{"id":16029,"date":"2021-11-18T00:06:25","date_gmt":"2021-11-18T05:06:25","guid":{"rendered":"https:\/\/unpasoaldia.com\/?p=16029"},"modified":"2021-11-18T00:06:25","modified_gmt":"2021-11-18T05:06:25","slug":"evangelio-de-hoy-jueves-18-de-noviembre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2021\/11\/18\/evangelio-de-hoy-jueves-18-de-noviembre-de-2021\/","title":{"rendered":"Evangelio de hoy\u00a0jueves, 18 de noviembre de 2021"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"si-tu-conocieras-en-este-dia-el-mensaje-de-paz\"><strong><em>\u00ab\u00a1Si (&#8230;) t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz!\u00bb<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"texto-del-evangelio-lc-19-41-44\"><strong>Texto del Evangelio (<em>Lc<\/em>\u00a019,41-44):<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo, Jes\u00fas, al acercarse a Jerusal\u00e9n y ver la ciudad, llor\u00f3 por ella, diciendo: \u00ab\u00a1Si tambi\u00e9n t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendr\u00e1n d\u00edas sobre ti, en que tus enemigos te rodear\u00e1n de empalizadas, te cercar\u00e1n y te apretar\u00e1n por todas partes, y te estrellar\u00e1n contra el suelo a ti y a tus hijos que est\u00e9n dentro de ti, y no dejar\u00e1n en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/despiertaiglesiaya.files.wordpress.com\/2012\/06\/lloro.png\" alt=\"Jes\u00fas Llor\u00f3 |\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em><strong>Publicaci\u00f3n Original en:<\/strong><\/em> <a href=\"https:\/\/evangeli.net\/evangelio\">https:\/\/evangeli.net\/evangelio<\/a><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"si-tu-conocieras-en-este-dia-el-mensaje-de-paz-1\">\u00ab\u00a1Si (&#8230;) t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz!\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Rev. D. Blas RUIZ i L\u00f3pez <em>(Asc\u00f3, Tarragona, Espa\u00f1a)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la imagen que nos presenta el Evangelio es la de un Jes\u00fas que \u00abllor\u00f3\u00bb (Lc 19,41) por la suerte de la ciudad escogida, que no ha reconocido la presencia de su Salvador. Conociendo las noticias que se han dado en los \u00faltimos tiempos, nos resultar\u00eda f\u00e1cil aplicar esta lamentaci\u00f3n a la ciudad que es \u2014a la vez\u2014 santa y fuente de divisiones.<br><br>Pero mirando m\u00e1s all\u00e1, podemos identificar esta Jerusal\u00e9n con el pueblo escogido, que es la Iglesia, y \u2014por extensi\u00f3n\u2014 con el mundo en el que \u00e9sta ha de llevar a t\u00e9rmino su misi\u00f3n. Si as\u00ed lo hacemos, nos encontraremos con una comunidad que, aunque ha alcanzado cimas alt\u00edsimas en el campo de la tecnolog\u00eda y de la ciencia, gime y llora, porque vive rodeada por el ego\u00edsmo de sus miembros, porque ha levantado a su alrededor los muros de la violencia y del desorden moral, porque lanza por los suelos a sus hijos, arrastr\u00e1ndolos con las cadenas de un individualismo deshumanizante. En definitiva, lo que nos encontraremos es un pueblo que no ha sabido reconocer el Dios que la visitaba (cf. Lc 19,44).<br><br>Sin embargo, nosotros los cristianos, no podemos quedarnos en la pura lamentaci\u00f3n, no hemos de ser profetas de desventuras, sino hombres de esperanza. Conocemos el final de la historia, sabemos que Cristo ha hecho caer los muros y ha roto las cadenas: las l\u00e1grimas que derrama en este Evangelio prefiguran la sangre con la cual nos ha salvado.<br><br>De hecho, Jes\u00fas est\u00e1 presente en su Iglesia, especialmente a trav\u00e9s de aquellos m\u00e1s necesitados. Hemos de advertir esta presencia para entender la ternura que Cristo tiene por nosotros: es tan excelso su amor, nos dice san Ambrosio, que \u00c9l se ha hecho peque\u00f1o y humilde para que lleguemos a ser grandes; \u00c9l se ha dejado atar entre pa\u00f1ales como un ni\u00f1o para que nosotros seamos liberados de los lazos del pecado; \u00c9l se ha dejado clavar en la cruz para que nosotros seamos contados entre las estrellas del cielo&#8230; Por eso, hemos de dar gracias a Dios, y descubrir presente en medio de nosotros a aquel que nos visita y nos redime.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/image-2.jpeg?w=280\" alt=\"\" class=\"wp-image-16036\" width=\"344\" height=\"221\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Reflexi\u00f3n original:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.ciudadredonda.org\/\">https:\/\/www.ciudadredonda.org\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>No es raro que los evangelistas, al redactar sus obras, entremezclen los recuerdos de Jes\u00fas con la historia vivida posteriormente. En el relato de hoy Lucas completa la triste profec\u00eda de Jes\u00fas sobre Jerusal\u00e9n con lo que \u00e9l sabe que sucedi\u00f3 en la guerra jud\u00eda contra Roma (a\u00f1os 66-74): los romanos sitiaron Jerusal\u00e9n, estrecharon&nbsp; el cerco y acabaron por destruir el templo y gran parte de la ciudad; estos hechos los contempla el evangelista como consecuencia de no haber buscado la salvaci\u00f3n all\u00ed donde estaba, en Jes\u00fas y en la fidelidad a la alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Frecuentemente se han hecho especulaciones acerca de por qu\u00e9 Jes\u00fas, tras haber&nbsp; vivido un tiempo en la comunidad del Bautista, se separ\u00f3 de \u00e9l y fund\u00f3 su propio grupo. Una respuesta simplista ha sido la contraposici\u00f3n, tambi\u00e9n simplista, entre el mensaje de uno y de otro; el Bautista anunciar\u00eda castigos y Jes\u00fas s\u00f3lo gracia y perd\u00f3n. Pero las cosas deben de haber sido algo m\u00e1s complejas. En la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas no falta la amenaza al Israel endurecido en su comodidad e instalado en tradiciones obsoletas. En Jes\u00fas nunca est\u00e1 ausente la oferta de conversi\u00f3n y salvaci\u00f3n; pero suele ir acompa\u00f1ada de la llamada a percibir la seriedad del momento: con la oferta de Dios no se juega.<\/p>\n\n\n\n<p>Es impresionante ver a Jes\u00fas llorando sobre Jerusal\u00e9n; la Ciudad Santa que \u00e9l quiso reconducir a una mayor fidelidad a la alianza, abri\u00e9ndose a la llamada del definitivo enviado de Dios, le ha vuelto la espalda. Jes\u00fas, verdaderamente humano, tiene sentimientos, y experiencias de fracaso. Pero nunca se rinde; m\u00e1s bien saca el \u201cplan B\u201d para la salvaci\u00f3n de su pueblo: la oferta de la propia vida que realizar\u00e1 anticipadamente en la \u00faltima cena, ya pr\u00f3xima, rompiendo su cuerpo y vertiendo su sangre \u201cpor vosotros y por todos\u201d. El amor es mucho m\u00e1s fuerte que la indignaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A nosotros, y quiz\u00e1 ya tambi\u00e9n a los lectores de Lucas, no nos resulta dif\u00edcil establecer una relaci\u00f3n entre la infidelidad religiosa de los jerosolimitanos y la destrucci\u00f3n de su ciudad por las legiones romanas. Pero no es tal comprensi\u00f3n lo que m\u00e1s importa. Lo decisivo es que Jes\u00fas contrapone el camino de la realizaci\u00f3n al camino de la autodestrucci\u00f3n, que \u00e9l quisiera evitar. Y el evangelista parece estar interpelando a miembros de su comunidad endurecidos en rutinas e instalados en falsas seguridades; no le gustar\u00eda que Jes\u00fas llorase por la ceguera de su comunidad, que se sintiera fracasado despu\u00e9s de haber realizado con ella repetidos intentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos a punto de entrar en un tiempo lit\u00fargico fuerte: el Adviento. La Palabra ser\u00e1 especialmente interpelante en estos d\u00edas, casi \u201cdesestabilizadora\u201d de nuestras \u201cbuenas costumbres\u201d. Es el \u201cd\u00eda de la visita\u201d del Se\u00f1or, que no debiera pasarnos inadvertido.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"37\u00b0 Vida  de SAN JOS\u00c9  LAS MOLESTIAS Y PERSECUCIONES DE SATANAS EN LA ESTAD\u00cdA DE EGIPTO  PARTE I\" width=\"616\" height=\"347\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/f59G90FKNpw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Si (&#8230;) t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz!\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16036,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[651],"tags":[2165,2158,2199,2164,67],"class_list":["post-16029","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio","tag-evangelio-de-hoy","tag-evangelio-de-hoy-18-de-noviembre","tag-reflexion-evangelio-de-hoy","tag-unpasoaldia"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16029\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}