y dijo otro salmo\u2026 Entonces vi que una luz sobrenatural llen\u00f3 el cuarto y se adens\u00f3 teji\u00e9ndose en torno a Ana. Las mujeres se prosternaron sobre sus rostros, como aturdidas. La luz tom\u00f3 en torno a Ana toda la forma de aquella figura que tuvo en el Horeb la zarza ardiente de Mois\u00e9s, as\u00ed que ya no pude ver nada m\u00e1s de Ana. Las llamas irradiaban completamente hacia adentro, y entonces de repente vi que Ana recibi\u00f3 en sus manos la refulgente Ni\u00f1a Mar\u00eda, la envolvi\u00f3 en su manto, la apret\u00f3 contra su coraz\u00f3n\u2026<\/em><br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>En el mismo instante en que la Ni\u00f1a Mar\u00eda reci\u00e9n nacida descans\u00f3 en brazos de su madre, la vi tambi\u00e9n presentada en el Cielo ante la faz de la Sant\u00edsima Trinidad, saludada por la indescriptible alegr\u00eda de todos los ej\u00e9rcitos celestiales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-background is-style-solid-color\" style=\"background-color:#58d1a0\"><blockquote class=\"has-text-color has-black-color\"><p><strong>Un matrimonio santo y sus genealog\u00edas<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Tomado de<\/strong> <em>carifili.es<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez, catedr\u00e1tico de Lengua y Literatura, doctor en Filolog\u00eda Rom\u00e1nica y licenciado en Ciencias Eclesi\u00e1sticas, escribe acerca de\u00a0la Natividad de la Virgen en\u00a0<em>Revista Ecclesia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u201cEl nacimiento de su Madre Sant\u00edsima no se trata directamente [en la Biblia], pero la tradici\u00f3n venerable y respetable nombra a San Joaqu\u00edn y santa Ana, como los progenitores de la que ser\u00eda la criatura m\u00e1s excepcional nunca nacida de matrimonio santo. Se deben tener en cuenta que&nbsp;<strong>las genealog\u00edas de Mateo y Lucas est\u00e1n basadas en registros p\u00fablicos conservados en Jerusal\u00e9n, que inserta San Lucas en su evangelio<\/strong>&nbsp;(3,23-38) parece ser la de Mar\u00eda, as\u00ed como<strong>&nbsp;la de San Jos\u00e9 ser\u00eda lo que refiere San Mateo<\/strong>&nbsp;(1,1-17)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u201cSan Bernardo [en el siglo XII], cuando escrib\u00eda de la gloria y de los grandes privilegios de la Madre de Dios, afirma, admirado, que de Mar\u00eda nunca se dir\u00e1 bastante de su santidad y grandeza. Pero con profundo realismo b\u00edblico y teol\u00f3gico<strong>\u00a0rechaza como impropias de su santo nacimiento que hubiese sido engendrada por lo que \u00e9l llama \u00f3sculo de la paz y no por la santa c\u00f3pula conyugal<\/strong>\u00a0de sus padres. Mar\u00eda por su nacimiento qued\u00f3 sujeta a la ley natural\u201d, detalla Garc\u00eda Mart\u00ednez.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cSu cuerpo fue perfecto. Su plenitud de gracia desde el mismo momento de su Concepci\u00f3n. No tuvo ninguna imperfecci\u00f3n voluntaria desde su nacimiento. La gracia santificante actu\u00f3 en su alma de forma plena y total, en atenci\u00f3n a su privilegio singular ser predestinada desde el primer momento de la historia de la Salvaci\u00f3n hasta su culminaci\u00f3n en la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n de su Hijo a ser su Madre y Madre de la Iglesia\u201d, a\u00f1ade.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/carifilii.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/nacimiento-de-la-virgen-murillo-300x222.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35559\" width=\"518\" height=\"383\" \/><figcaption><em>El nacimiento de la Virgen, seg\u00fan Bartolom\u00e9 Esteban Murillo (a\u00f1o 1660)<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u201c<strong>Los poetas y pintores han tratado de reflejar en su arte el nacimiento de Santa Mar\u00eda tomando referencias de los nacimientos de sus tiempos,<\/strong>&nbsp;respetando la supra dignidad de Nuestra Se\u00f1ora, quien en su Magn\u00edficat nos dej\u00f3 el mejor expresi\u00f3n de su personalidad porque el Se\u00f1or hizo grandes maravillas, engrandeci\u00f3 su humildad por la que ha sido llamada bienaventurada en su Santa Natalidad\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p><strong>\u00bfNaci\u00f3 Mar\u00eda en Jerusal\u00e9n?<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El historiador Pedro S\u00e1ez Mart\u00ednez de Ubago tambi\u00e9n ha escrito sobre el misterio y la tradici\u00f3n de la Natividad de la Virgen Mar\u00eda,\u00a0en NavarraInformacion.es, y\u00a0<strong>considera m\u00e1s probable su nacimiento en Jerusal\u00e9n que en Galilea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cUn escrito ap\u00f3crifo del siglo II, conocido con el nombre de Protoevangelio de Santiago, nos ha transmitido los nombres de sus padres \u2014Joaqu\u00edn y Ana\u2014, que la Iglesia inscribi\u00f3 en el calendario lit\u00fargico. Diversas tradiciones sit\u00faan el lugar del nacimiento de Mar\u00eda en Galilea o, con mayor probabilidad, en la ciudad santa de Jerusal\u00e9n, donde\u00a0<strong>se han encontrado las ruinas de una bas\u00edlica bizantina del siglo V, edificada sobre la llamada casa de Santa Ana, muy cerca de la Piscina Prob\u00e1tica.<\/strong>\u00a0Con raz\u00f3n la liturgia pone en labios de Mar\u00eda unas frases del Antiguo Testamento:\u00a0<em>me establec\u00ed en Si\u00f3n. En la ciudad amada me dio descanso, y en Jerusal\u00e9n est\u00e1 mi potestad<\/em>\u00a0(Sir\u00e1cida 24, 15)\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Pedro S\u00e1ez cita con detalle&nbsp;<strong>un texto que se atribuye a San M\u00e1ximo el Confesor<\/strong>&nbsp;(c. 580 \u2013 662), un autor bizantino prol\u00edfico y culto de tradici\u00f3n neoplat\u00f3nica, que muri\u00f3&nbsp;<strong>desterrado en Georgia, pocos meses despu\u00e9s de que le arrancaran la lengua y le cortaran la mano derecha<\/strong>&nbsp;para impedirle escribir. Su obra \u201c<a href=\"https:\/\/es.slideshare.net\/adyesp\/la-vida-de-la-virgen-maria-san-maxim-el-confesor\"><strong><em>La Vida de la Madre de Dios\u201d<\/em><\/strong><\/a>&nbsp;nos ha llegado a trav\u00e9s de una traducci\u00f3n medieval en lengua georgiana (\u00e9l la escribi\u00f3 en griego, pero esa versi\u00f3n se ha perdido).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Esta obra<strong>&nbsp;recoge tradiciones de textos ap\u00f3crifos (el mismo M\u00e1ximo lo declara)<\/strong>&nbsp;pero d\u00e1ndole credibilidad porque asegura que santos bizantinos previos apoyaban estas ense\u00f1anzas. Parte de los datos que ofrece proceden del Protoevangelio de Santiago que hemos comentado. La copiamos aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p><strong>El nacimiento de la Virgen Mar\u00eda seg\u00fan la Vida de la Madre de Dios de San M\u00e1ximo el Confesor (s.VII)<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u201cHab\u00eda alguien que se distingu\u00eda en su conducta seg\u00fan la ley, y que era el padre de la Sant\u00edsima Madre de Dios, famoso por su misericordia.<strong>\u00a0Se llamaba Joaqu\u00edn; era de la casa de David, el rey y profeta; su mujer se llamaba Ana. Permaneci\u00f3 sin hijos hasta la vejez,<\/strong>\u00a0porque su esposa era est\u00e9ril. Y, sin embargo, precisamente a ella le estaba reservado el honor al que, seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s, aspiraban todas las mujeres que dan a luz, honor que no hab\u00eda sido concedido a ninguna mujer privada de hijos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abJoaqu\u00edn y Ana, en efecto, eran dignos de honor y de veneraci\u00f3n, tanto en palabras como en obras; eran conocidos como pertenecientes a la estirpe de Jud\u00e1 y David, a la descendencia de reyes. Cuando se unieron las casas de Jud\u00e1 y de Lev\u00ed, la rama real y la sacerdotal quedaron mezcladas. As\u00ed est\u00e1 escrito tanto respecto a Joaqu\u00edn como respecto a Jos\u00e9, con quien se despos\u00f3 la Virgen santa. De este \u00faltimo se afirma directamente que era de la casa y tribu de David (cfr. Mt 1, 16; Lc 1, 5); pero lo eran los dos: uno seg\u00fan la descendencia natural de David, el otro en virtud de la ley seg\u00fan la cual eran levitas\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abTambi\u00e9n la bienaventurada Ana era una rama elegida de la misma casa. Esto significaba de antemano que el rey que nacer\u00eda de su hija iba a ser sumo sacerdote, en cuanto Dios y en cuanto hombre. Sin embargo,<strong>\u00a0la falta de hijos causaba un gran dolor a los venerables y estimados padres de la Virgen, a causa de la ley de Mois\u00e9s y tambi\u00e9n por las burlas que recib\u00edan de algunos hombres necios.<\/strong>\u00a0Deseaban el nacimiento de un descendiente que borrara la ignominia ante sus ojos y ante el mundo entero, y llevarles as\u00ed a una gloria superior\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abEntonces la bienaventurada Ana, como aquella otra Ana madre de Samuel (cfr. 1 Sam 1, 11),\u00a0<strong>fue al templo y suplic\u00f3 al Creador del universo que le concediera un fruto de sus entra\u00f1as, para consagr\u00e1rselo,<\/strong>\u00a0a cambio de haberlo recibido como don. Tampoco el bienaventurado Joaqu\u00edn estaba inactivo, sino que ped\u00eda a Dios que lo librase de la falta de hijos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/carifilii.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/nacimiento_maria_icono_oriental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35560\" \/><figcaption><em>Icono de tradici\u00f3n oriental sobre el nacimiento de Mar\u00eda:<\/em><br><em>Santa Ana descansa en la cama, mientras lavan y enfajan a Mar\u00eda beb\u00e9<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abEl Rey benigno, el Autor generoso de todos los dones, escuch\u00f3 la oraci\u00f3n del justo y envi\u00f3 un anuncio a los dos c\u00f3nyuges. Primero<strong>\u00a0mand\u00f3 un mensaje a Joaqu\u00edn mientras se hallaba rezando en el templo. Le hizo o\u00edr una voz del cielo que le dec\u00eda: \u201cTendr\u00e1s una hija que ser\u00e1 gloria, no s\u00f3lo para ti, sino para el mundo entero\u201d.<\/strong>\u00a0Este mismo anuncio le fue hecho a la bienaventurada Ana; ella no cesaba de rezar a Dios con ardientes l\u00e1grimas. Tambi\u00e9n a ella le fue enviado el mensaje de parte de Dios, en el jard\u00edn donde ofrec\u00eda sacrificios con peticiones y plegarias al Se\u00f1or.\u00a0<strong>El \u00e1ngel de Dios vino a ella y le dijo: \u201cDios ha escuchado tu oraci\u00f3n; dar\u00e1s a luz a la anunciadora del gozo y la llamar\u00e1s Mar\u00eda,<\/strong>\u00a0porque de Ella nacer\u00e1 la salvaci\u00f3n del mundo entero\u201d\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abDespu\u00e9s del mensaje tuvo lugar el embarazo; y de la est\u00e9ril Ana\u00a0<strong>naci\u00f3 Mar\u00eda, iluminadora de todos: as\u00ed, en efecto, se traduce el nombre de Mar\u00eda: \u201ciluminadora\u201d.<\/strong>\u00a0Entonces los venerables padres de la feliz y santa ni\u00f1a quedaron colmados de una gran alegr\u00eda.<strong>\u00a0Joaqu\u00edn organiz\u00f3 un banquete e invit\u00f3 a todos sus vecinos, sabios e ignorantes, y todos dieron gloria a Dios,<\/strong>\u00a0que hab\u00eda obrado para ellos un gran prodigio\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abDe este modo, la angustia de Ana se troc\u00f3 en una gloria m\u00e1s sublime, la gloria de convertirse en puerta de la puerta de Dios, puerta de su vida y comienzo de su gloriosa conducta\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>C\u00f3mo era Mar\u00eda, su nacimiento, la Anunciaci\u00f3n y la muerte de San Jos\u00e9 seg\u00fan la beata Emmerich<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/desdelafe.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/san-joaquin-santa-ana-1.jpg\" alt=\"San Joaqu\u00edn, santa Ana y la Virgen Mar\u00eda, pintura en el Museo del Prado.\" width=\"474\" height=\"321\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Una selecci\u00f3n de textos sobre los padres de la Virgen, los nacimientos de Mar\u00eda y Jes\u00fas, Mois\u00e9s, la Anunciaci\u00f3n, la circuncisi\u00f3n de Jes\u00fas, Egipto, etc.<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Tomado de<\/strong> <em>religionenlibertad.com<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>&#8220;La vida oculta de la Virgen Mar\u00eda&#8221;,<\/em> la obra que recoge las visiones de la beata Ana Catalina Emmerich sobre la vida de la Madre de Dios que la Sagrada Escritura no cuenta, est\u00e1 causando en estos d\u00edas un inter\u00e9s sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.religionenlibertad.com\/images\/old\/1\/image\/vida%20oculta%20virgen%20maria.JPG\" alt=\"\" width=\"108\" height=\"153\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El libro recoge con minuciosidad las notas tomadas por Clemente Brentano de las visiones de la m\u00edstica de Dulmen, incluye las narraciones de la religiosa sobre los antepasados de la Virgen, su Inmaculada Concepci\u00f3n, su nacimiento y sus primeros a\u00f1os, el ingreso y la estancia en el Templo, la boda con San Jos\u00e9, la Visitaci\u00f3n a su prima Isabel, los nacimientos de San Juan Bautista y de Jes\u00fas, la caravana de los Reyes Magos, la huida a Egipto, la matanza de los Inocentes, la permanencia de la Sagrada Familia en Egipto y el regreso a Nazaret, la muerte de San Jos\u00e9 y su estancia en \u00c9feso con San Juan y el final de su vida terrena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Santa Ana\u00a0<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abHe visto a Ana de peque\u00f1a. No era especialmente bonita, pero s\u00ed m\u00e1s que otras; no era ni de lejos tan bonita como Mar\u00eda, pero era extraordinariamente sencilla y de una piedad infantil, y as\u00ed la he visto en todas las edades, de doncellita, madre y viejecita; y por eso siempre que he visto una vieja aldeana de aspecto infantil se me ocurr\u00eda: &#8220;Esta es como Ana&#8221;\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>San Joaqu\u00edn<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abJoaqu\u00edn no era nada guapo. San Jos\u00e9, incluso cuando ya no era joven, era en comparaci\u00f3n un hombre muy guapo. Joaqu\u00edn era de figura menuda, ancho y sin embargo delgado, y cada vez que pienso en \u00e9l me veo obligada a re\u00edrme, pero era un hombre maravilloso, santo y piadoso adem\u00e1s de pobre\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Nacimiento de Mar\u00eda<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abUna luz sobrenatural llen\u00f3 el cuarto y se adens\u00f3 teji\u00e9ndose en torno a Ana. Las mujeres se prosternaron sobre sus rostros, como aturdidas. La luz tom\u00f3 en torno a Ana toda la forma de aquella figura que tuvo en el Horeb la zarza ardiente de Mois\u00e9s, as\u00ed que ya no pude ver nada m\u00e1s de Ana. La llamas irradiaba completamente hacia adentro, y entonces de repente vi que Ana recibi\u00f3 en sus manos la refulgente Ni\u00f1a Mar\u00eda, la envolvi\u00f3 en su manto, la apret\u00f3 contra su coraz\u00f3n y luego la puso desnuda en la banqueta delante del relicario y sigui\u00f3 rezando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Entonces o\u00ed llorar a la ni\u00f1a y vi que Ana sac\u00f3 los pa\u00f1ales que guardaba debajo de su gran velo y la envolvi\u00f3. Faj\u00f3 a la ni\u00f1a en colores gris y rojo hasta debajo de los brazos, y dej\u00f3 desnudos el pecho, los brazos y la cabeza. Entonces desapareci\u00f3 de su alrededor la aparici\u00f3n de la zarza ardiente\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Mois\u00e9s<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abMois\u00e9s era pelirrojo, muy alto y ancho de hombros. Su cabeza era muy alta y en punta como un pil\u00f3n de az\u00facar y ten\u00eda la nariz grande y curvada. En la parte superior de su amplia frente ten\u00eda dos prominencias como cuernos, que estaban vueltas una hacia otra; no eran r\u00edgidas como los cuernos de los animales, sino de piel blanda y como rayada o estriada. Solo sobresal\u00edan un poco, como dos colinas parduzcas y arrugadas en la parte superior de la frente. De peque\u00f1o ya las ten\u00eda en forma de verruguitas. Estas protuberancias le daban un aspecto prodigioso, y nunca las pude sufrir porque me recordaban involuntariamente im\u00e1genes del demonio. He visto varias veces protuberancias de \u00e9stas en la frente de ancianos profetas y ermita\u00f1os; algunos solo ten\u00eda una en medio de la frente\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Jerusal\u00e9n<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abCuando voy por las calles de la actual Jerusal\u00e9n para hacer el Viacrucis, muchas veces veo debajo de un edificio en ruinas una gran arcada que en parte est\u00e1 derru\u00edda y en parte llena de agua que ha entrado all\u00ed. El agua llega actualmente al tablero de la mesa, en cuyo centro se levanta una columna en torno a la cual cuelgan cajas llenas de rollos escritos. Debajo de la mesa tambi\u00e9n hay en el agua m\u00e1s rollos escritos. Estos subterr\u00e1neos deben ser sepulcros; se extienden hasta el Monte Calvario. Creo que esta es la casa que habit\u00f3 Pilatos. A su tiempo se descubrir\u00e1 este tesoro de manuscritos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>La Virgen Mar\u00eda<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abLa Sant\u00edsima Virgen ten\u00eda el cabello rojizo y muy abundante, y las cejas negras, altas y finas; la frente muy alta; grandes ojos entornados con grandes pesta\u00f1as negras; nariz recta, larga y fina; una boca muy noble y amable; la barbilla puntiaguda; estatura mediana, y sus andares con sus ricos atav\u00edos eran suaves, graves y castos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Anunciaci\u00f3n<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abCuando esta luz penetr\u00f3 en su costado derecho, la Sant\u00edsima Virgen se volvi\u00f3 totalmente trasl\u00facida y como transparente y fue como si ante esta luz, la opacidad se retirara como la noche. En ese momento Mar\u00eda estaba tan traspasada de luz que nada de ella parec\u00eda oscuro o encubierto, toda su persona estaba resplandeciente y l\u00faminosa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Despu\u00e9s vi desaparecer al \u00e1ngel y retirarse el haz de luz que sal\u00eda de \u00e9l. Fue como si desde el cielo hubieran reabsorbido aquel torrente de luz. Mientras la luz se retiraba, cayeron sobre la Sant\u00edsima Virgen muchos capullos de rosas blancas, cada una con una hojita verde\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Nacimiento<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abEl resplandor en torno a la Sant\u00edsima Virgen se hac\u00eda cada vez mayor y ya no se ve\u00eda la luz de la l\u00e1mpara que hab\u00eda encendido Jos\u00e9. La Sant\u00edsima Virgen estaba vuelta a Oriente y arrodillada sobre su colcha de dormir con su amplio vestido suelto y extendido en torno a ella.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>A las doce de la noche se qued\u00f3 arrobada en oraci\u00f3n; la vi elevarse sobre la Tierra de modo que pod\u00eda verse el suelo debajo de ella. Ten\u00eda las manos cruzadas sobre el pecho y en torno a ella segu\u00eda aumentando el resplandor. Todo estaba entra\u00f1able y jubilosamente agitado, incluso las cosas inanimadas, la roca del techo, las paredes, el techo y el suelo de la gruta estaba como viva dentro de aquella luz. Entonces ya no vi m\u00e1s el techo de la gruta, y una v\u00eda de luz se abri\u00f3 entre Mar\u00eda y lo m\u00e1s alto del Cielo con un resplandor cada vez m\u00e1s alto\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>La cueva del pesebre<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abLa Cueva del Pesebre est\u00e1 verdaderamente muy c\u00f3moda y tranquila; aqu\u00ed no viene nadie de Bel\u00e9n y solo pasan por aqu\u00ed los pastores. En Bel\u00e9n nadie se preocupa de lo que pase en las afueras, pues all\u00ed, con tanto forastero, hay mucha gente y muchas aglomeraciones. En Bel\u00e9n se compra y se sacrifica mucho ganado, porque muchos de los presentes pagan sus tributos con ganado. Tambi\u00e9n hay muchos paganos que sirven de criados\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Circuncisi\u00f3n<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abEl mango y la hoja del cuchillo eran de piedra; el mango era liso y casta\u00f1o y ten\u00eda una ranura donde iba encajada la hoja, que era del color amarillento de la seda bruta y no me pareci\u00f3 muy afilada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Hicieron el corte con la punta ganchuda del cuchillo que, abierto, tendr\u00eda de largo por lo menos un palmo. El sacerdote hiri\u00f3 tambi\u00e9n al ni\u00f1o con la afilada u\u00f1a de su dedo, chup\u00f3 la herida y la roci\u00f3 con agua vulneraria y un calmante de las cajitas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Puso lo que hab\u00eda cortado entre dos plaquitas redondas y brillantes de color casta\u00f1o rojizo, que estaban un poco ahondadas en el centro. Era como la cajita muy plana de una materia preciosa que entregaron a la Sant\u00edsima Virgen. Entonces dieron el ni\u00f1o a la cuidadora que lo vend\u00f3 y faj\u00f3 de nuevo en sus pa\u00f1ales. El ni\u00f1o hab\u00eda estado fajado en blanco y rojo hasta los bracitos, pero ahora le envolvieron tambi\u00e9n los bracitos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Ofrenda<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abCuando Mensor se arrodill\u00f3 y deposit\u00f3 los regalos con conmovedoras palabras de homenaje, inclin\u00f3 humildemente su cabeza descubierta y cruz\u00f3 sus manos sobre su pecho. Mar\u00eda desnud\u00f3 la parte superior del cuerpo del Ni\u00f1o, que estaba envuelto en pa\u00f1ales rojos y blancos y al que se le ve\u00eda brillar tiernamente detr\u00e1s de su velo; le sujetaba la cabecita con una mano y lo abrazaba con la otra; el ni\u00f1o ten\u00eda sus manitas cruzadas sobre el pecho, como si rezara. Reluc\u00eda amablemente y a veces tambi\u00e9n hac\u00eda de un modo encantador como si agarrara algo en torno a s\u00ed\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Egipto<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abMuy extra\u00f1ada vi ruinas de edificios, grandes trozos de gruesos muros, torres a medias y tambi\u00e9n templos casi enteros; columnas como torres a las que se pod\u00eda subir dando vueltas por fuera; altas columnas que por arriba eran delgadas y terminaban en punta, cubiertas completamente de extra\u00f1as figuras; y muchas figuras grandes como de perros tumbados con cabeza humana\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-solid-color\"><blockquote><p>Muerte de San Jos\u00e9<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>\u00abJes\u00fas rondaba los treinta a\u00f1os cuando Jos\u00e9 se fue debilitando cada vez m\u00e1s. Muchas veces vi que Jes\u00fas y Mar\u00eda estaban con \u00e9l y que Mar\u00eda se sentaba muchas veces en el suelo delante de su lecho o en un taburete de tres patas, redondo y bajo, que a veces utilizaba de mesa. Los vi comer pocas veces. A San Jos\u00e9 le llevaban a comer al lecho un plato con tres rebanadas cuadradas blancas como de dos dedos de largo o frutas peque\u00f1as en una taza. Le daban de beber en una especie de \u00e1nfora.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><em>Cuando Jos\u00e9 muri\u00f3, Mar\u00eda estaba sentada a la cabecera de su lecho y lo ten\u00eda en brazos, mientras que Jes\u00fas estaba junto a su pecho\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote is-style-default\"><blockquote><p><strong>Aclaraci\u00f3n:\u00a0<\/strong>Esta narraci\u00f3n de Ana Catalina Emmerich corresponde a visiones personales que ella testimonia haber tenido. En la Iglesia estas son llamadas \u201crevelaciones privadas\u201d que seg\u00fan se se\u00f1ala en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u2026 \u201cno pertenecen al dep\u00f3sito de la fe. Su funci\u00f3n no es la de &#8220;mejorar&#8221; o &#8220;completar&#8221; la Revelaci\u00f3n definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla m\u00e1s plenamente en una cierta \u00e9poca de la historia.\u201d (Catecismo N\u00b0 67)<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-send-a-message\">\n<div class=\"wp-block-jetpack-whatsapp-button is-color-dark\"><a class=\"whatsapp-block__button\" href=\"https:\/\/api.whatsapp.com\/send?phone=573108571644&amp;text=Hola...%20Qu%C3%A9%20gusto%20estar%20en%20contacto%20contigo\" style=\"background-color:#25D366\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer\">Haz Click y Comparte tus inquietudes<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:36% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/atomic-temporary-157745810.wpcomstaging.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/recurso-2-1.png?w=970\" alt=\"\" class=\"wp-image-7342\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00daNETE A NUESTRO FACEBOOK Y RECIBIR\u00c1S EN TIEMPO REAL CADA PUBLICACI\u00d3N DE NUESTRA P\u00c1GINA  TE ESPERAMOS.<\/h5>\n\n\n\n<h6 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"block-93c04113-52f1-4f82-b83c-6f131508f6e3\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/unpasoaldia\">https:\/\/www.facebook.com\/unpasoaldia<\/a><\/h6>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nacimiento de su Madre Sant\u00edsima no se trata directamente [en la Biblia], pero la tradici\u00f3n venerable y respetable nombra a San Joaqu\u00edn y santa Ana, como los progenitores de la que ser\u00eda la criatura m\u00e1s excepcional nunca nacida de matrimonio santo. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[651,100,7,602,665],"tags":[1170,1171],"class_list":["post-10145","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-festividad","category-maria","category-revelaciones-privadas","category-vocacion","tag-el-nacimiento-de-la-virgen","tag-protoevangelio-de-santiago"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10145"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10145\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}