{"id":16200,"date":"2021-11-28T01:09:13","date_gmt":"2021-11-28T06:09:13","guid":{"rendered":"https:\/\/unpasoaldia.com\/?p=16200"},"modified":"2021-11-28T01:09:13","modified_gmt":"2021-11-28T06:09:13","slug":"evangelio-de-hoy-domingo-28-de-noviembre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2021\/11\/28\/evangelio-de-hoy-domingo-28-de-noviembre-de-2021\/","title":{"rendered":"Evangelio de hoy\u00a0domingo, 28 de noviembre de 2021"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"estad-en-vela-orando-en-todo-tiempo-para-que-podais-estar-en-pie-delante-del-hijo-del-hombre\"><em>\u00abEstad en vela (&#8230;) orando en todo tiempo para que (&#8230;) pod\u00e1is estar en pie delante del Hijo del hombre\u00bb<\/em><\/h3>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"texto-del-evangelio-lc-21-25-28-34-36\"><strong>Texto del Evangelio (<em>Lc<\/em>\u00a021,25-28.34-36):<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo, dec\u00eda Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muri\u00e9ndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendr\u00e1n sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos ser\u00e1n sacudidas. Y entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad \u00e1nimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberaci\u00f3n.<br><br>\u00bbGuardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que teng\u00e1is fuerza y escap\u00e9is a todo lo que est\u00e1 para venir, y pod\u00e1is estar en pie delante del Hijo del hombre\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/media.ldscdn.org\/images\/media-library\/bible-images-the-life-of-jesus-christ\/teachings\/pictures-of-jesus-crowd-1103133-print.jpg\" alt=\"Cristo predica sobre la vida eterna\" width=\"416\" height=\"276\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Reflexi\u00f3n original:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.ciudadredonda.org\/\">https:\/\/www.ciudadredonda.org\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Quique Mart\u00ednez de la Lama-Noriega, cmf<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al escuchar toda esta serie de cat\u00e1strofes anunciadas por Jes\u00fas (aunque est\u00e9 utilizando un lenguaje simb\u00f3lico propio del g\u00e9nero literario llamado apocal\u00edptico), uno cae en la cuenta de que precisamente en estos d\u00edas que vivimos abundan situaciones y avisos de un tono similar al que usa Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;+ Con motivo de la reciente Cumbre del Clima, y ya mucho antes, se nos viene avisando de las terribles consecuencias que tiene el&nbsp;cambio clim\u00e1tico&nbsp;para la econom\u00eda, para la salud, para la naturaleza, y en otros muchos aspectos (sequ\u00edas, falta de agua potable, inundaciones&#8230;) aunque no parece que haya mucha intenci\u00f3n por parte de los poderosos (y acaso tampoco en \u00ablos de a pie\u00bb) de tomar las medidas adecuadas para evitar un desastre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;+ Estamos asistiendo a un gran cambio en el&nbsp;mundo laboral&nbsp;con el teletrabajo, con la mecanizaci\u00f3n de muchas tareas que sustituyen a los trabajadores, con la consiguiente reducci\u00f3n de puestos de trabajo, la dificultad para que los j\u00f3venes se incorporen al mismo, o que los no tan j\u00f3venes se adapten a las nuevas realidades profesionales, la desaparici\u00f3n de tantas empresas de toda la vida&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; + Estamos padeciendo una grave&nbsp;pandemia&nbsp;que no terminamos de controlar, que ha alterado muchas de nuestras costumbres, que se ha llevado a mucha gente por delante, que ha agrandado la brecha entre ricos y pobres (en poblaciones y entre pa\u00edses), la escasez de medicamentos, otras situaciones graves que se han descuidado \u00aba cambio\u00bb como el hambre en el mundo y otras muchas enfermedades&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;+ Nos hablan de que no est\u00e1n garantizadas&nbsp;las pensiones&nbsp;de ciertas franjas de edad. Tenemos un&nbsp;IPC&nbsp;disparado,&nbsp;escasez de recursos&nbsp;(chips, alimentos, productos varios&#8230;) y una&nbsp;crisis econ\u00f3mica&nbsp;de la que a\u00fan no conocemos sus aut\u00e9nticas dimensiones&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;+ Y el miedo, la angustia, la depresi\u00f3n, el estr\u00e9s, los problemas de&nbsp;salud mental, los&nbsp;radicalismos pol\u00edticos y los populismos, las xenofobias, etc est\u00e1n a la orden del d\u00eda&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No hace falta seguir. Pero as\u00ed es como nos encuentra este Adviento, que nos entra de la mano de San Lucas. Y son importantes y necesarias las palabras de Jes\u00fas: \u00ab<strong><em>Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberaci\u00f3n<\/em><\/strong>\u00bb. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no somos catastrofistas. Menos a\u00fan \u00abnegacionistas\u00bb de estas realidades. Ni indiferentes ni conformistas ante ellas. En este tiempo nuevo de Adviento el Se\u00f1or Jes\u00fas nos invita a recuperar la esperanza, a&nbsp;desempolvar la esperanza, a ofrecer al mundo motivos para la esperanza, que tiene como punto de partida el ser muy conscientes de la realidad y estar atentos a ella. Y mirarlo todo con la confianza y la valent\u00eda y la fortaleza que nos vienen de la fe. \u00bfC\u00f3mo? Aprovecho algunas ideas de&nbsp;<strong><u>James Keller<\/u><\/strong>, fundador de los Crist\u00f3foros&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>La esperanza empieza por encontrar el bien que hay en los dem\u00e1s (tantas personas buenas), en lugar de hurgar y revolver en lo negativo. As\u00ed nos lo indica san Pablo (Rm 8, 28): \u00ab<strong><em>Sabemos, adem\u00e1s, que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman<\/em><\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>Como nos dicen los profetas: \u00ab<strong><em>hay brotes<\/em><\/strong>\u00bb en el viejo tronco. Hay novedades, la vida siempre lucha por salir adelante. Atentos, pues, a esos brotes en nuestra vida, en nosotros, en la Iglesia y en nuestro mundo. Es una buena actividad para el Adviento: ir tomando nota de esos \u00abbrotes\u00bb y orar con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>La esperanza&nbsp;abre puertas&nbsp;all\u00ed donde la desesperaci\u00f3n las cierra. Invita a levantar la cabeza y mirar m\u00e1s arriba, m\u00e1s lejos, m\u00e1s adentro. Y mejor si miramos con otros. La esperanza nos descubre lo que puede hacerse, porque&nbsp;siempre se puede hacer algo, en lugar de lamentarse o protestar por lo que no depende de nosotros. Quejarse, buscar culpables, echar balones fuera, sentirse derrotados&#8230; no est\u00e1 en el diccionario de la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>La esperanza recibe su potencia de la profunda confianza en el&nbsp;Dios de la Pascua&nbsp;y en la fundamental bondad humana que Dios sembr\u00f3 en cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza enciende una vela en la oscuridad. La Luz de Dios irrumpi\u00f3 en medio de la noche de Navidad, y convirti\u00f3 la noche del Viernes Santo en ma\u00f1ana luminosa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>La esperanza considera los grandes y peque\u00f1os problemas de la vida como&nbsp;oportunidades, como retos, como invitaciones al cambio. La esperanza se propone a veces grandes ideales y metas, pero tambi\u00e9n peque\u00f1os cambios y objetivos. Qu\u00e9 peque\u00f1a era la ni\u00f1a Mar\u00eda, qu\u00e9 poca cosa era Jos\u00e9. Y qu\u00e9 min\u00fasculo el Ni\u00f1o. Pero lo cambiaron tanto todo&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00a7&nbsp;<\/strong>La esperanza&nbsp;no se rinde&nbsp;por las repetidas dificultades y derrotas, empuja hacia delante cuando la tentaci\u00f3n ser\u00eda abandonar y pasar de todo. Y se alegra con las peque\u00f1as victorias, sabiendo que a\u00fan queda camino por delante. La esperanza sabe que&nbsp;a veces toca perder&nbsp;pero se fundamenta en la certeza divina de la victoria final. Todo est\u00e1 en las manos de Dios. El mundo, la Iglesia y tambi\u00e9n yo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y como todo est\u00e1 en sus manos, se trata de renovar, refrescar, buscar, abrazar, poner como centro, como referencia, como&nbsp;cimiento de nuestra vida al Se\u00f1or. Porque la esperanza sabe que, pase lo que pase, el Se\u00f1or va con nosotros (<strong><em>Emmanuel<\/em><\/strong>). No hace que desaparezcan las dificultades, pero s\u00ed que ayuda a que no nos derroten ni destruyan. Jes\u00fas fue capaz de atravesar el camino de la cruz, del fracaso, del rechazo, de la oscuridad&#8230; de la mano de la esperanza. Porque su esperanza se llamaba \u00abAbba, Padre Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"algunas-pistas-mas-concretas\">Algunas pistas m\u00e1s concretas:<\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a7\u00a0\u00a0Podemos comenzar por\u00a0cuidar nuestra relaci\u00f3n personal con Dios.<\/strong> El Adviento es una llamada a tomarnos en serio, a cuidar, a renovar, a fortalecer nuestra oraci\u00f3n personal, porque es el Se\u00f1or la fuente de nuestra esperanza. Una oraci\u00f3n que nos ayude a encontrarle ya presente, porque vino y se qued\u00f3 para siempre, <em>\u00abhasta el fin del mundo\u00bb<\/em>. Guardarnos tiempos para estar con \u00e9l. Solos, y en comunidad creyente. Qu\u00e9 acertados los ap\u00f3stoles que, cuando les falt\u00f3 el Se\u00f1or y todo eran miedos y dudas&#8230; permanecieron juntos en oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n y la liturgia bien vividas nos acercan al otro, nos hacen m\u00e1s hermanos&#8230; Nos lo ha recordado San Pablo:<em> \u00abQue el Se\u00f1or os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos\u00bb.\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a7\u00a0<\/strong>Adem\u00e1s tengamos en cuenta la advertencia del Evangelio:\u00a0<strong><em>Tened cuidado, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida<\/em><\/strong>. Tened cuidado de todo lo que nos \u00abembote\u00bb, anestesie, distraiga o evada de la realidad cotidiana: pueden ser las compras sin medida ni discernimiento, pueden ser las nuevas tecnolog\u00edas, las redes sociales, pueden ser las evasiones de todo tipo (evadirse significa huir): cada cual ponga nombre a las suyas. Y por lo tanto, al rev\u00e9s: prestar atenci\u00f3n a las personas. Dice el Papa Francisco:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> \u00ab<em>Demasiadas personas cruzan nuestras existencias mientras est\u00e1n desesperadas (y enumera unos cuantos grupos de \u00e9stas). Son rostros e historias que nos interpelan: no podemos permanecer indiferentes, est\u00e1n crucificados y esperan la resurrecci\u00f3n. Que la fantas\u00eda del Esp\u00edritu nos ayude a no dejar nada por hacer para que sus leg\u00edtimas esperanzas se hagan realidad<\/em>\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a7\u00a0Y en este\u00a0<u>tiempo sinodal<\/u>,<\/strong> la esperanza que est\u00e1 siempre en movimiento, pasa tambi\u00e9n por las comunidades cristianas, hijas de la resurrecci\u00f3n, que salen, anuncian, comparten, soportan y luchan por construir el Reino de Dios. Necesitamos mirar con esperanza a nuestra Iglesia, a nuestras parroquias y comunidades cristianas: necesitamos una conversi\u00f3n profunda que nos haga m\u00e1s misioneros, m\u00e1s en comuni\u00f3n, m\u00e1s implicados, m\u00e1s participativos, m\u00e1s valientes, m\u00e1s corresponsables, m\u00e1s renovadores e innovadores. \u00bfQu\u00e9 aporto yo y qu\u00e9 aportamos como comunidad a la necesaria transformaci\u00f3n que nos piden los signos de los tiempos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abDiscernir\u00bb<\/strong> o valorar es palabra importante. Estar atentos es palabra importante. Buscar la serenidad entre tantas inquietudes es palabra importante.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"conclusion\"><strong><u>Conclusi\u00f3n<\/u><\/strong>:<\/h3>\n\n\n\n<p> desempolvar y regar la<strong> ESPERANZA<\/strong>. Cuidar, mejorar, tomarnos m\u00e1s en serio la <strong>ORACI\u00d3N <\/strong>personal y comunitaria y las relaciones personales y eclesiales <strong>(AMOR MUTUO)<\/strong>. Y <strong>TENER CU<\/strong>I<strong>DADO<\/strong> con lo que pueda embotarnos, asustarnos, evadirnos. Tarea de Adviento y de cada d\u00eda de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.religiondigital.org\/2020\/07\/02\/191208-LaHistoriaDeJesusEn24Dias-S2.png?hash=17e34f302108b2cabe7a96e455a9530db06b6826\" alt=\"In medio, virtus\u201d\" width=\"493\" height=\"273\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em><strong>Publicaci\u00f3n Original en:<\/strong><\/em> <a href=\"https:\/\/evangeli.net\/evangelio\">https:\/\/evangeli.net\/evangelio<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, justo al comenzar un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico, hacemos el prop\u00f3sito de renovar nuestra ilusi\u00f3n y nuestra lucha personal con vista a la santidad, propia y de todos. Nos invita a ello la propia Iglesia, record\u00e1ndonos en el Evangelio de hoy la necesidad de estar siempre preparados, siempre \u201cenamorados\u201d del Se\u00f1or: <em>\u00abGuardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida\u00bb<\/em> (Lc 21,34).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero notemos un detalle que es importante entre enamorados: esta actitud de alerta \u2014de preparaci\u00f3n\u2014 no puede ser intermitente, sino que ha de ser permanente. Por esto, nos dice el Se\u00f1or:<em> \u00abEstad en vela, pues, orando en todo tiempo\u00bb<\/em> (Lc 21,36). \u00a1En todo tiempo!: \u00e9sta es la justa medida del amor. La fidelidad no se hace a base de un <strong>\u201cahora s\u00ed, ahora no\u201d<\/strong>. Es, por tanto, muy conveniente que nuestro ritmo de piedad y de formaci\u00f3n espiritual sea un ritmo habitual (d\u00eda a d\u00eda y semana a semana). Ojal\u00e1 que cada jornada de nuestra vida la vivamos con mentalidad de estrenarnos; ojal\u00e1 que cada ma\u00f1ana \u2014al despertarnos\u2014 logremos decir: \u2014Hoy vuelvo a nacer (\u00a1gracias, Dios m\u00edo!); hoy vuelvo a recibir el Bautismo; hoy vuelvo a hacer la Primera Comuni\u00f3n; hoy me vuelvo a casar&#8230; Para perseverar con aire alegre hay que \u201cre-estrenarse\u201d y renovarse.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta vida no tenemos ciudad permanente. Llegar\u00e1 el d\u00eda en que incluso <em>\u00ablas fuerzas de los cielos ser\u00e1n sacudidas\u00bb <\/em>(Lc 21,26). <strong>\u00a1Buen motivo para permanecer en estado de alerta! <\/strong>Pero, en este Adviento, la Iglesia a\u00f1ade un motivo muy bonito para nuestra gozosa preparaci\u00f3n: ciertamente, un d\u00eda los hombres<em> \u00abver\u00e1n venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria\u00bb<\/em> (Lc 21,27), pero ahora Dios llega a la tierra con mansedumbre y discreci\u00f3n; en forma de reci\u00e9n nacido, hasta el punto que <em>\u00abCristo se vio envuelto en pa\u00f1ales dentro de un pesebre\u00bb<\/em> (San Cirilo de Jerusal\u00e9n). S\u00f3lo un esp\u00edritu atento descubre en este Ni\u00f1o la magnitud del amor de Dios y su salvaci\u00f3n (cf. Sal 84,8).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"#unpasoaldia \u2728PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO 2021 \ud83c\udf84 Primera Semana de Adviento 2021 \u2728ADVIENTO EN ORACI\u00d3N\" width=\"616\" height=\"347\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6C33rX31Bhs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"#unpasoaldia ADVIENTO EN ORACI\u00d3N &quot;un Camino de Fe que conduce a la NAVIDAD #3\" width=\"616\" height=\"347\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/e5Gl8Tv_oF0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEstad en vela (&#8230;) orando en todo tiempo para que (&#8230;) pod\u00e1is estar en pie delante del Hijo del hombre\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16208,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[651],"tags":[2165,2222,2158,2164,67],"class_list":["post-16200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio","tag-evangelio-28-de-noviembre-de-2021","tag-evangelio-de-hoy","tag-reflexion-evangelio-de-hoy","tag-unpasoaldia"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16200"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16200\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}