{"id":13652,"date":"2021-01-02T01:30:47","date_gmt":"2021-01-02T06:30:47","guid":{"rendered":"http:\/\/un-paso-aldia.com\/?p=13652"},"modified":"2021-01-02T01:30:47","modified_gmt":"2021-01-02T06:30:47","slug":"viste-la-madre-santisima-al-infante-jesus-la-tunica-inconsutil-y-le-calza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2021\/01\/02\/viste-la-madre-santisima-al-infante-jesus-la-tunica-inconsutil-y-le-calza\/","title":{"rendered":"Viste la Madre sant\u00edsima al infante Jes\u00fas la t\u00fanica incons\u00fatil y le calza."},"content":{"rendered":"\n<p>M\u00edstica Ciudad de Dios, Sor Mar\u00eda de Jes\u00fas Agreda <strong>Libro\u00a0\u00a04\u00a0\u00a0 Cap\u00edtulo\u00a0\u00a029\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Versos:\u00a0\u00a0691-701<\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>691. Para vestir al Ni\u00f1o Dios la tunicela tejida con los pa\u00f1os y sandalias que la Madre misma hab\u00eda trabajado con sus manos, se puso la prudent\u00edsima Se\u00f1ora arrodillada en presencia de su dulc\u00edsimo Hijo y le habl\u00f3 de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em> Se\u00f1or alt\u00edsimo, Criador de los cielos y de la tierra, yo deseaba vestiros, si fuera posible, seg\u00fan la dignidad de vuestra divina persona; tambi\u00e9n quisiera yo poder haber hecho el vestido que os traigo de la sangre de mi coraz\u00f3n, pero juzgo ser\u00e1 de vuestro agrado por lo que tiene de pobre y humilde. Perdonad, Se\u00f1or y Due\u00f1o m\u00edo, las faltas y recibid el afecto de este in\u00fatil polvo y ceniza y dadme licencia para que os le vista.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u2014Admiti\u00f3 el infante Jes\u00fas el servicio y obsequio de su pur\u00edsima Madre, y luego ella le visti\u00f3 y le calz\u00f3 y le puso en pie. La tunicela le vino a su medida hasta cubrirle el pie sin arrastrarle y las mangas le cubr\u00edan hasta la mitad de las manos, y de nada se tom\u00f3 antes medida.<\/p>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lamaisonbisoux.files.wordpress.com\/2013\/04\/masterbertramthevisitoftheangels.jpg\" alt=\"La Virgen Mar\u00eda tej\u00eda en circular \u2013 La Maison Bisoux\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El cuello de la t\u00fanica era redondo, sin estar abierto por delante, y algo levantado y ajustado casi a la garganta, y con ser as\u00ed se le visti\u00f3 su divina Madre por la cabeza del Ni\u00f1o sin abrirle, porque la obedec\u00eda el vestido para acomodarle graciosamente a su voluntad. Y jam\u00e1s se le quit\u00f3 hasta que los sayones le desnudaron para azotarle y despu\u00e9s para crucificarle, porque siempre fue creciendo con el sagrado cuerpo todo lo que era necesario. Lo mismo sucedi\u00f3 de las sandalias y de los pa\u00f1os interiores que le puso la advertida Madre.<\/p>\n\n\n\n<p> Y nada se gast\u00f3 ni envejeci\u00f3 en treinta y dos a\u00f1os: ni la t\u00fanica perdi\u00f3 el color y lustre con que la sac\u00f3 de sus manos la gran Se\u00f1ora y mucho menos se manch\u00f3 ni sucio, porque siempre estuvo en un mismo ser. Y las vestiduras que depuso el Redentor del mundo (Jn 13, 4) para lavar los pies a sus Ap\u00f3stoles, era un manto o capa que llevaba sobre los hombros, y \u00e9ste le hizo tambi\u00e9n la misma Virgen despu\u00e9s que volvieron a Nazaret, y fue creciendo como la t\u00fanica, y del mismo color, algo m\u00e1s oscuro, tejido de aquel modo.<\/p>\n\n\n\n<p><br>692. Qued\u00f3 en pie el infante y Se\u00f1or de las eternidades, que desde su nacimiento hab\u00eda estado envuelto en pa\u00f1ales y de ordinario en los brazos de su Madre sant\u00edsima. Pareci\u00f3 hermos\u00edsimo sobre los hijos de los hombres (Sal 44, 3). Y los \u00c1ngeles se admiraron de la elecci\u00f3n que hizo de tan humilde y pobre traje el que viste a los cielos de luz y a los campos de hermosura. <\/p>\n\n\n\n<p>Anduvo luego por sus pies perfectamente en presencia de sus padres, porque con los de fuera se disimul\u00f3 alg\u00fan tiempo esta maravilla, recibi\u00e9ndole la Reina en sus brazos cuando concurr\u00edan los extra\u00f1os y de fuera de su casa. Fue incomparable el j\u00fabilo de la divina Se\u00f1ora y del santo esposo Jos\u00e9 viendo a su infante andar en pie y de tan rara hermosura. Recibi\u00f3 el pecho de su Madre pur\u00edsima hasta cumplir a\u00f1o y medio y le dej\u00f3, y en lo restante comi\u00f3 siempre poco en la cantidad y en la calidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Su comida era al principio unas sopillas en aceite y frutas o pescado, y hasta que fue creciendo le daba la Virgen Madre tres veces de comer, como antes la leche, a la ma\u00f1ana, tarde y a la noche. Jam\u00e1s el Ni\u00f1o Dios lo pidi\u00f3, pero la amorosa Madre cuidaba con rara advertencia de darle a sus tiempos la comida, hasta que ya crecido com\u00eda a las mismas horas que los divinos esposos y no m\u00e1s. As\u00ed persever\u00f3 hasta la edad perfecta, de que hablar\u00e9 adelante. Y cuando com\u00eda con sus padres, siempre aguardaban que el Ni\u00f1o divino diese la bendici\u00f3n al principio y las gracias al fin de la comida.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/7c47c-176ea9_e8ce389c7d5448fea987be87573549c9mv2.jpg\" alt=\"Telas y Ropas | digital\" width=\"256\" height=\"407\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><br>693. Despu\u00e9s que el infante Jes\u00fas andaba por s\u00ed mismo, comenz\u00f3 a retirarse y estar solo algunos ratos en el oratorio de su Madre. Y deseando la prudent\u00edsima Se\u00f1ora saber la voluntad de su Hijo sant\u00edsimo en estar solo o con ella, la respondi\u00f3 el mismo Se\u00f1or al pensamiento y la dijo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> <em>Madre m\u00eda, entrad y estad conmigo siempre, para que me imit\u00e9is y copi\u00e9is respectivamente mis obras, porque en vos quiero que se ejecute y estampe la alta perfecci\u00f3n que he deseado para las almas. Porque si ellas no hubieran resistido a mi primera voluntad de que fueran llenas de santidad y dones, los recibieran copios\u00edsimos y abundantes, pero habi\u00e9ndolo impedido el linaje humano, quiero que en vos sola se cumpla todo mi benepl\u00e1cito y se depositen en vuestra alma los tesoros y bienes de mi diestra, que las dem\u00e1s criaturas han malogrado y perdido. Atended, pues, a mis obras, para imitarme en ellas.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><br>694. Con este orden se constituy\u00f3 de nuevo la divina Se\u00f1ora por disc\u00edpula de su Hijo sant\u00edsimo, y desde entonces entre los dos pasaron tantos y tan ocultos misterios, que ni es posible decirlos ni se conocer\u00e1n hasta el d\u00eda de la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p> Postr\u00e1base muchas veces en tierra el Ni\u00f1o Dios, otras se pon\u00eda en el aire en cruz levantado del suelo y siempre oraba al Padre por la salvaci\u00f3n de los mortales. Y en todo le segu\u00eda y le imitaba su amant\u00edsima Madre, porque le eran manifiestas las operaciones interiores del alma sant\u00edsima de su dulc\u00edsimo Hijo como las exteriores del cuerpo. <\/p>\n\n\n\n<p>De esta ciencia y conocimiento de Mar\u00eda pur\u00edsima he hablado algunas veces en esta Historia (Cf. supra n. 481, 534,546) y es fuerza renovar su memoria muchas veces, porque \u00e9sta fue la luz y ejemplar por donde copi\u00f3 su santidad, y fue tan singular beneficio para Su Alteza, que no le pueden comprender ni manifestar todas juntas las criaturas. <\/p>\n\n\n\n<p>No siempre ten\u00eda la gran Se\u00f1ora visiones de la divinidad, pero siempre la tuvo de la humanidad y alma sant\u00edsima de su Hijo y de todas sus obras, y por especial modo miraba los efectos que resultaban en ella de las uniones hipost\u00e1tica y beat\u00edfica. Aunque en sustancia no siempre ve\u00eda la gloria ni la uni\u00f3n, pero conoc\u00eda los actos interiores con que la humanidad reverenciaba, magnificaba y amaba a la divinidad a que estaba unida; y este favor fue singular en la Madre Virgen.<\/p>\n\n\n\n<p><br>695. En estos ejercicios (Cf. infra n. 848, 912) suced\u00eda muchas veces que el infante Jes\u00fas, a vista de su Madre sant\u00edsima, lloraba y sudaba sangre \u2014que antes del huerto sud\u00f3 muchas veces\u2014 y la divina Se\u00f1ora le limpiaba el rostro; y en su interior miraba y conoc\u00eda la causa de aquella congoja, que siempre era la perdici\u00f3n de los prescitos, ingratos a los beneficios de su Criador y Reparador, y por haberse de malograr en ellos las obras del poder y bondad infinita del Se\u00f1or. <\/p>\n\n\n\n<p>Otras veces le hallaba su Madre felic\u00edsima todo refulgente y lleno de resplandor y que los \u00c1ngeles le cantaban dulces c\u00e1nticos de alabanza, y conoc\u00eda tambi\u00e9n que el eterno Padre se complac\u00eda de su Hijo \u00fanico y dilecto (Mt 17, 5). Todas estas maravillas comenzaron desde que el Ni\u00f1o Dios estuvo en pie cumplido un a\u00f1o de edad, y de todas fue testigo sola su Madre sant\u00edsima, en cuyo coraz\u00f3n se hab\u00edan de depositar (Lc 2, 19) como en la que sola era \u00fanica y escogida para su Hijo y Criador. Las obras con que acompa\u00f1aba al infante Jes\u00fas, de amor, de alabanza, reverencia y gratitud, las peticiones que hac\u00eda por el linaje humano, todo excede a mi capacidad para decir lo que conozco; rem\u00edtome a la fe y piedad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>696. Crec\u00eda el infante Jes\u00fas con admiraci\u00f3n y agrado de todos los que le conoc\u00edan; y llegando a tocar en los seis a\u00f1os comenz\u00f3 a salir de su casa algunas veces para ir a los enfermos y hospitales, donde visitaba a los necesitados y misteriosamente los consolaba y confortaba en sus trabajos. <\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00edanle muchos en Heli\u00f3polis; y con la fuerza de su divinidad y santidad atra\u00eda a s\u00ed los corazones de todos, y muchas personas le ofrec\u00edan algunas d\u00e1divas y seg\u00fan las razones y motivos que con su ciencia conoc\u00eda las recib\u00eda, o desped\u00eda, y dispensaba entre los pobres. Pero con la admiraci\u00f3n que causaban sus razones llenas de sabidur\u00eda y su compostura modest\u00edsima y grave, iban muchos a dar el parabi\u00e9n y bendiciones a sus padres de que ten\u00edan tal Hijo. Y aunque todo esto era ignorando el mundo los misterios y dignidad de Hijo y Madre, con todo eso daba lugar el Se\u00f1or del mundo, como honrador de su Madre sant\u00edsima, para que la venerasen en \u00e9l y por \u00e9l en cuanto era posible entonces, sin conocer los hombres la raz\u00f3n particular de darle la mayor reverencia.<\/p>\n\n\n\n<p>697. Muchos ni\u00f1os de Heli\u00f3polis se llegaban a nuestro infante Jes\u00fas, como es ordinario en la igual edad y similitud exterior. Y como en ellos no hab\u00eda discurso ni malicia grande para inquirir ni juzgar si era m\u00e1s que hombre ni impedir la luz, d\u00e1basela el Maestro de la verdad a todos los que conven\u00eda y los informaba de la noticia de la divinidad y de las virtudes, los doctrinaba y catequizaba en el camino de la vida eterna m\u00e1s abundantemente que a los mayores. Y como sus palabras eran vivas y eficaces (Heb 4, 12), los atra\u00eda y mov\u00eda, imprimi\u00e9ndolas en sus corazones de manera que cuantos tuvieron esta dicha fueron despu\u00e9s grandes varones y santos, porque con el tiempo dieron el fruto de aquella celestial semilla sembrada tan temprano en sus almas.<\/p>\n\n\n\n<p>698. De todas estas obras admirables ten\u00eda noticia la divina Madre; y cuando su Hijo sant\u00edsimo ven\u00eda de hacer la voluntad de su eterno Padre, mirando por las ovejas que le encomend\u00f3, estando a solas se postraba la Reina de los \u00c1ngeles en tierra, para darle gracias por los beneficios que hac\u00eda a los p\u00e1rvulos e inocentes que no le conoc\u00edan por su Dios verdadero, y le besaba el pie como a Pont\u00edfice sumo de los cielos y de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p> Y lo mismo hac\u00eda cuando el ni\u00f1o sal\u00eda fuera, y Su Majestad la levantaba del suelo con agrado y benevolencia de Hijo. Ped\u00edale tambi\u00e9n la Madre su bendici\u00f3n para todas las obras que hac\u00eda, y jam\u00e1s perd\u00eda ocasi\u00f3n en que no ejercitase todos los actos de virtud con el afecto y fuerza de la gracia. Nunca la tuvo vac\u00eda, sino que obr\u00f3 con toda plenitud, aumentando la que la daban. <\/p>\n\n\n\n<p>Buscaba muchos modos y medios para humillarse esta gran Se\u00f1ora, adorando al Verbo humanado con genuflexiones profund\u00edsimas, postraciones afectuosas y otras ceremonias llenas de santidad y prudencia. Y esto fue con tal sabidur\u00eda, que causaba admiraci\u00f3n a los mismos \u00c1ngeles que la asist\u00edan, y unos a otros, alternando divinas alabanzas, se dec\u00edan:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> <em>\u00bfQui\u00e9n es esta pura criatura tan afluente de delicias (Cant 8, 5) para nuestro Criador y su Hijo? \u00bfQui\u00e9n es esta tan advertida y sabia en dar honra y reverencia al Alt\u00edsimo, que en su atenci\u00f3n y presteza se nos adelanta a todos con afecto incomparable?<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>699. En el trato y conversaci\u00f3n de sus padres, despu\u00e9s que comenz\u00f3 a crecer y andar este admirable y hermoso Ni\u00f1o, guardaba m\u00e1s severidad que siendo de menos edad y cesaron las caricias m\u00e1s tiernas, aunque siempre hab\u00edan sido con la medida que arriba se dijo, porque en su semblante mostraba tanta majestad de su oculta deidad, que si no la templara con alguna suavidad y agrado muchas veces causara tan gran temor reverencial que no se atrevieran a hablarle. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero con su vista sent\u00eda la divina Madre y tambi\u00e9n San Jos\u00e9 eficaces y divinos efectos, en que se manifestaba la fuerza de la divinidad y su poder y asimismo que era Padre benigno y piados\u00edsimo. Junto con esta grave majestad y magnificencia se mostraba Hijo de la divina Madre, y a San Jos\u00e9 le trataba como a quien ten\u00eda este nombre y oficio; as\u00ed los obedec\u00eda (Lc 2, 51) como hijo humild\u00edsimo a sus padres. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/ca\/29\/7c\/ca297c27f05c233efd1ff153e2960113.jpg\" alt=\"Retratos de Cristo | Cuadros de nativos americanos, Sagrada familia de  nazaret, Im\u00e1genes de san jos\u00e9\" width=\"265\" height=\"382\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Y todos estos oficios y acciones de severidad y obediencia, majestad y humildad, gravedad divina y apacibilidad humana las dispensaba el Verbo Encarnado con sabidur\u00eda infinita, dando a cada uno lo que ped\u00eda, sin que se confundiesen ni encontrasen la grandeza con la peque\u00f1ez. Y la celestial Se\u00f1ora estaba atent\u00edsima a todos estos sacramentos y sola ella penetraba alta y dignamente \u2014lo que a pura criatura era posible\u2014 las obras de su Hijo sant\u00edsimo y el modo que en ellas ten\u00eda su inmensa sabidur\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Y ser\u00eda intentar un imposible querer con palabras declarar los efectos que todo esto hac\u00eda en su pur\u00edsimo y prudent\u00edsimo esp\u00edritu y c\u00f3mo imitaba a su dulc\u00edsimo Hijo copiando en s\u00ed misma una viva imagen de su inefable santidad. Las almas que se redujeron y salvaron en Heli\u00f3polis y en todo Egipto, los enfermos que curaron, las maravillas que obraron en siete a\u00f1os que fueron sus moradores, no se pueden reducir a n\u00famero; tan dichosa culpa fue la crueldad de Herodes para Egipto; y tanta es la fuerza de la bondad y sabidur\u00eda infinita, que los mismos males y pecados ordena a grandes bienes y los saca de ellos, y si en una parte le arrojan y cierran la puerta para sus misericordias, llama en otras y hace que se las abran y le den entrada, porque la propensi\u00f3n que tiene a favorecer al linaje humano y su ardiente caridad no la pueden extinguir las muchas aguas de nuestras culpas e ingratitudes (Cant 8, 7).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Doctrina que me dio la Reina de los cielos Mar\u00eda sant\u00edsima.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><br>700. Hija m\u00eda, desde el primer mandato que tuviste de escribir esta Historia de mi vida, has conocido que entre otros fines del Se\u00f1or, uno es dar a conocer al mundo lo que deben los mortales a su divino amor y al m\u00edo, de que viven tan insensibles y olvidados. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/sites.google.com\/site\/sormariajesusdeagreda\/_\/rsrc\/1544647011557\/venerable-sor-maria-jesus-de-agreda\/home\/agreda-y-concepcion-de-maria.jpg\" alt=\"SOR MAR\u00cdA JES\u00daS DE \u00c1GREDA\" width=\"231\" height=\"281\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Verdad es que todo se comprende y manifiesta en haberlos amado hasta morir en cruz por ellos, que fue el \u00faltimo t\u00e9rmino a que pudieron llegar los efectos de su inmensa caridad, pero a muchos ingrat\u00edsimos les da hast\u00edo la memoria de este beneficio y para ellos y para todos ser\u00eda nuevo incentivo y est\u00edmulo conocer algo de lo que hizo Su Majestad por ellos en treinta y tres a\u00f1os, pues cualquiera de sus obras fue de infinito aprecio y merece agradecimiento eterno. <\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed me puso el poder divino por testigo de todo, y te aseguro, car\u00edsima, que desde el primer instante que fue concebido en mi vientre no descans\u00f3 ni ces\u00f3 de clamar al Padre y pedir por la salvaci\u00f3n de los hombres. Y desde all\u00ed comenz\u00f3 a abrazar la cruz, no s\u00f3lo con el afecto, sino tambi\u00e9n con efecto en el modo que era posible, usando de la postura de crucificado en su ni\u00f1ez, y estos ejercicios continu\u00f3 por toda la vida. Y en ellos le imit\u00e9 yo, acompa\u00f1\u00e1ndole en las obras y peticiones que hac\u00eda por los hombres, despu\u00e9s del primer acto que hizo de agradecer los beneficios de su humanidad sant\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<p><br>701. Vean ahora los mortales si yo, que fui testigo y cooperadora de su salud, lo ser\u00e9 tambi\u00e9n en el d\u00eda del juicio de cuan bien justificada tiene Dios su causa con ellos, y si just\u00edsimamente les negar\u00e9 mi intercesi\u00f3n a los que han despreciado y olvidado estultamente tantos y tan suficientes favores y beneficios, efectos del divino amor de mi Hijo sant\u00edsimo y m\u00edo. \u00bfQu\u00e9 respuesta, qu\u00e9 descargo, qu\u00e9 disculpa tendr\u00e1n estando tan advertidos, amonestados e ilustrados de la verdad? \u00bfC\u00f3mo los ingratos y pertinaces han de esperar misericordia de un Dios just\u00edsimo y rect\u00edsimo, que les dio tiempo determinado y oportuno y en \u00e9l los convid\u00f3, llam\u00f3, esper\u00f3 y favoreci\u00f3 con inmensos beneficios, y todos los malograron y perdieron por seguir la vanidad? <\/p>\n\n\n\n<p>Teme, hija m\u00eda, este mayor de los peligros y ceguedades y renueva en tu memoria las obras de mi Hijo sant\u00edsimo y las m\u00edas y con todo fervor las imita y contin\u00faa los ejercicios de la cruz con orden de la obediencia, para que tengas en ellos presentes lo que debes imitar y agradecer. Pero advierte que mi Hijo y Se\u00f1or pudo, sin tanto padecer, redimir al linaje humano y quiso acrecentar sus penas con inmenso amor de las almas. <\/p>\n\n\n\n<p>La correspondencia debida a tal dignaci\u00f3n ha de ser no contentarse la criatura con poco, como lo hacen de ordinario los hombres con infeliz ignorancia; a\u00f1ade t\u00fa una virtud y trabajo a otros, para que correspondas a tu obligaci\u00f3n y acompa\u00f1es a mi Se\u00f1or y a m\u00ed en lo que trabajamos en el mundo, y todo lo ofrece por las almas, junt\u00e1ndolo con sus merecimientos en la presencia del Padre eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00edstica Ciudad de Dios, Sor Mar\u00eda de Jes\u00fas Agreda Libro\u00a0\u00a04\u00a0\u00a0 Cap\u00edtulo\u00a0\u00a029\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Versos:\u00a0\u00a0691-701<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13660,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1519,1520,1521,1522],"class_list":["post-13652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-jesus-la-tunica-inconsutil","tag-mistica-ciudad-de-dios","tag-sor-maria-de-jesus-agreda","tag-viste-la-madre-santisima-al-infante"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13652\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}