{"id":14340,"date":"2021-02-26T10:09:43","date_gmt":"2021-02-26T15:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/un-paso-aldia.com\/?p=14340"},"modified":"2021-02-26T10:09:43","modified_gmt":"2021-02-26T15:09:43","slug":"el-via-crucis-de-san-juan-pablo-ii-del-ano-santo-2000-tan-necesario-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2021\/02\/26\/el-via-crucis-de-san-juan-pablo-ii-del-ano-santo-2000-tan-necesario-hoy\/","title":{"rendered":"El Via Crucis de San Juan Pablo II del A\u00f1o Santo 2000 tan necesario Hoy"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>Las Meditaciones del Via Crucis escritas de San Juan Pablo II para el A\u00f1o Santo 2000 <\/em><\/h3>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/limits-5.png?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-14343\" width=\"480\" height=\"270\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>ORACI\u00d3N INICIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese as\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame\u00bb<\/em>&nbsp;(Mt 16,24).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace veinte siglos, la Iglesia se re\u00fane esta tarde para recordar y revivir los acontecimientos de la \u00faltima etapa del camino terreno del Hijo de Dios. Hoy, como cada a\u00f1o, la Iglesia que est\u00e1 en Roma se congrega en el Coliseo para seguir las huellas de Jes\u00fas que, \u00abcargando con su cruz, sali\u00f3 hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se flama G\u00f3lgota\u00bb (Jn 19, 17).<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos aqu\u00ed, conscientes de que el Viacrucis del Hijo de Dios no fue simplemente el camino hacia el lugar del suplicio. Creemos que cada paso del Condenado, cada gesto o palabra suya, as\u00ed como lo que han visto y hecho todos aquellos que han tomado parte este, drama, nos hablan continuamente, En su pasi\u00f3n y en su muerte, Cristo nos revela tambi\u00e9n la verdad sobre Dios y sobre el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>En este a\u00f1o jubilar queremos reflexionar con particular intensidad sobre el contenido de aquellos acontecimientos, para que nos hablen con renovado vigor a la mente y al coraz\u00f3n, y sean as\u00ed origen de la gracia de una aut\u00e9ntica participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Participar significa tener parte.<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir tener parte en la cruz de Cristo? Quiere decir experimentar en el Esp\u00edritu Santo el amor que esconde tras de s\u00ed la cruz de Cristo. Quiere decir reconocer, a la luz de este amor, la propia cruz. Quiere decir cargarla sobre la propia espalda y, movidos cada vez m\u00e1s por este amor, caminar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Caminar a trav\u00e9s de la vida, imitando a Aquel que \u00absoport\u00f3 la cruz sin miedo a la ignominia y est\u00e1 sentado a la diestra del trono de Dios\u00bb (Hb 12, 2).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Oremos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>colma nuestros corazones con la luz de tu Esp\u00edritu Santo,<br>para que, sigui\u00e9ndote en tu \u00faltimo camino,<br>sepamos cu\u00e1l es el precio de nuestra redenci\u00f3n<br>y seamos dignos de participar<br>en los frutos de tu pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n.<br>T\u00fa que vives y reinas por los siglos de los siglos.  R\/. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>PRIMERA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS ES CONDENADO A MUERTE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos?\u00bb (Jn 18, 33)\u00abMi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habr\u00eda combatido para que no fuese entregado a los jud\u00edos: pero mi Reino no es de aqu\u00ed\u00bb (Jn 18, 36). Entonces Pilato le dijo: \u00abLuego, \u00bft\u00fa eres Rey?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abS\u00ed, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Le dice Pilato:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es la verdad?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto, el procurador romano consider\u00f3 terminado el interrogatorio. Volvi\u00f3 a salir donde los jud\u00edos y les dijo: \u00abYo no encuentro ning\u00fan delito en \u00e9l\u00bb (cf. Jn 18, 37-38)<\/p>\n\n\n\n<p>El drama de Pilato se oculta tras la pregunta: \u00ab\u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>No era una cuesti\u00f3n filos\u00f3fica sobre la naturaleza de la verdad, sino una pregunta existencial sobre la propia relaci\u00f3n con la verdad. Era un intento de escapar a la voz de la conciencia, que ordenaba reconocer la verdad y seguirla. El hombre que no se deja guiar por la verdad, llega a ser capaz incluso de emitir una sentencia de condena de un inocente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los acusadores intuyen esta debilidad de Pilato y por eso no ceden.<\/p>\n\n\n\n<p>Reclaman con obstinaci\u00f3n la muerte en cruz. La decisiones a medias, a las que recurre Pilato, no le sirven de nada. No es suficiente infligir al acusado la pena cruel de la flagelaci\u00f3n. Cuando el Procurador presenta a la muchedumbre a un Jes\u00fas flagelado y coronado de espinas, parece como si con ello quisiera decir algo que, a su entender, deber\u00eda doblegar la intransigencia de la plaza. Se\u00f1alando a Jes\u00fas, dice: \u00abEcce homo!\u00bb.. \u00abAqu\u00ed ten\u00e9is al hombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la respuesta es: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo!\u00bb. Pilato intenta entonces negociar: \u00abTomadlo vosotros y crucificadle, porque yo ning\u00fan delito encuentro en \u00e9l\u00bb (cf. Jn 19, 5-7).<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 cada vez m\u00e1s convencido de que el imputado es inocente, pero esto no le basta para emitir una sentencia absolutoria. Entonces, los acusadores recurren a un argumento decisivo: \u00abSi sueltas a \u00e9se, no eres amigo del C\u00e9sar; todo el que se hace rey se enfrenta al C\u00e9sar\u00bb (Jn 19, 12).<\/p>\n\n\n\n<p>Es una amenaza muy clara. Intuyendo el peligro, Pilato cede definitivamente y emite la sentencia, si bien con el gesto ostentoso de lavarse las manos: \u00abInocente soy de la sangre de este justo. Vosotros ver\u00e9is\u00bb (Mt 27, 24). As\u00ed fue condenado \u00e1 la muerte en cruz Jes\u00fas, el Hijo de Dios vivo, el Redentor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de los siglos, la negaci\u00f3n de la verdad ha generado sufrimiento y muerte.Son los inocentes los que pagan el precio de la hipocres\u00eda humana. No bastan decisiones a medias. No es suficiente lavarse las manos. Queda siempre la responsabilidad por la sangre de los inocentes. Por ello Cristo implor\u00f3 con tanto fervor por sus disc\u00edpulos de todos los tiempos: Padre, \u00abSantificalos en la verdad: tu Palabra es verdad\u00bb (Jn 17, 17).<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, qu\u00e9 aceptas una condena injusta,<br>conc\u00e9denos, a nosotros y a los hombres de todos los tiempos,<br>la gracia de ser fieles a la verdad<br>y no permitas que caiga sobre nosotros<br>y sobre los que vendr\u00e1n despu\u00e9s de nosotros<br>el peso de la responsabilidad<br>por el sufrimiento de los inocentes.<br>A ti, Jes\u00fas, Juez justo,<br>honor y gloria por los siglos de los siglos.<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>SEGUNDA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS CARGA CON LA CRUZ A CUESTAS<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La cruz. Instrumento de una muerte infame.<\/p>\n\n\n\n<p>No era l\u00edcito condenar a la muerte en cruz a un ciudadano romano: era demasiado humillante. Pero el momento en que Jes\u00fas de Nazaret carg\u00f3 con la cruz para llevarla al Calvario. marc\u00f3 un cambio en la historia de la cruz. De ser signo de muerte infame, reservada a las personas de baja categor\u00eda, se convierte en llave maestra. Con su ayuda, de ahora en adelante, el hombre abrir\u00e1 la puerta de las profundidades del misterio de Dios. Por medio de Cristo, que acepta la cruz, instrumento del propio despojo, los hombres sabr\u00e1n que \u00abDios es amor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Amor inconmensurable: \u00abPorque tanto am\u00f3 Dios al mundo que dio a su Hijo \u00fanico, para que todo el que crea en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u00bb (Jn 3, 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta verdad sobre Dios se ha revelado a trav\u00e9s de la cruz. \u00bfNo pod\u00eda revelarse de otro modo? Tal vez s\u00ed. Sin embargo, Dios ha elegido la cruz. El Padre ha elegido la cruz para su Hijo, y el Hijo la ha cargado sobre sus hombros, la ha llevado hasta al monte Calvario y en ella ha ofrecido su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn la cruz est\u00e1 el sufrimiento, en la cruz est\u00e1 la salvaci\u00f3n, en la cruz hay una lecci\u00f3n de amor. Oh Dios, quien te ha comprendido una vez, ya no desea ni busca ninguna otra cosa\u00bb (Canto cuaresmal polaco) La Cruz es signo de un amor sin l\u00edmites<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, que aceptas la cruz de las manos de los hombres<br>para hacer de ella un signo del amor salv\u00edfico de Dios por el hombre,<br>conc\u00e9denos, a nosotros y a los hombres de nuestro tiempo<br>la gracia de la fe en este infinito amor,<br>para que, transmitiendo al nuevo milenio el signo de la cruz,<br>seamos aut\u00e9nticos testigos de la Redenci\u00f3n.A ti. Jes\u00fas, Sacerdote y V\u00edctima,<br>alabanza y gloria por los siglos de los siglos<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>TERCERA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS CAE POR LA PRIMERA VEZ<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abDios carg\u00f3 sobre \u00e9l los pecados de todos nosotros\u00bb (cf. Is 53, 6). \u00abTodos nosotros como ovejas erramos, cada uno march\u00f3 por su camino, y el Se\u00f1or descarg\u00f3 sobre \u00e9l la culpa de todos nosotros\u00bb (Is 53, 6). Jes\u00fas cae bajo el peso de la cruz. Suceder\u00e1 tres veces durante el camino relativamente corto de la \u00abv\u00eda dolorosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cae por agotamiento. Tiene el cuerpo ensangrentado por la flagelaci\u00f3n, la cabeza coronada de espinas Le faltan las fuerzas. Cae, pues, y la cruz lo aplasta con su peso contra la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que volver a las palabras del profeta, que siglos antes ha previsto esta ca\u00edda, casi como si la estuviera viendo con sus propios ojos: ante el Siervo del Se\u00f1or, entierra bajo el peso de la cruz, manifiesta el verdadero motivo de la ca\u00edda: \u00abDios carg\u00f3 sobre \u00e9l los pecados de todos nosotros\u00bb. Han sido los pecados los que han aplastado contra la tierra al divino Condenado.<\/p>\n\n\n\n<p>Han sido ellos los que determinan el peso de la cruz que \u00e9l lleva a sus espaldas.<\/p>\n\n\n\n<p>Han sido los pecados los que han ocasionado su ca\u00edda. Cristo se levanta a duras penas para proseguir el camino. Los soldados que lo escoltan intentan instigarle con gritos y golpes. Tras un momento, el cortejo prosigue.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas cae y se levanta. De este modo, el Redentor del mundo se dirige sin palabras a todos los que caen. Les exhorta a levantarse. \u00abEl mismo que, sobre el madero, llev\u00f3 nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, vivi\u00e9ramos para la justicia; con cuyas heridas hab\u00e9is sido curados\u00bb (1 Pe 2, 24).<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, que caes bajo el peso de nuestras culpas<br>y te levantas para nuestra justificaci\u00f3n,<br>te rogamos que ayudes<br>a cuantos est\u00e1n bajo el peso del pecado<br>a volverse a poner en pie<br>y reanudar el camino.Danos la fuerza del Esp\u00edritu,<br>para llevar contigo la cruz de nuestra debilidad.<br>A ti, Jes\u00fas, aplastado por el peso de nuestras culpas,<br>nuestro amor y alabanza por los siglos de los siglos<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>CUARTA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS ENCUENTRA A SU MADRE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebir\u00e1s en tu vientre y dar\u00e1s a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. Ser\u00e1 grande, se llamar\u00e1 Hijo del Alt\u00edsimo, el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendr\u00e1 fin\u00bb (Lc 1,30-33).<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda recordaba estas palabras. Las consideraba a menudo en la intimidad de su coraz\u00f3n. Cuando en el camino hacia la cruz encontr\u00f3 a su Hijo, quiz\u00e1s le vinieron a la mente precisamente estas palabras. Con una fuerza particular. \u00abReinar\u00e1&#8230;. Su reino no tendr\u00e1 fin\u00bb, hab\u00eda dicho el mensajero celestial. Ahora, al ver que su Hijo, condenado a muerte, lleva la cruz en la que habr\u00eda de morir, podr\u00eda preguntarse, humanamente hablando: \u00bfC\u00f3mo se cumplir\u00e1n aquellas palabras? \u00bfDe qu\u00e9 modo reinar\u00e1 en la casa de David? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 que su reino no tendr\u00e1 fin?<\/p>\n\n\n\n<p>Son preguntas humanamente comprensibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, sin embargo, recuerda que tiempo atr\u00e1s, al o\u00edr el anuncio del \u00c1ngel, hab\u00eda contestado: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb (Lc 1,38). Ahora ve que aquellas palabras se est\u00e1n cumpliendo como palabra de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque es madre, Mar\u00eda sufre profundamente. No obstante, responde tambi\u00e9n ahora como respondi\u00f3 entonces, en la anunciaci\u00f3n: \u00abH\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, maternalmente, abraza la cruz junto con el divino Condenado.<br>En el camino hacia la cruz. Mar\u00eda se manifiesta como Madre del Redentor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abVosotros, todos los que pas\u00e1is por el camino, mirad y ved si hay dolor semejante al dolor que me atormenta\u00bb (Lm 1,12).<\/p>\n\n\n\n<p>Es la Madre Dolorosa la que habla, la Sierva obediente hasta el final, la Madre del Redentor del inundo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Oh Mar\u00eda, t\u00fa que has recorrido<br>el camino de la cruz junto con tu Hijo,<br>quebrantada por el dolor en tu coraz\u00f3n de madre,<br>pero recordando siempre el \u00abfiat\u00bb<br>e \u00edntimamente confiada en que Aqu\u00e9l para quien nada es imposible<br>cumplir\u00eda sus promesas,<br>suplica para nosotros y para los hombres de las generaciones futuras<br>la gracia del abandono en el amor de Dios.Haz que, ante el sufrimiento, el rechazo y la prueba,<br>por dura y larga que sea,<br>jam\u00e1s dudemos de su amor.A Jes\u00fas, tu Hijo,<br>todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>QUINTA ESTACI\u00d3N: SIM\u00d3N DE CIRENE LLEVA LA CRUZ DE JES\u00daS<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Obligaron a Sim\u00f3n (cf. Mt 15, 21).<\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados romanos lo hicieron temiendo que el Condenado, agotado, no lograra llevar la cruz hasta el G\u00f3lgota. No habr\u00edan podido ejecutar en \u00e9l la sentencia, de la crucifixi\u00f3n. Buscaban a un hombre que lo ayudase a llevar la cruz. Su mirada se detuvo en Sim\u00f3n. Lo obligaron a cargar aquel peso. Se puede uno imaginar que \u00e9l no estuviera de acuerdo y se opusiera. Llevar la cruz junto con un condenado pod\u00eda considerarse un acto ofensivo de la dignidad de un hombre libre. Aunque de mala gana, Sim\u00f3n tom\u00f3 la cruz para ayudar a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En un canto de cuaresma se escuchan estas palabras: \u00abBajo el peso de la cruz Jes\u00fas acoge al Cireneo\u00bb. Son palabras que dejan entrever un cambio total de perspectiva: el divino Condenado aparece como alguien que, en cierto modo, \u00abhace don\u00bb de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAcaso no fue El quien dijo: \u00abEl que no toma su cruz y me sigue detr\u00e1s no es digno de m\u00ed?\u00bb (Mt 10,38).<\/p>\n\n\n\n<p>Sim\u00f3n recibe un don.<br>Se ha hecho \u00abdigno\u00bb de \u00e9l.Lo que a los ojos de la gente pod\u00eda ofender su dignidad, en la perspectiva de la redenci\u00f3n, en cambio, le ha otorgado una nueva dignidad. El Hijo de Dios le ha convertido, de manera singular, en copart\u00edcipe de su obra salv\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSim\u00f3n, es consciente de ello?<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelista Marcos identifica a Sim\u00f3n de Cirene como \u00abpadre de Alejandro y de Rufo\u00bb (15, 21). Si los hijos de Sim\u00f3n de Cirene eran conocidos en la primitiva comunidad cristiana, se puede pensar tambi\u00e9n \u00e9l haya cre\u00eddo en Cristo, precisamente mientras llevaba la cruz. Pas\u00f3 libremente de la constricci\u00f3n a la disponibilidad, como si hubieran llegado a su coraz\u00f3n aquellas palabras: \u00abEl que no lleva su cruz conmigo, no es digno de m\u00ed\u00bb.Llevando la cruz, fue introducido en el conocimiento del evangelio de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces este evangelio habla a muchos, a innumerables cireneos, llamados a lo largo de la historia a llevar la cruz junto con Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, que has concedido a Sim\u00f3n de Cirene<br>la dignidad de llevar tu cruz,<br>ac\u00f3genos tambi\u00e9n a nosotros bajo su peso,<br>acoge a todos los hombres<br>y concede a cada uno la gracia de la disponibilidad.<br>Haz que no apartemos nuestra mirada de quienes<br>est\u00e1n oprimidos por la cruz de la enfermedad,<br>de la soledad, del hambre y de la injusticia.<br>Haz que, llevando las cargas los unos de los otros,<br>seamos testigos del evangelio de la cruz y testigos de ti,<br>que vives y reinas por los siglos de los siglos.<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>SEXTA ESTACI\u00d3N: LA VER\u00d3NICA ENJUGA EL ROSTRO DE JES\u00daS<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La Ver\u00f3nica no aparece en los Evangelios. No se menciona este nombre, aunque se citan los nombres de diversas mujeres que aparecen junto a Jes\u00fas. Puede ser, pues, que este nombre exprese m\u00e1s bien lo que esa mujer hizo.. En efecto, seg\u00fan la tradici\u00f3n, en el camino del calvario una mujer se abri\u00f3 paso entre los soldados que escoltaban a Jes\u00fas y enjug\u00f3 con un velo \u00e9l sudor y la sangre del rostro del Se\u00f1or. Aquel rostro qued\u00f3 impreso en el velo; un reflejo fiel, un \u00abverdadero icono\u00bb. A eso se referir\u00eda el nombre mismo de Ver\u00f3nica. Si es as\u00ed, este nombre, que ha hecho memorable el gesto de aquella mujer, expresa al mismo tiempo la m\u00e1s profunda verdad sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, ante la cr\u00edtica de los presentes, Jes\u00fas defendi\u00f3 a una mujer pecadora que hab\u00eda derramado aceite perfumado sobre sus pies y los hab\u00eda enjugado con. sus cabellos. A la objeci\u00f3n que se le hizo en aquella circunstancia, respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 molest\u00e1is a esta mujer? Pues una obra buena ha hecho conmigo (&#8230;). Al derramar este ung\u00fcento sobre mi cuerpo, en vista de mi sepultura lo ha hecho\u00bb (Mt 26,10.12). Las mismas palabras podr\u00edan aplicarse tambi\u00e9n a la Ver\u00f3nica. Se manifiesta as\u00ed la profunda elocuencia de este episodio. El Redentor del mundo da a Ver\u00f3nica una imagen aut\u00e9ntica de su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>El velo, sobre el que queda impreso el rostro de Cristo, es un mensaje para nosotros. En cierto modo nos dice: He aqu\u00ed c\u00f3mo todo acto bueno, todo gesto de verdadero amor hacia el pr\u00f3jimo aumenta en quien lo realiza la semejanza con el Redentor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los actos de amor no pasan. Cualquier gesto de bondad, de comprensi\u00f3n y de servicio deja en el coraz\u00f3n del hombre una se\u00f1al indeleble, que lo asemeja un poco m\u00e1s a Aqu\u00e9l que \u00abse despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando condici\u00f3n de siervo\u00bb (Flp 2,7).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se forma la identidad, el verdadero nombre del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>t\u00fa que aceptaste<br>el gesto desinteresado de amor de una mujer<br>y, a cambio, has hecho<br>que las generaciones la recuerden con el nombre de tu rostro,<br>haz que nuestra obras,<br>y las de todos los que vendr\u00e1n despu\u00e9s de nosotros,<br>nos hagan semejantes a ti<br>y dejen al mundo el reflejo de tu infinito amor.Para ti, Jes\u00fas, esplendor de la gloria del Padre,<br>alabanza y gloria por los siglos.<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>S\u00c9PTIMA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS CAE POR SEGUNDA VEZ<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abY yo gusano, que no hombre, verg\u00fcenza del vulgo, asco del pueblo\u00bb (Sal 22[21] 11,7). Vienen a la mente estas palabras del salmo mientras contemplamos a Jes\u00fas, que cae por segunda vez bajo la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>En el polvo de la tierra est\u00e1 el Condenado. Aplastado por el peso de su cruz. Cada vez m\u00e1s le fallan sus fuerzas. Pero, aunque con gran esfuerzo, se levanta para seguir el camino:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos dice a nosotros, hombres pecadores, esta segunda ca\u00edda? M\u00e1s a\u00fan que de la primera, parece exhortarnos a levantarnos, a levantarnos otra vez en nuestro camino de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cyprian Norwid escribe: \u00abNo detr\u00e1s de s\u00ed mismos con la cruz del Salvador, sino detr\u00e1s del Salvador con la propia cruz\u00bb. Sentencia breve pero que dice mucho. Explica en qu\u00e9 sentido el cristianismo es la religi\u00f3n de la cruz. Deja entender que cada hombre encuentra en este mundo a Cristo que lleva la cruz y cae bajo su peso.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, Cristo, en el camino del Calvario, encuentra a cada hombre y, cayendo bajo el peso de la cruz, no deja de anunciar la buena nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace dos mil a\u00f1os el evangelio de la cruz habla al hombre. Desde hace veinte siglos Cristo, que se levanta de la ca\u00edda, encuentra al hombre que cae.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de estos dos milenios, muchos han experimentado que la ca\u00edda no significa el final del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontrando al Salvador, se han sentido sosegados por \u00c9l: \u00abTe basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad\u00bb (2 Co 12,9). Se han levantado confortados y han transmitido al mundo la palabra de la esperanza que brota de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, cruzado el umbral del nuevo milenio, estamos llamados a profundizar el<br>contenido de este encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario que nuestra generaci\u00f3n lleve a los siglos venideros la buena<br>nueva de nuestro volver a levantarnos en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>que caes bajo el peso del pecado del hombre<br>y te levantas para tomarlo sobre ti y borrarlo,<br>conc\u00e9denos a nosotros, hombres d\u00e9biles,<br>la fuerza de llevar la cruz de cada d\u00eda<br>y de levantarnos de nuestras ca\u00eddas,<br>para llevar a las generaciones que vendr\u00e1n<br>el Evangelio de tu poder salv\u00edfico.<br>A ti, Jes\u00fas, soporte de nuestra debilidad,<br>la alabanza y la gloria por los siglos.<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>OCTAVA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSAL\u00c9N<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abHijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed; llorad m\u00e1s bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegar\u00e1n d\u00edas en que se dir\u00e1: \u00a1Dichosas las est\u00e9riles, las entra\u00f1as que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondr\u00e1n a decir a los montes: \u00a1Caed sobre nosotros! Y a las colinas: \u00a1Cubridnos! Porque si en el le\u00f1o verde hacen esto, en el seco \u00bfqu\u00e9 se har\u00e1?\u00bb (Lc 23, 28-3 1)<\/p>\n\n\n\n<p>Son las palabras de Jes\u00fas a las mujeres, que lloraban mostrando compasi\u00f3n por el Condenado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo llor\u00e9is por m\u00ed; llorad m\u00e1s bien por vosotras y por vuestros hijos\u00bb. Entonces era verdaderamente dif\u00edcil entender el sentido de estas palabras. Conten\u00edan una profec\u00eda que pronto habr\u00eda de cumplirse. Poco antes, Jes\u00fas hab\u00eda llorado por Jerusal\u00e9n, anunciando la horrenda suerte que le iba a tocar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, \u00c9l parece remitirse a esa predicci\u00f3n: \u00abLlorad por vuestros hijos&#8230;\u00bb. Llorad, porque ellos, precisamente ellos, ser\u00e1n testigos y part\u00edcipes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, de esa Jerusal\u00e9n que \u00abno ha sabido reconocer el tiempo de la visita\u00bb (Lc 19,44).<\/p>\n\n\n\n<p>Si, mientras seguimos a Cristo en el camino de la cruz, se despierta en nuestros corazones la compasi\u00f3n por su sufrimiento, no podemos olvidar esta advertencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi en el le\u00f1o verde hacen esto, en el seco \u00bfqu\u00e9 se har\u00e1?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nuestra generaci\u00f3n, que deja atr\u00e1s un milenio, m\u00e1s que de llorar por Cristo martirizado, es la hora de \u00abreconocer el tiempo de la visita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya resplandece la aurora de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMirad ahora el momento favorable; mirad ahora el d\u00eda de salvaci\u00f3n\u00bb (2 Co 6, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo dirige a cada uno de nosotros estas palabras del Apocalipsis: \u00abMira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo. Al vencedor le conceder\u00e9 sentarse conmigo en mi trono, como yo tambi\u00e9n venc\u00ed y me sent\u00e9 con mi Padre en su trono\u00bb (3, 20-2 1).<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, que has venido a este mundo<br>para visitar a todos los que esperan la salvaci\u00f3n,<br>haz que nuestra generaci\u00f3n<br>reconozca el tiempo de tu visita<br>y tenga parte en los frutos de tu redenci\u00f3n.No permitas que por nosotros<br>y por los hombres del nuevo siglo<br>se tenga que llorar<br>porque hayamos rechazado la mano del Padre misericordioso.<br>A ti, Jes\u00fas, nacido de la Virgen, Hija de Si\u00f3n,<br>honor y gloria por los siglos de los siglos.R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>NOVENA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS CAE POR TERCERA VEZ<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Cristo se desploma de nuevo a tierra bajo el peso de la cruz. La muchedumbre que observa, est\u00e1 curiosa por saber si a\u00fan tendr\u00e1 fuerza para levantarse.<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo escribe: \u00abEl cual, siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios. Sino que se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando condici\u00f3n de siervo haci\u00e9ndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humill\u00f3 a s\u00ed mismo obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz?\u00bb (Flp 2,6-8).<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera ca\u00edda parece manifestar precisamente esto: El despojo, la kenosis del Hijo de Dios, la humillaci\u00f3n bajo la cruz: Jes\u00fas hab\u00eda dicho a los disc\u00edpulos que hab\u00eda venido no para ser servido, sino para servir (cf. Mt 20,28).<\/p>\n\n\n\n<p>En el Cen\u00e1culo, inclin\u00e1ndose en tierra y lav\u00e1ndoles los pies, parece como si hubiera querido habituarlos a esta humillaci\u00f3n suya.<\/p>\n\n\n\n<p>Cayendo a tierra por tercera vez en el camino de la cruz, de nuevo proclama a gritos su misterio. \u00a1Escuchemos su voz! Este condenado, en tierra, bajo el peso de la cruz, ya en las cercan\u00edas del lugar del suplicio, nos dice: \u00abYo soy el camino, la verdad y la vida\u00bb (Jn 14, 6). \u00abEl que me siga no caminar\u00e1 en la oscuridad, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb (Jn 8, 12).<\/p>\n\n\n\n<p>Que no nos asuste la vista de un condenado que cae a tierra extenuado bajo la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta manifestaci\u00f3n externa de la muerte, que ya se acerca, esconde en s\u00ed misma la luz de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>que por tu humillaci\u00f3n bajo la cruz<br>has revelado al mundo el precio de su redenci\u00f3n,<br>concede a los hombres del tercer milenio la luz de la fe,<br>para que reconociendo en ti<br>al Siervo sufriente de Dios y del hombre,<br>tengamos la valent\u00eda de seguir el mismo camino,<br>que a trav\u00e9s de la cruz y el despojo,<br>lleva a la vida que no tendr\u00e1 fin.A ti, Jes\u00fas, apoyo en nuestra debilidad,<br>honor y gloria por los siglos.R\/. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>D\u00c9CIMA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS, LE DAN A BEBER HIEL Y VINAGRE.<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abDespu\u00e9s de probarlo, no quiso beberlo\u00bb (Mt 27,34).<\/p>\n\n\n\n<p>No quiso calmantes, que le habr\u00edan nublado la conciencia durante la agon\u00eda. Quer\u00eda agonizar en la cruz conscientemente, cumpliendo la misi\u00f3n recibida del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto era contrario a los m\u00e9todos usados por los soldados encargados de la ejecuci\u00f3n. Debiendo clavar en la cruz al condenado, trataban de amortiguar su sensibilidad y consciencia. En el caso de Cristo no pod\u00eda ser as\u00ed. Jes\u00fas sabe que su muerte en la cruz debe ser un sacrificio de expiaci\u00f3n. Por eso quiere mantener despierta la consciencia hasta el final. Sin \u00e9sta no podr\u00eda aceptar, de un modo completamente libre, la plena medida del sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, \u00c9l debe subir a la cruz para ofrecer el sacrificio d\u00e9 la Nueva Alianza. \u00c9l es Sacerdote. Debe entrar mediante su propia sangre en la morada eterna, despu\u00e9s de haber realizado la redenci\u00f3n del mundo (cf. Hb 9, 12).<\/p>\n\n\n\n<p>Consciencia y libertad: son los requisitos imprescindibles del actuar plenamente humano. El mundo conoce tantos medios para debilitar la voluntad y. ofuscar la consciencia. Es necesario defenderlas celosamente de todas las violencias. Incluso el esfuerzo leg\u00edtimo por atenuar el dolor debe realizarse siempre respetando la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que comprender profundamente el sacrificio de Cristo, es necesario unirse a \u00e9l para \u00f3o rendirse, para no permitir que la vida y la muerte pierdan su valor.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas,<br>que con total entrega has aceptado la muerte de cruz<br>por nuestra salvaci\u00f3n,<br>haznos a nosotros y a todos los hombres del mundo<br>part\u00edcipes de tu sacrificio en la cruz,<br>para que nuestro existir y nuestro obrar<br>tengan la forma de una participaci\u00f3n libre y consciente<br>en tu obra de salvaci\u00f3n.A ti, Jes\u00fas, sacerdote y v\u00edctima,<br>honor y gloria por los siglos.R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>DECIMOPRIMERA ESTACI\u00d3N: JESUS ES CLAVADO EN LA CRUZ<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abHan taladrado mis manos y mis pies, puedo contar todos mis huesos\u00bb (Sal 21 [22], 17-18).<\/p>\n\n\n\n<p>Se cumplen las palabras del profeta. Comienza la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los golpes de los soldados aplastan contra el madero de la cruz las manos y los pies del condenado.<\/p>\n\n\n\n<p>En las mu\u00f1ecas de las manos, los clavos penetran con fuerza. Esos clavos sostendr\u00e1n al condenado entre los indescriptibles tormentos de la agon\u00eda. En su cuerpo y en su esp\u00edritu de gran sensibilidad. Cristo sufre lo indecible. Junto a \u00e9l son crucificados dos verdaderos malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Se cumple as\u00ed la profec\u00eda: \u00abcon los rebeldes fue contado\u00bb (Is 53,12).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los soldados levanten la cruz, comenzar\u00e1 una agon\u00eda que durar\u00e1 tres horas. Es necesario que se cumpla tambi\u00e9n esta palabra: \u00abY yo cuando sea levantado de la tierra, atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed\u00bb (Jn 12, 32). \u00bfQu\u00e9 es lo que \u00abatrae\u00bb de este condenado agonizante en la cruz? Ciertamente, la vista de un sufrimiento tan intenso despierta compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la compasi\u00f3n es demasiado poco para mover a unir la propia vida a Aqu\u00e9l que est\u00e1 suspendido en la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar que, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, esta terrible visi\u00f3n haya atra\u00eddo a una multitud incontable de personas, que han hecho de la cruz el distintivo de su fe?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe hombres y mujeres que durante siglos han vivido y dado la vida mirando este signo?<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo atrae desde la cruz con la fuerza del amor, del Amor divino, que ha llegado hasta el don total de s\u00ed mismo; del Amor infinito, que en la cruz ha levantado de la tierra el peso del cuerpo de Cristo, para contrarrestar el peso de la culpa antigua; del Amor ilimitado, que ha colmado toda ausencia de amor y ha permitido que el hombre nuevamente encuentre refugio entre los brazos del Padre misericordioso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que Cristo elevado en la cruz nos atraiga tambi\u00e9n a nosotros, hombres y mujeres del nuevo milenio! Bajo la sombra de la cruz, \u00abvivimos en el amor como Cristo nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros como oblaci\u00f3n y v\u00edctima de suave aroma\u00bb (Ef 5,2).<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo elevado,<br>Amor crucificado,<br>llena nuestros corazones de tu amor,<br>para que reconozcamos en tu cruz<br>el signo de nuestra redenci\u00f3n<br>y, atra\u00eddos por tus heridas,<br>vivamos y muramos contigo,<br>que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu Santo,<br>ahora y por los siglos de los siglos.R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>DECIMOSEGUNDA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS MUERE EN LA CRUZ<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abPadre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u00bb (Lc 23,34).<\/p>\n\n\n\n<p>En el culmen de la Pasi\u00f3n, Cristo no olvida al hombre, no olvida en especial a los que son la causa de su sufrimiento. El sabe que el hombre. M\u00e1s que de cualquier otra cosa, tiene necesidad de amor: tiene necesidad de la misericordia que en este momento se derrama en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo te aseguro: hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u00bb (Lc 23,43). As\u00ed responde Jes\u00fas a la petici\u00f3n del malhechor que estaba a su derecha: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando est\u00e9s en tu Reino\u00bb (Lc 23,42) La promesa de una nueva vida. Este es el primer fruto de la pasi\u00f3n y de la inminente muerte de Cristo. Una palabra de esperanza para el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pies de la cruz estaba la madre, y a su lado el disc\u00edpulo, Juan evangelista. Jes\u00fas dice: \u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo. Luego dice al disc\u00edpulo: Ah\u00ed tienes a tu madre\u00bb (Jn 19,26-27).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abY desde aquella hora el disc\u00edpulo la acogi\u00f3 en su casa\u00bb (Jn 19,27). Es el testamento para las personas que m\u00e1s amaba. El testamento para la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas al morir quiere que el amor maternal de Mar\u00eda abrace a todos por los que \u00c9l da la vida, a toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, Jes\u00fas exclama: \u00abTengo sed\u00bb (Jn 19,28). Palabra que deja ver la sed ardiente que quema todo su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la \u00fanica palabra que manifiesta directamente su sufrimiento f\u00edsico. Despu\u00e9s Jes\u00fas a\u00f1ade: \u00ab\u00a1Dios mio, Dios m\u00edo! \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (Mt 27,46; cf. Sal 21 [22], 2); son las palabras del Salmo con el que Jes\u00fas ora. La frase, no obstante la apariencia, manifiesta su uni\u00f3n profunda con el Padre. En los \u00faltimos instantes de su vida terrena, Jes\u00fas dirige su pensamiento al Padre. El di\u00e1logo se desarrollar\u00e1 ya s\u00f3lo entre el Hijo que muere y el Padre que acepta su sacrificio de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llega la hora de nona, Jes\u00fas grita: \u00ab\u00a1Todo est\u00e1 cumplido!\u00bb (Jn 19,30). Ha llevado a cumplimiento la obra de la redenci\u00f3n. La misi\u00f3n, para la que vino a la tierra, ha alcanzado su prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo dem\u00e1s pertenece al Padre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPadre, a tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u00bb (Lc 23,46). Dicho esto, expir\u00f3. \u00abEl velo del Templo se rasg\u00f3 en dos&#8230;\u00bb (Mt 27,51). El \u00absanto de los santos\u00bb en el templo de Jerusal\u00e9n se abre en el momento en que entra el Sacerdote de la Nueva y Eterna Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>T\u00fa que en el momento de la. agon\u00eda<br>no has permanecido indiferente a la suerte del hombre<br>y con tu \u00faltimo respiro<br>has confiado con amor a la misericordia del Padre<br>a los hombres y mujeres de todos los tiempos<br>con sus debilidades y pecados,<br>ll\u00e9nanos a nosotros y a las generaciones futuras<br>de tu Esp\u00edritu de amor,<br>para que nuestra indiferencia<br>no haga vanos en nosotros los frutos de tu muerte.A ti, Jes\u00fas crucificado,<br>sabidur\u00eda y poder de Dios,<br>honor y gloria por los siglos de los siglos.<br>R\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>DECIMOTERCERA ESTACI\u00d3N: JES\u00daS ES BAJADO DE LA CRUZ Y ENTREGADO A LA MADRE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Han devuelto a las manos de la Madre el cuerpo sin vida del Hijo. Los Evangelios no hablan de lo que ella experiment\u00f3 en aquel instante. Es como si los Evangelistas, con el silencio, quisieran respetar su dolor, sus sentimientos y sus recuerdos. O, simplemente, como si no se considerasen capaces de expresarlos. S\u00f3lo la devoci\u00f3n multisecular ha conservado la imagen de la \u00abPiedad\u00bb, grabando de ese modo en la memoria del pueblo cristiano la expresi\u00f3n m\u00e1s dolorosa de aquel inefable v\u00ednculo de amor nacido en el coraz\u00f3n de la Madre el d\u00eda de la anunciaci\u00f3n y madurado en la espera del nacimiento de su divino Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese amor se revel\u00f3 en la gruta de Bel\u00e9n, fue sometido a prueba ya durante la presentaci\u00f3n en el. Templo, se profundiz\u00f3 con los acontecimientos conservados y meditados en su coraz\u00f3n (cfr. Lc 2, 51).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora este \u00edntimo v\u00ednculo de amor debe transformarse en una uni\u00f3n que supera los confines de la vida y de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ser\u00e1 as\u00ed a lo largo de los siglos: los hombres se detienen junto a la estatua de la Piedad de Miguel \u00c1ngel, se arrodillan delante de la imagen de la Melanc\u00f3lica Benefactora (\u00abSmetna Dobrodziejka\u00bb) en la iglesia de los Franciscanos, en Cracovia, ante la Madre de los Siete Dolores, Patrona de Eslovaquia; veneran a la Dolorosa en tantos santuarios en todas las partes del mundo. De este modo aprenden el dif\u00edcil amor que no huye ante el sufrimiento, sino que se abandona confiadamente a la ternura de Dios, para el cual nada es imposible (cf. Lc 1, 37).<\/p>\n\n\n\n<p><em>ORACI\u00d3N<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Salve, Regina, Mater misericordiae;<br>vita dulcedo el spes nostra, salve.<br>Ad te clamamus&#8230;<br>illos tuos misericordes oculos ad nos converte<br>et Iesum, benedictumfructunz ventris tui,<br>nobis post hoc exilium ostende.<br>Alc\u00e1nzanos la gracia de la fe,<br>de la esperanza y de la caridad,<br>para que tambi\u00e9n nosotros, como t\u00fa,<br>sepamos perseverar bajo la cruz<br>hasta al \u00faltimo suspiro.A tu Hijo, Jes\u00fas, nuestro Salvador,<br>con el Padre y el Esp\u00edritu Santo,<br>todo honor y toda gloria<br>por los siglos de los siglosR\/.Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><br>DECIMOCUARTA ESTACI\u00d3N: EL CUERPO DE JES\u00daS ES PUESTO EN EL SEPULCRO<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abFue crucificado, muerto y sepultado&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo sin vida de Cristo fue depositado en el sepulcro. La piedra sepulcral, sin embargo, no es el sello definitivo de su obra. La \u00faltima palabra no pertenece a la falsedad, al odio y al atropello. La \u00faltima palabra ser\u00e1 pronunciada por el Amor, que es m\u00e1s fuerte que la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda \u00e9l solo; pero si muere, da mucho fruto\u00bb ( Jn 12, 24). El sepulcro es la \u00faltima etapa del morir de Cristo en el curso de su vida terrena; es signo de su sacrificio supremo por nosotros y por nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy pronto este sepulcro se convertir\u00e1 en el primer anuncio de alabanza y exaltaci\u00f3n del Hijo de Dios en la gloria del Padre, \u00abFue crucificado, muerto y sepultado (&#8230;.) al tercer d\u00eda resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb. Con la deposici\u00f3n del cuerpo sin vida de Jes\u00fas en el sepulcro, a los pies del G\u00f3lgota, la Iglesia inicia la vigilia del S\u00e1bado Santo. Mar\u00eda conserva en lo profundo de su coraz\u00f3n y medita la pasi\u00f3n del Hijo; las mujeres se dan cita para la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente del s\u00e1bado, para ungir con aromas el cuerpo de Cristo; los disc\u00edpulos se re\u00fanen, ocultos en el Cen\u00e1culo, hasta que no haya pasado el s\u00e1bado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vigilia acabar\u00e1 con el encuentro en el sepulcro, el sepulcro vac\u00edo del Salvador. Entonces el sepulcro, testigo mudo de la resurrecci\u00f3n, hablar\u00e1. La losa levantada, el interior vac\u00edo, las vendas por tierra, ser\u00e1 lo que ver\u00e1 Juan, llegado al sepulcro junto con Pedro: \u00abVio y crey\u00f3\u00bb (Jn 20, 8). Y, con \u00e9l, crey\u00f3 la Iglesia, que desde aquel momento no se cansa de transmitir al mundo esta verdad fundamental de su fe: \u00abCristo ha resucitado de entre los muertos, primicia de todos los que han muerto\u00bb (1 Co 15, 20).<\/p>\n\n\n\n<p>El sepulcro vac\u00edo es signo de la victoria definitiva, de la verdad sobre la mentira, del bien sobre el mal, de la misericordia sobre el pecado, de la vida sobre la muerte. El sepulcro vac\u00edo es signo de la esperanza que \u00abno defrauda\u00bb (Rm 5, 5). \u00abNuestra esperanza est\u00e1 llena de inmortalidad\u00bb (Sb 3, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>ORACI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jesucristo,<br>que por el Padre, con la potencia del Esp\u00edritu Santo,<br>fuiste llevado desde las tinieblas de la muerte<br>a la luz de una nueva vida en la gloria,<br>haz que el signo del sepulcro vac\u00edo nos hable a nosotros<br>y a las generaciones futuras<br>y se convierta en fuente viva de fe,<br>de caridad generosa y de firm\u00edsima esperanza.<br>A ti, Jes\u00fas, presencia escondida<br>y victoriosa en la historia del mundo<br>honor y gloria por los siglos<br>R\/.Am\u00e9n.Traducci\u00f3n distribuida por la Sala de Prensa de la Santa Sede.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/t.me\/joinchat\/VhurBG1bdMcp8wtb\">Estamos en Telegram&#8230; \u00danete<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/signal.group\/#CjQKIGuoo45jDZbT1iE5R0HAbISKUrT-xKMkVv5rB7WXcG4gEhBLdp_6dhtOUHPKb6-RX445\">Estamos en signal&#8230;\u00fanete<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=5WFAjJndtp0\">s\u00edguenos en youtube<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/www.dailymotion.com\/unpasoaldia?fbclid=IwAR2ARs5QhAXJZFS5mXE5uCkQ7HaA1FzwI_745BNjwmzlLszxI7XfpY71JkM\">s\u00edguenos en dayli motion<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/www.paypal.com\/donate?hosted_button_id=VDPAABAPUPSQ6\">si quieres apoyarnos, s\u00f3lo da click.<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Meditaciones del Via Crucis escritas de San Juan Pablo II para el A\u00f1o Santo 2000<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14343,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[765],"tags":[1692,1693,1694,1695],"class_list":["post-14340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma","tag-el-via-crucis-de-san-juan-pablo-ii","tag-reflexiones-de-san-juan-pablo-ii-al-viacrucis","tag-san-juan-pablo-ii-viacrucis","tag-san-juan-pablo-ii-viacrucis-del-ano-santo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14340\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}