{"id":16616,"date":"2021-12-18T22:08:49","date_gmt":"2021-12-19T03:08:49","guid":{"rendered":"https:\/\/unpasoaldia.com\/?p=16616"},"modified":"2021-12-18T22:08:49","modified_gmt":"2021-12-19T03:08:49","slug":"evangelio-de-hoy-domingo-19-de-diciembre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2021\/12\/18\/evangelio-de-hoy-domingo-19-de-diciembre-de-2021\/","title":{"rendered":"\u00a0Evangelio de hoy\u00a0domingo, 19 de diciembre de 2021"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"feliz-la-que-ha-creido\"><strong><em>\u00ab\u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo!\u00bb<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"texto-del-evangelio\"><strong>Texto del Evangelio <\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>(<em>Lc<\/em>&nbsp;1,39-45):<\/strong>&nbsp;<em>En aquellos d\u00edas, se levant\u00f3 Mar\u00eda y se fue con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, a una ciudad de Jud\u00e1; entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel. Y sucedi\u00f3 que, en cuanto oy\u00f3 Isabel el saludo de Mar\u00eda, salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en su seno, e Isabel qued\u00f3 llena del Esp\u00edritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: \u00abBendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y \u00bfde d\u00f3nde a m\u00ed que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed? Porque, apenas lleg\u00f3 a mis o\u00eddos la voz de tu saludo, salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en mi seno. \u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo que se cumplir\u00edan las cosas que le fueron dichas de parte del Se\u00f1or!\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.crossroadsinitiative.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Mary-model-of-faith-mary-greets-eliz-photo.jpg\" alt=\"Inmaculada Concepci\u00f3n y Mar\u00eda como modelo de fe - Crossroads Initiative\" width=\"470\" height=\"244\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>https:\/\/evangeli.net\/evangelio<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"feliz-la-que-ha-creido-1\">\u00ab\u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo!\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>+ Mons. Ramon MALLA<\/strong> <em>i Call Obispo Em\u00e9rito de Lleida (Lleida, Espa\u00f1a)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es el \u00faltimo domingo de este tiempo de preparaci\u00f3n para la llegada \u2014el Adviento\u2014 de Dios a Bel\u00e9n. Por ser en todo igual a nosotros, quiso ser concebido \u2014como cualquier hombre\u2014 en el seno de una mujer, la Virgen Mar\u00eda, pero por obra y gracia del Esp\u00edritu Santo, ya que era Dios. Pronto, en el d\u00eda de Navidad, celebraremos con gran alegr\u00eda su nacimiento.<br><br>El Evangelio de hoy nos presenta a dos personajes, Mar\u00eda y su prima Isabel, las cuales nos indican la actitud que ha de haber en nuestro esp\u00edritu para contemplar este acontecimiento. Tiene que ser una actitud de fe, y de fe din\u00e1mica.<br><br>Isabel, con sincera humildad, <em>\u00abqued\u00f3 llena del Esp\u00edritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: \u2018(&#8230;) \u00bfde d\u00f3nde a m\u00ed que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u2019\u00bb<\/em> (Lc 1,41-43). Nadie se lo hab\u00eda contado; s\u00f3lo la fe, el Esp\u00edritu Santo, le hab\u00eda hecho ver que su prima era madre de su Se\u00f1or, de Dios.<br><br>Conociendo ahora la actitud de fe total por parte de Mar\u00eda, cuando el \u00c1ngel le anunci\u00f3 que Dios la hab\u00eda escogido para ser su madre terrenal, Isabel no se recat\u00f3 en proclamar la alegr\u00eda que da la fe. Lo pone de relieve diciendo:<em> \u00ab\u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo!\u00bb<\/em> (Lc 1,45).<br><br>Es, pues, con actitud de fe que hemos de vivir la Navidad. Pero, a imitaci\u00f3n de Mar\u00eda e Isabel, con fe din\u00e1mica. En consecuencia, como Isabel, si es necesario, no nos hemos de contener al expresar el agradecimiento y el gozo de tener la fe. Y, como Mar\u00eda, adem\u00e1s la hemos de manifestar con obras. <em>\u00abSe levant\u00f3 Mar\u00eda y se fue con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, a una ciudad de Jud\u00e1; entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel\u00bb <\/em>(Lc 1,39-40) para felicitarla y ayudarla, qued\u00e1ndose unos tres meses con ella (cf. Lc 1,56).<br><br>San Ambrosio nos recomienda que, en estas fiestas,<em> \u00abtengamos todos el alma de Mar\u00eda para glorificar al Se\u00f1or\u00bb.<\/em> Es seguro que no nos faltar\u00e1n ocasiones para compartir alegr\u00edas y ayudar a los necesitados.<br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diocesisdetexcoco.org\/diocesisdetexcoco\/images\/lectiodivina23dic2018.jpg\" alt=\"Lectio Divina del 23 de diciembre de 2018\" width=\"349\" height=\"232\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>https:\/\/www.ciudadredonda.org\/<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"de-visitas-y-encuentros\">DE VISITAS Y ENCUENTROS<\/h2>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><em>En cada encuentro se esconde un regalo inesperado. El que desconf\u00eda, no ve, no conoce, no comprende, no se asombra, no se admira. El que conf\u00eda, descubre lo que est\u00e1 escondido a primera vista: lo bueno, lo bello, lo que construye y merece la pena. S\u00f3lo lo ve quien ama y conf\u00eda. (A Garc\u00eda Rubio)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En primer lugar el Dios Creador se acerca a una criatura, una mujer, para dialogar con ella, para contar con ella&#8230; y ella le responde con aquella misma Palabra de Dios con la que \u00b4\u00c9l comenz\u00f3 el mundo: \u00ab<strong><em>h\u00e1gase<\/em><\/strong>\u00bb.&nbsp; Y en su seno se hizo la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Otro encuentro tuvo como protagonista al justo Jos\u00e9, en este caso por medio de un sue\u00f1o. Aqu\u00ed no hubo palabras, pero s\u00ed actitudes y hechos. Ese encuentro lo hizo \u00abpadre\u00bb de Jes\u00fas, esposo de Mar\u00eda, miembro y protector de una Sagrada Familia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fue un encuentro gozoso el del Ni\u00f1o de Bel\u00e9n con aquel grupo de pastores que recibi\u00f3 la alegre noticia: \u00ab<strong><em>os ha nacido un Salvador<\/em><\/strong>\u00bb, precisamente a vosotros, gente de las \u00abperiferias\u00bb de Bel\u00e9n. Y ellos se llenaron de alegr\u00eda y fueron al portal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; M\u00e1s adelante tendr\u00eda lugar el encuentro de aquellos Magos extranjeros llegados de lejos, con intenci\u00f3n de doblar sus rodillas, acoger y adorar al Ni\u00f1o y entregarle sus mejores ofrendas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y tambi\u00e9n el encuentro que hoy nos ocupa: dos mujeres que se encuentran, por iniciativa de una de ellas. El Antiguo Testamento (Isabel y Juan), que hab\u00eda estado&nbsp;<em>preparando el camino al Se\u00f1or<\/em>&nbsp;se alegra de la visita de&nbsp;<strong><em>la madre de&nbsp;mi Se\u00f1or<\/em><\/strong>&nbsp;(Nuevo Testamento) y se \u00absaludan\u00bb ellas y las criaturas todav\u00eda por nacer.&nbsp;<strong><em>Lo que te ha dicho el Se\u00f1or, se cumplir\u00e1<\/em><\/strong>. Y efectivamente,&nbsp;<strong><em>el Se\u00f1or est\u00e1 contigo<\/em><\/strong>&nbsp;y ser\u00e1 para siempre el&nbsp;<strong><em>Dios con nosotros<\/em><\/strong>,&nbsp;<strong><em>todos los d\u00edas hasta el fin del mundo<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo primero que se le ocurri\u00f3 a Mar\u00eda despu\u00e9s del encuentro con el \u00c1ngel del Se\u00f1or, al recibir la&nbsp; noticia de que su prima Isabel lleva seis meses de embarazo, fue ir a acompa\u00f1arla, teniendo en cuenta, adem\u00e1s, que ya era de edad avanzada, y por lo tanto es casi seguro que no pudiera contar con la asistencia de la \u00ababuela\u00bb del beb\u00e9 que iba a nacer, como sol\u00eda ocurrir en las familias de aquel entonces. De esta forma, la que acaba de ser visitada por Dios y se ha mostrado a s\u00ed misma como servidora (<strong><em>sierva<\/em><\/strong>) del Se\u00f1or, pone inmediatamente en pr\u00e1ctica lo que ha dicho, mostrando con su modo de obrar que&nbsp;servir a Dios es ponerse al servicio del pr\u00f3jimo, especialmente del que pueden estar m\u00e1s necesitado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mar\u00eda debi\u00f3 recorrer unos ciento cincuenta kil\u00f3metros desde Nazareth, en Galilea, al norte de Israel, hasta una peque\u00f1a poblaci\u00f3n de Judea llamada Aim-Karem, situada en la monta\u00f1a, a unos tres kil\u00f3metros de Jerusalem. El recorrido sol\u00eda durar cuatro o cinco d\u00edas, empleando el medio de transporte m\u00e1s com\u00fan de aquella \u00e9poca entre los pobres, que era el asno, pues el camello y el caballo eran para los m\u00e1s pudientes. Hay que tener en cuenta que aquellos caminos eran escarpados y m\u00e1s bien peligrosos, pues abundaban los ladrones. Y Mar\u00eda estaba embarazada nada menos que del Hijo Dios. Habr\u00eda sido m\u00e1s que razonable que se quedara recogida en casa, orando, o haciendo sus tareas de siempre. Pero no. Ella pens\u00f3, antes que en s\u00ed misma, en la necesidad de su pariente Isabel. Y all\u00e1 que fue.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed pues&nbsp;<strong><u>LA PRIMERA CONSECUENCIA<\/u><\/strong>&nbsp;de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios fue&nbsp;<strong><u>UN ENCUENTRO<\/u><\/strong>, una visita, unos abrazos y una alegr\u00eda profunda. Tener a Dios con nosotros supone salir de uno mismo hacia las necesidades de los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Y precisamente las cercanas fiestas de la Natividad las celebramos con&nbsp;m\u00faltiples encuentros, aunque no todos sean con la misma profundidad y trascendencia como los que acabamos de comentar. Y m\u00e1s en estos momentos que parece que los echamos m\u00e1s de menos y los necesitamos m\u00e1s que nunca (aunque haya que tener todos los cuidados sanitarios posibles y recomendados). \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos hacer que esos encuentros merecieran m\u00e1s la pena, y \u00abcambiaran\u00bb algo en nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;Las personas necesitamos encontrarnos&nbsp;con calma y con gozo. Hay demasiadas prisas que hacen nuestros encuentros cotidianos mas bien \u00abroces\u00bb superficiales. No intercambiamos nada, no dejamos en el otro nada de nosotros mismos. M\u00e1s bien \u00abnos cruzamos\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Es estupendo que la llegada del Mes\u00edas propicie e invite a encontrarnos. Dice una de las oraciones lit\u00fargicas:&nbsp;<em>El mismo Se\u00f1or que se nos mostrar\u00e1 aquel d\u00eda lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada persona y en cada acontecimiento, para que lo recibamos<\/em>. (Prefacio III Adviento).&nbsp;Recibir, acoger, encontrarse con el otro es un signo de la fe. Mar\u00eda es buen ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;<\/strong>Lo segundo&nbsp;ser\u00eda revisar lo que llevamos por dentro. Porque eso ser\u00e1 lo que transmitamos y contagiemos, incluso aunque no abri\u00e9ramos la boca. Podemos transmitir paz, serenidad, inter\u00e9s por escuchar y comprender, alegr\u00eda, confianza, sinceridad, perd\u00f3n&#8230; Otras cosas (\u00bfhace falta enumerarlas?)&#8230; pues mejor dejarlas en alg\u00fan caj\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mar\u00eda se pone en marcha \u00abportadora\u00bb de buenas noticias. Se siente profundamente gozosa, claro. Sin embargo, no le sobran inquietudes e incertidumbres. Y precisamente eso es lo que quiere compartir con su prima.&nbsp;Lo que llevamos dentro, lo que vivimos, lo que esperamos, lo que so\u00f1amos, lo que sufrimos&#8230; esos son los mejores temas para hablar. Lo m\u00e1s nuestro, lo m\u00e1s personal: nuestra vida. Aunque es cierto y normal que no con todos lo haremos del mismo modo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp; &nbsp;\u2022&nbsp;<\/strong>Por eso &#8211; y ser\u00eda lo tercero-&nbsp;sin acaparar la atenci\u00f3n y la conversaci\u00f3n. El narcisismo tan propio de estos tiempos, y tan excesivo, nos hace creernos el centro del universo y que los dem\u00e1s giran a nuestro alrededor. Es necesario esforzamos por ponernos en el lugar del otro,\u00abescucharlo\u00bb sinceramente. No es adecuado escuchar preparando mi contestaci\u00f3n, o mi consejo o mi reproche&#8230; Se trata m\u00e1s bien de hacerme cargo del punto de vista y la situaci\u00f3n personal y afectiva del otro. Puedo no estar de acuerdo, claro, pero seguramente lo m\u00e1s adecuado sea reposarlo, pensarlo y buscar mejor ocasi\u00f3n para expresarlo&#8230; o incluso dejarlo estar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar, recojo unas palabras escritas por el Papa Francisco:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8220;El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia f\u00edsica que interpela, con su dolor y sus necesidades, con su alegr\u00eda que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de s\u00ed, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliaci\u00f3n con los otros. El Hijo de Dios, en su encarnaci\u00f3n, nos invit\u00f3 a la revoluci\u00f3n de la ternura&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n eso: no estar\u00eda nada mal podernos dar&nbsp;alg\u00fan abrazo sincero de reconciliaci\u00f3n. As\u00ed la Navidad ser\u00eda m\u00e1s Navidad. Que yo sea el mejor regalo que puedo llevar hasta los otros. Mi presencia llena del Dios que me habita, me fortalece y me ayuda a salir de m\u00ed mismo y ser <em>\u00abpara el otro, para los otros\u00bb.<\/em> Como Mar\u00eda, la Visitadora y servidora de aquella otra bendita mujer.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radiomaria.org.ar\/contenido\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/maria.jpg\" alt=\"Mar\u00eda e Isabel: Un encuentro de amistad y fe - Podcast\" width=\"403\" height=\"226\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"pensamientos-para-el-evangelio-de-hoy\">Pensamientos para el Evangelio de hoy<\/h3>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abJuan salta de gozo y Mar\u00eda se alegra en su esp\u00edritu. Isabel fue llena del Esp\u00edritu despu\u00e9s de concebir; Mar\u00eda, en cambio, lo fue ya antes de concebir, porque de ella se dice: \u2018\u00a1Dichosa t\u00fa que has cre\u00eddo!\u2019\u00bb<\/p><cite><em>(San Ambrosio)<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abCuando Mar\u00eda entra en casa de Isabel, su saludo va lleno de gracia. En este encuentro el protagonista silencioso es Jes\u00fas. Mar\u00eda lo lleva en su seno como un sagrario, y nos lo ofrece como el don m\u00e1s sagrado. All\u00ed donde llega Mar\u00eda se hace presente Jes\u00fas\u00bb <\/p><cite><em>(Benedicto XVI)<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00ab\u2018Santa Mar\u00eda, Madre de Dios, ruega por nosotros (\u2026)\u2019. Con Isabel, nos maravillamos y decimos: \u2018\u00bfDe d\u00f3nde a m\u00ed que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u2019 (Lc 1,43). Porque nos da a Jes\u00fas su hijo, Mar\u00eda es madre de Dios y madre nuestra; podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones: ora para nosotros como or\u00f3 para s\u00ed misma: \u2018H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u2019 (Lc 1,38). Confi\u00e1ndonos a su oraci\u00f3n, nos abandonamos con ella en la voluntad de Dios: \u2018H\u00e1gase tu voluntad\u2019\u00bb <\/p><cite><em>(Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n\u00ba 2.677)<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-unpasoaldia wp-block-embed-unpasoaldia\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/atomic-temporary-157745810.wpcomstaging.com\/2021\/12\/18\/novena-de-navidad-2021-dia-4-19-de-diciembre\/\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-gestor-del-servicio wp-block-embed-gestor-del-servicio wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"\u27284\u00b0 CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO 2021\ud83c\udf84Cuarta Semana de Adviento 2021 \u2728#Unpasoaldia\" width=\"616\" height=\"347\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_Te8f_na_gU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo!\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16623,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[651],"tags":[2165,2263,2158,2164,67],"class_list":["post-16616","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio","tag-evangelio-19-de-diciembre-de-2021","tag-evangelio-de-hoy","tag-reflexion-evangelio-de-hoy","tag-unpasoaldia"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16616","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16616"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16616\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16616"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16616"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16616"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}