{"id":23537,"date":"2022-05-10T01:19:33","date_gmt":"2022-05-10T06:19:33","guid":{"rendered":"https:\/\/unpasoaldia.com\/?p=23537"},"modified":"2022-05-10T01:19:33","modified_gmt":"2022-05-10T06:19:33","slug":"san-juan-de-avila-doctor-del-amor-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2022\/05\/10\/san-juan-de-avila-doctor-del-amor-divino\/","title":{"rendered":"San Juan de \u00c1vila: &#8220;Doctor del amor divino&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">En una \u00e9poca de cambio, como fue la suya, valioso es su mensaje tambi\u00e9n para la nuestra: &#8220;Sepan todos que nuestro Dios es amor&#8221;.<\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/image-21.png?w=200\" alt=\"\" class=\"wp-image-23544\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Oraci\u00f3n:<\/strong><em>\u00a0Oh Dios, que hiciste de san Juan de \u00c1vila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apost\u00f3lico, haz que tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas crezca la Iglesia en santidad por el celo ejemplar de tus ministros. Por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n <\/em><\/p><cite><em>(oraci\u00f3n lit\u00fargica).<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Juan significa: &#8220;Dios es misericordioso&#8221;.<\/h3>\n\n\n\n<p>Memoria de san Juan de \u00c1vila, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia, que falleci\u00f3 en Montilla, lugar de Andaluc\u00eda, en Espa\u00f1a; hab\u00eda recorrido toda la regi\u00f3n de la B\u00e9tica predicando a Cristo, y despu\u00e9s, habiendo sido acusado injustamente de herej\u00eda, fue recluido en la c\u00e1rcel, donde escribi\u00f3 la parte m\u00e1s importante de su doctrina espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>San Juan de Avila<br>Misionero. Director de Almas<br>(1569)<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Amigo de  seis santos<\/h3>\n\n\n\n<p>San Juan de Avila tuvo el privilegio de ser amigo y consejero de seis santos: San Ignacio de Loyola, Santa Teresa, San Juan de Dios, San Francisco de Borja, San Pedro de Alc\u00e1ntara y Fray Luis de Granada. Dicen que \u00e9l es la figura m\u00e1s importante del clero secular espa\u00f1ol del siglo 16.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">De la riqueza al sacerdocio<\/h3>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en el a\u00f1o 1500. De una familia muy rica, al morir sus padres reparti\u00f3 todos sus bienes entre los pobres y despu\u00e9s de tres a\u00f1os de oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n se decidi\u00f3 por el sacerdocio. Estudi\u00f3 filosof\u00eda y teolog\u00eda en la Universidad de Alcal\u00e1 y all\u00e1 hizo amistad con el Padre Guerrero que fue despu\u00e9s arzobispo de Granada y su amigo de toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Preparaba sus predicaciones ante el Sant\u00edsimo<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde el principio de su sacerdocio demostr\u00f3 una elocuencia extraodinaria. El pueblo acud\u00eda en gran n\u00famero a escuchar sus sermones donde quiera que \u00e9l iba a predicar. Cada predicaci\u00f3n la preparaba con cuatro o m\u00e1s horas de oraci\u00f3n de rodillas. A veces pasaba la noche entera ante un crucifijo o ante el Sant\u00edsimo Sacramento encomendando la predicaci\u00f3n que iba a hacer despu\u00e9s a la gente. Y los resultados eran formidables. Los pecadores se convert\u00edan a montones. A sus disc\u00edpulos les dec\u00eda:<em>&#8220;Las almas se ganan con las rodillas&#8221;.<\/em> A uno que le preguntaba como hacer para lograr convertir a alguna persona en cada serm\u00f3n, le dijo: <em>&#8220;\u00bfY es que Ud. espera convertir en cada serm\u00f3n a alguna persona?&#8221;. &#8220;No, \u00a1eso no!&#8221;,<\/em> respondi\u00f3 el otro. <em>&#8220;Pues por eso es que no los convierte&#8221;<\/em>, le dijo el santo, <em>&#8220;porque para poder obtener conversiones hay que tener fe en que s\u00ed se conseguir\u00e1n conversiones. \u00a1La fe mueve monta\u00f1as!.&#8221;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Su gran secreto: Amar a Dios<\/h3>\n\n\n\n<p>A otro que le preguntaba cu\u00e1l era la principal cualidad para poder llegar a ser un buen predicador, le respondi\u00f3:<em>&#8220;La principal cualidad es: \u00a1amar mucho a Dios!&#8221;.<\/em><br>Pidi\u00f3 viajar de misionero a Am\u00e9rica del sur, pero su amigo el Arzobispo de Granada le dijo: &#8220;<em>Aqu\u00ed en Espa\u00f1a tambi\u00e9n hay muchos a quienes misionar y evangelizar. \u00a1Qu\u00e9dese predicando entre nosotros!&#8221;<\/em>. Le obedeci\u00f3 y se dedic\u00f3 a predicar por Andaluc\u00eda, por todo el sur de Espa\u00f1a. Y las conversiones que consegu\u00eda eran asombrosas. Su predicaci\u00f3n era fuerte. No promet\u00eda vida en paz a quienes quer\u00edan vivir en paz con sus pecados, pero animaba enormemente a todos los que deseaban salir de su anterior vida de pecado. Un gran n\u00famero de sacerdotes le segu\u00eda para ayudarle a confesar y colaborarle en la catequesis de los ni\u00f1os y en la administraci\u00f3n de los sacramentos. Ricos y pobres, j\u00f3venes y viejos, todos acud\u00edan con gusto a escucharle.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ejemplo para los sacerdotes<\/h3>\n\n\n\n<p>Dios le concedi\u00f3 a San Juan de Avila la cualidad especial\u00edsima de ejercer un gran ascendiente sobre los sacerdotes. Por eso el Sumo Pont\u00edfice lo ha nombrado <strong>&#8220;Patrono de los sacerdotes espa\u00f1oles&#8221;.<\/strong> Bastaba con que lo vieran celebrar misa o le oyeran un serm\u00f3n para que los sacerdotes quedaran muy agradablemente impresionados de su modo de obrar y predicar. Y despu\u00e9s en sus sermones, ellos estaban all\u00e1 entre el p\u00fablico oy\u00e9ndole con gran atenci\u00f3n. El sabio escritor Fray Luis de Granada se colocaba cerca de \u00e9l, l\u00e1piz en mano, e iba escribiendo sus sermones. De cada serm\u00f3n del santo, sacaba el material para predicar luego diez sermones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"> Los sacerdotes dec\u00edan que el Padre Juan de Avila predicaba como si estuviera oyendo al mismo Dios.<\/h3>\n\n\n\n<p>Fue reuniendo grupos de sacerdotes y por medio de hacerles meditar en la Pasi\u00f3n de Jesucristo y en la Eucarist\u00eda y de rezar y recibir los sacramentos, los iba enfervorizando y despu\u00e9s los enviaba a predicar. Y los frutos que consegu\u00eda eran inmenoss. Unos 30 de esos sacerdotes se hicieron despu\u00e9s Jesuitas. Otros colaboraron con la redforma que San Juan de la Cruz y Santa Teresa hicieron de los padres Carmelitas y muchos m\u00e1s llenaron de buenas obras las parroquias con su gran fervor.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda en Granada, mientras San Juan de Avila pronunciaba un gran serm\u00f3n, de pronto se oy\u00f3 en el templo un grito fort\u00edsimo. Era San Juan de Dios que hab\u00eda sido antes militar y comerciante y que ahora se convert\u00eda y empezaba una vida de santidad admirable. En adelante San Juan de Dios tendr\u00e1 siempre como consejero al Padre Juan de Avila, a quien atribuir\u00e1 su conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sus enemigos<\/h3>\n\n\n\n<p>Los enemigos y envidiosos lo acusaron de que su predicaci\u00f3n era demasiado miedosa y de que se propon\u00eda hacer que las gentes fueran demasiado espirituales. Y el santo fue llevado a la c\u00e1rcel y all\u00ed estuvo de 1532 a 1533. <strong>Aprovech\u00f3 su prisi\u00f3n para meditar m\u00e1s y crecer en santidad. <\/strong>Cuando se le reconoci\u00f3 su inocencia y fue sacado de la prisi\u00f3n el pueblo lo ovacion\u00f3 como a un h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Su apostolado<\/h3>\n\n\n\n<p>A muchas personas les dio direcci\u00f3n espiritual por medio de cartas. Despu\u00e9s reuni\u00f3 una colecci\u00f3n de esas cartas y las public\u00f3 con el t\u00edtulo de &#8220;Oye hija&#8221; y fue un libro muy afamado y que hizo gran bien a los lectores.<\/p>\n\n\n\n<p>Su devoci\u00f3n a la Virgen era tan grande que lo hac\u00eda exclamar: <em>&#8220;M\u00e1s preferir\u00eda vivir sin piel, que vivir sin devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fund\u00f3 m\u00e1s de diez colegios y ayudaba mucho a las universidades cat\u00f3licas. Su autoridad y su ascendiente eran muy grandes en todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus \u00faltimos 17 a\u00f1os fueron de enormes sufrimientos por su salud que era muy deficiente. En \u00e9l se cumpl\u00eda aquello que dijo Jes\u00fas: <em>&#8220;Mi Padre, al \u00e1rbol que m\u00e1s quiere, m\u00e1s lo poda, para que produzca mayor fruto&#8221;.<\/em> Pero aunque sus padecimientos eran muy intensos, no por eso dejaba de recorrer ciudades y pueblos predicando, confesando, dando direcci\u00f3n espiritual y edificando a todos con su vida de gran santidad. <\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tres temas le llamaban mucho la atenci\u00f3n para predicar: la Eucarist\u00eda, el Esp\u00edritu Santo y la Virgen Mar\u00eda.<\/h3>\n\n\n\n<p>Una de sus cualidades m\u00e1s admirables era su gran humildad. A pesar de sus brillantes \u00e9xitos apost\u00f3licos, siempre se cre\u00eda un pobre y miserable pecador. Cuando estaba agonizante vio que un sacerdote lo trataba con muy grande veneraci\u00f3n y le dijo: &#8220;<em>Padre, tr\u00e1teme como a un miserable pecador, porque eso es lo que he sido y nada m\u00e1s&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en su \u00faltima enfermedad los dolores arreciaban, apretaba el crucifijo entre sus manos y exclamaba: <em>&#8220;Dios m\u00edo, si s\u00ed te parece bien que suceda, est\u00e1 bien, \u00a1est\u00e1 muy bien!&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de mayo del a\u00f1o 1569, diciendo &#8220;Jes\u00fas y Mar\u00eda&#8221; muri\u00f3 santamente. Fue beatificado en 1894 y el Papa Pablo VI lo declar\u00f3 santo en 1970.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue elevado a Doctor de la Iglesia por SS Benedicto XVI el 7 de octubre de 2012.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>San Juan de Avila: t\u00fa que con tus sermones lograste tantas conversiones de pecadores, alc\u00e1nzanos del Se\u00f1or Dios, que tambi\u00e9n nosotros nos convirtamos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Vida y virtudes del venerable var\u00f3n el P. Maestro Juan de \u00c1vila, predicador apost\u00f3lico.<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p><strong><em>Luis Mu\u00f1oz<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">De la devoci\u00f3n que tuvo al sant\u00edsimo sacramento del altar y particularmente en la Misa<\/h3>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La santidad del venerable Maestro \u00c1vila, como al principio dijimos, comenz\u00f3 por la devoci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento del Altar; con ella se fue aumentando hasta la alteza que vemos, y as\u00ed, reconociendo sus medras a este divino Se\u00f1or Sacramento, le respondi\u00f3 con un indecible afecto. Procur\u00f3 extenderla entre los fieles, \u00e9ste fue uno de los principales intentos de su predicaci\u00f3n; consigui\u00f3lo felic\u00edsimamente.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Dijimos algo de la especial lumbre y conocimiento que ten\u00eda del misterio de Cristo. Esta misma luz y gracia le concedi\u00f3 nuestro Se\u00f1or de este divino Sacramento del Altar: misterios entre s\u00ed tan enlazados y unos, que el mismo Se\u00f1or que fue sacrificado en el Calvario es el que se sacrifica en la Misa, diferenci\u00e1ndose en el modo, y aunque ambos misterios eran para \u00e9l de grande ternura y consuelo, pero del primero ten\u00eda fe, aunque muy viva, mas del segundo, juntamente con la fe ten\u00eda gusto y experiencia. Fueron grandes y cotidianas las consolaciones y favores que recibi\u00f3 de este soberano Sacramento, tan sobrenaturales los j\u00fabilos y dulzuras, que, predicando una vez, dijo que por la gran experiencia que ten\u00eda de la virtud y efectos que este divino Sacramento obra en las almas, no s\u00f3lo no le era dificultosa la fe de este misterio, sino antes muy f\u00e1cil y suave, y como el torrente de los deleites divinos que inundaban su alma, cuando recib\u00eda este divino Sacramento, eran con tanta abundancia, predicaba de \u00e9l cosas alt\u00edsimas, y con grande esp\u00edritu y fervor. Dej\u00f3 escrito un tomo grande de\u00a0<em>sermones del Sant\u00edsimo Sacramento<\/em>, donde habla con tan gran alteza que el que con atenci\u00f3n los leyere, ver\u00e1 que palabras tan fervorosas y encendidas no pod\u00edan salir sino de un pecho abrasado.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Era tan grande su afecto y devoci\u00f3n a este misterio que, cuando alguna persona dec\u00eda: \u00abVoy a comulgar\u00bb, era tanta la suavidad que sent\u00eda en su alma, pues prorrump\u00eda en estas dulces palabras: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 golpe de amor!\u00bb<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A este conocimiento correspond\u00eda la reverencia y amor. Su modo de entrar en la Iglesia era \u00e9ste. Entrando por la puerta, en descubriendo el sagrario del Sant\u00edsimo Sacramento, hincaba la rodilla profundamente en el suelo, luego iba a tomar agua bendita y hac\u00eda oraci\u00f3n con suma reverencia.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Su sello ten\u00eda esculpido con la figura del Sant\u00edsimo Sacramento, con \u00e9l cerraba sus cartas, tan llenas de sacramentos. Era de metal, de hechura y tama\u00f1o muy humilde. Esta era su empresa y divisa, a cuya Deidad reconoc\u00eda cuantas mercedes recibi\u00f3 de la mano liberal de aquel Se\u00f1or, que en \u00e9l est\u00e1 con su divina presencia.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Era tan grande la devoci\u00f3n que ten\u00eda a este soberano Sacramento que tom\u00f3 por linaje de recreaci\u00f3n y alivio de sus enfermedades, escribir cosas devot\u00edsimas de este misterio: y afirmaba, que aunque toda su vida quisiera estar escribiendo de \u00e9l, jam\u00e1s le faltar\u00eda materia.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Dec\u00eda que toda su vida dese\u00f3 morar en una casa que tuviese una ventana para el Sant\u00edsimo Sacramento; este deseo era efecto propio del amor, que es su centro estar con la cosa amada.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0D\u00edjole una vez uno de sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, \u00a1si fuera Jerusal\u00e9n de cristianos, para que nos fu\u00e9ramos poco a poco a vivir y morir en aquellos lugares santos, donde el Salvador obr\u00f3 nuestra redenci\u00f3n!\u00bb Oyendo esto, con su acostumbrada serenidad, respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo ten\u00e9is ah\u00ed el Sant\u00edsimo Sacramento?; cuando yo de \u00e9l me acuerdo se me quita el deseo de todo cuanto hay en la tierra\u00bb. Sentencia verdaderamente digna de grande admiraci\u00f3n, que pueda la fe viva, la experiencia dulce, la particular lumbre del Esp\u00edritu Santo, a que con verdad dijese ese santo var\u00f3n que, acord\u00e1ndose del Sant\u00edsimo Sacramento, se le quitase el deseo de cuanto hay en la tierra; ya era esto una como participaci\u00f3n de la vivienda del cielo.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Escribi\u00f3 cartas a los Sumos Pont\u00edfices, suplic\u00e1ndoles ordenasen que todos los jueves del a\u00f1o se rezase del Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Predic\u00f3 las grandezas de este soberano Sacramento cuarenta y seis a\u00f1os; as\u00ed lo afirma el padre Juan D\u00edaz, su disc\u00edpulo, en el pr\u00f3logo del tomo de los sermones; introdujo su frecuencia, dio a conocer al mundo sus tesoros, la grandeza de la caridad que el Salvador nos mostr\u00f3, queriendo aquella soberana Majestad, que beatifica los \u00e1ngeles del cielo, morar con los pecadores de la tierra y aposentarse dentro de nuestro cuerpos y \u00e1nimas, para santificarlas y hacerlas semejantes a s\u00ed en la pureza de vida, y despu\u00e9s en la alteza de la gloria.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Estando en Granada, predicaba todos los jueves en el sagrario de la iglesia mayor, donde acud\u00eda mucha gente con ser d\u00eda de trabajo. Predicaba, las octavas del Sant\u00edsimo Sacramento, cada d\u00eda su serm\u00f3n; suced\u00eda de ordinario estar gravado con sus enfermedades, sin poder volverse en la cama; hall\u00e1base entonces con buena disposici\u00f3n corporal, que parec\u00eda del todo sano, mas luego, pasados los ocho d\u00edas, volv\u00eda como antes a la misma enfermedad y esto dur\u00f3 muchos a\u00f1os, y en particular fue m\u00e1s notable su fervor y eficacia en los sermones en lo \u00faltimo de su vida.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0No hay palabras que justamente signifiquen la devoci\u00f3n, la ternura, el sentimiento, el afecto amoroso, con que dec\u00eda Misa, con una profundidad y silencio que causaba devoci\u00f3n. Preven\u00edase largo tiempo, y con devot\u00edsimas consideraciones, de que pondremos adelante algunas. Concedi\u00f3le Nuestro Se\u00f1or un singular don de l\u00e1grimas, mientras dec\u00eda Misa; era con tanta abundancia, derramaba tantas, que mojaba los corporales, que era necesario ponerlos a enjugar. En especial era raro el respeto y sumisi\u00f3n en el elevar la Hostia; v\u00edase una profunda humildad y reverencia, que causaba los mismos afectos en quien se hallaba presente. Tardaba de ordinario dos horas en la Misa, y al decir la oraci\u00f3n:\u00a0<em>Domine Jesu Christe<\/em>, antes de consumir, era mayor la avenida de las l\u00e1grimas, los afectos y ternuras.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Contaba el padre Alonso Fern\u00e1ndez, su disc\u00edpulo, que, habiendo ido a visitarle a Montilla, le hab\u00eda o\u00eddo una Misa; d\u00edjola con tan notable y extraordinaria devoci\u00f3n que dur\u00f3 tres horas, y hab\u00eda visto unas luces del cielo en ella, con que se hab\u00eda consolado mucho, y dej\u00f3 los corporales y manteles tan mojados con l\u00e1grimas que se pudieran torcer.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Con decir de esta manera la Misa, dijo una vez a uno de sus disc\u00edpulos: \u00abDeseo decir bien Misa un d\u00eda\u00bb. Y otra vez dijo al mismo: \u00abCuando acabo de recibir a Nuestro Se\u00f1or en la Misa, no quisiera abrir la boca\u00bb. Esto lo podr\u00e1 interpretar cada cual como quisiere, o porque juzgaba ser bien tapar la boca del horno, porque el fuego de amor, que en este Sacramento se enciende, no saliese fuera, o porque le pareciese ser cosa indigna entrase otra cosa por la boca, por donde hab\u00eda entrado Dios.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Deseaba tan libre la voluntad y afecto para decir Misa que, cuando estudiaba alguna materia de Teolog\u00eda, que obligaba a mucha especulaci\u00f3n, no se atrev\u00eda a decir Misa; dec\u00eda que el entendimiento se entreten\u00eda y embebec\u00eda en aquellas agudezas especulativas, y que la voluntad quedaba con alguna sequedad.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En acabando de decir Misa, se recog\u00eda a su oratorio, o retrete, a tener larga acci\u00f3n de gracias, y significando el tesoro que llevaba consigo dec\u00eda: \u00ab\u00c1ngeles, qued\u00e1os a fuera\u00bb.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Deseaba esta devoci\u00f3n en todos los sacerdotes; hac\u00edales pl\u00e1ticas familiares, declar\u00e1ndoles la devoci\u00f3n y reverencia con que se hab\u00edan de disponer para celebrar, y en algunas cartas toca maravillosamente esta materia, y sent\u00eda mucho cuando en esta obligaci\u00f3n faltaban.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Estando diciendo Misa un sacerdote en el monasterio de santa Clara de Montilla, en un altar de la puerta de la sacrist\u00eda, yendo a entrar en ella el venerable Maestro, vio que el sacerdote hac\u00eda los signos, en particular sobre el c\u00e1liz, muy aprisa y con poca reverencia; lleg\u00f3se a \u00e9l disimuladamente, como que iba a enderezar una vela, y le dijo con voz baja. \u00abTr\u00e1telo bien, que es Hijo de buen Padre\u00bb. Y acabada la Misa se lleg\u00f3 al sacerdote, y con mucha modestia y cortes\u00eda le exhort\u00f3 a la devoci\u00f3n y reverencia de aquel santo sacrificio; d\u00edjole tales palabras que el buen sacerdote comenz\u00f3 a llorar, mostrando gran sentimiento, y prometi\u00f3 enmienda, y seguir su consejo; el santo Maestro le abraz\u00f3 con gran afabilidad.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Las enfermedades en los \u00faltimos a\u00f1os le imped\u00edan decir Misa, y una flaqueza de est\u00f3mago tan grande que era forzoso comer algo a las dos, o a las tres de la ma\u00f1ana; carec\u00eda de un gran consuelo en sus males, y el deseo de recibir el pan de los \u00e1ngeles le hac\u00eda m\u00e1s penoso su trabajo. El Papa Paulo Cuarto, el a\u00f1o de mil y quinientos y cincuenta y ocho, informado de los m\u00e9ritos y enfermedades del siervo de Dios, le concedi\u00f3 que, despu\u00e9s de las doce de la media noche, pudiese decir Misa, o comulgar, de mano de otro que se la dijese; alcanz\u00f3le este breve el padre Salmer\u00f3n, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, uno de los primeros compa\u00f1eros de san Ignacio.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Lo grato que eran a Dios sus sacrificios lo da a entender este suceso. Contaban los doctores y maestros antiguos de las Escuelas de Baeza, disc\u00edpulos del padre Maestro \u00c1vila, que ten\u00eda devoci\u00f3n de ir un d\u00eda en la semana a decir Misa a una ermita, algo distante del lugar donde moraba; yendo un d\u00eda fatigado, se le puso al lado Cristo Nuestro Se\u00f1or en traje de peregrino, pregunt\u00e1ndole d\u00f3nde iba; respondi\u00f3 que a decir Misa, mas que iba tan cansado que entend\u00eda no poder llegar a la ermita, ni decirla; anim\u00f3le el peregrino que perseverase en el camino y que no le faltar\u00eda buen premio; replic\u00f3 el siervo de Dios que no pod\u00eda, porque estaba fatigado. Entonces descubri\u00f3 el pecho el peregrino, y mostrando la llaga del costado, y sus heridas, dijo: \u00abCuando a m\u00ed me pusieron de esta manera, \u00bfno estaba yo m\u00e1s fatigado?\u00bb, y diciendo esto desapareci\u00f3, y \u00e9l prosigui\u00f3 su camino.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Con la devoci\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento corr\u00eda igual la que tuvo el venerable Maestro al Esp\u00edritu Santo. Fue una rara ternura, un amor intenso el que arrebataba sus afectos a esta divina persona. Experimentaba su alma a la continua unas influencias divinas, unas avenidas soberanas de su liberalidad, de que proced\u00eda hablar de este Divino Esp\u00edritu con notable alteza. Es la devoci\u00f3n, dicen los santos, la lengua del alma, y como la del padre Maestro \u00c1vila estaba tan envestida en este incendio amoroso, dec\u00eda que nunca le faltara qu\u00e9 decir por mucho que dictara y escribiera. Cinco sermones andan en la tercera parte de sus obras, que prueban bastantemente este intento; toca con gran destreza doctrinas provechosas y admirables de la persona del Esp\u00edritu Santo, y de los efectos que causa en el alma, y c\u00f3mo pueden conocerse. \u00c9stos sent\u00eda el var\u00f3n de Dios, particularmente los ocho d\u00edas antes de la solemnidad de Pentecost\u00e9s, de cuya festividad fue devot\u00edsimo. Dice en el serm\u00f3n segundo:<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table aligncenter\"><table><tbody><tr><td>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/td><td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong><em>Tenga cada uno el gusto que quisiere, el m\u00edo harto ruin es por cierto, mas uno de los tiempos en que mi alma est\u00e1 m\u00e1s consolada, y en que mayores mercedes espera recibir de Dios, es esta semana antes de Pascua, llamadla por nombre Semana Santa.<\/em><\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Predic\u00f3 siempre que deb\u00eda vivirse en ella con el recogimiento y devoci\u00f3n que en la semana mayor, en que la iglesia celebra la muerte de Cristo, nuestro bien; discurre en varias partes de los sermones y cartas, ponderando la importancia de disponerse estos d\u00edas, de la Ascensi\u00f3n a la Pascua, con obras de piedad, oraci\u00f3n, ayunos, limosnas, frecuencia de sacramentos, para gozar de los dones y riquezas que trae al alma la venida del Esp\u00edritu Santo. Deseaba grandemente que todos los fieles fuesen muy devotos de este Divino Esp\u00edritu. As\u00ed en el serm\u00f3n primero dijo con gran afecto:<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">\u00a0\u00a0<strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a1Oh si os pudiese yo pegar la devoci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo! P\u00e9gueosla \u00c9l por su infinita misericordia.<\/em><\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Conoc\u00eda la importancia de esta devoci\u00f3n, y as\u00ed la encargada tanto. Encomend\u00f3la tambi\u00e9n santa Teresa, virgen, en algunas partes de sus obras; hablaron estos santos de experiencia.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Cuatro misterios fueron, en los que el venerable Maestro dec\u00eda que no le faltar\u00eda qu\u00e9 decir d\u00edas y noches; sujeto principal de su predicaci\u00f3n y su elocuencia: el misterio de Cristo, el Sant\u00edsimo Sacramento, el Esp\u00edritu Santo, la Virgen sant\u00edsima Mar\u00eda. La devoci\u00f3n que tuvo a la Madre de la gracia, Madre de misericordia, fue tan tierna y afectuosa, como lo muestran los sermones que de sus festividades dej\u00f3 escritos. Fue predicador fervoros\u00edsimo de la devoci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora; no qued\u00f3 s\u00f3lo en referir sus grandezas y virtudes, sino en imitarlas y persuadir que las imitasen otros. A las doncellas aconsej\u00f3 la virginidad, y que en este estado santo siguiesen a la Reina de las v\u00edrgenes; muchas, por su medio, dejaron el mundo y se dedicaron a virginidad perpetua, y hicieron voto de castidad, o entrando en religi\u00f3n, o fuera de ella. Pidieron al venerable Maestro, en Granada, que en un serm\u00f3n ecomendase al pueblo, ayudase con sus limosnas a la f\u00e1brica de la iglesia mayor, que entonces se comenzaba, con advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora; y, entre otras razones y persuasiones, dijo: \u00abYo ir\u00e9 all\u00ed, y tomar\u00e9 una piedra sobre mis hombros, para poner en la casa que se edifica a honra de la Madre de Dios\u00bb. Y dio Nuestro Se\u00f1or tanta eficacia a \u00e9sta y a otras palabras, que sobre esto dijo, que se lleg\u00f3 una copiosa limosna, mayor de lo que se puede encarecer. Y los pobres que no ten\u00edan dinero vend\u00edan en almonedas sus alhajas para dar limosna para la obra. Y todas las veces que la encarg\u00f3, fue ayudada de muchos con incre\u00edble largueza. Las misericordias que este santo var\u00f3n recibi\u00f3 de Dios, por medio de la sant\u00edsima Virgen, fueron muchas; basta haber dicho que fue muy devoto suyo, que en la recompensa no puede nadie dudar. Escribimos c\u00f3mo soseg\u00f3 el \u00e1nimo alterado de un ciudadano de Sevilla, haciendo que, postrado delante de la imagen de Nuestra Se\u00f1ora, pidiese remedio a su aflicci\u00f3n. Sab\u00eda cu\u00e1n buen despacho tienen todos los negocios en manos de tan piadosa valedora.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una \u00e9poca de cambio, como fue la suya, valioso es su mensaje tambi\u00e9n para la nuestra: &#8220;Sepan todos que nuestro Dios es amor&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23544,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[2827,2831,2847,2972,3141,3542,3609],"class_list":["post-23537","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santos","tag-director-de-almas","tag-doctor-del-amor-divino","tag-ejemplo-para-los-sacerdotes","tag-gran-humildad","tag-las-almas-se-ganan-con-las-rodillas","tag-san-juan-de-avila","tag-su-celo-apostolico"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23537"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23537\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}