{"id":3130,"date":"2019-12-15T00:59:15","date_gmt":"2019-12-15T05:59:15","guid":{"rendered":"http:\/\/un-paso-aldia.com\/?p=3130"},"modified":"2019-12-15T00:59:15","modified_gmt":"2019-12-15T05:59:15","slug":"mirar-a-san-jose-en-el-tiempo-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2019\/12\/15\/mirar-a-san-jose-en-el-tiempo-de-adviento\/","title":{"rendered":"Mirar a San Jos\u00e9 en el tiempo de adviento."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Poco nos cuenta el Evangelio de San Jos\u00e9, pero lo poco que nos relata de \u00e9l se enmarca en los momentos tan tiernos y llenos de misterio del nacimiento de Jes\u00fas. El tiempo del Adviento nos pone en sinton\u00eda con San Jos\u00e9. Casi al&nbsp; un\u00edsono, su coraz\u00f3n est\u00e1 muy unido al de la Virgen Mar\u00eda, porque ambos esperan confiados el nacimiento de Aquel que en palabras del \u00c1ngel hab\u00eda sido presentado como el Santo, el Hijo de Dios (cf. Lucas 1,35).<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p> A San Jos\u00e9 tambi\u00e9n el \u00c1ngel le hab\u00eda anunciado que el Ni\u00f1o que nacer\u00eda salvar\u00e1 al pueblo de todos los pecados, pues el que viene es el Emmanuel, Dios con nosotros (cf. Mateo 1,22-24).<br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/3a946-images-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1834\" width=\"307\" height=\"230\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La duda de San Jos\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, una historia de amor. Mar\u00eda y Jos\u00e9 estaban ya desposados cuando el \u00c1ngel le anunci\u00f3 a ella el&nbsp;<em>designio de Dios.<\/em>&nbsp;Imaginando el amor de estos esposos, seguramente sus corazones estaban llenos de proyectos, de deseos, y sin duda, de mucha oraci\u00f3n. Un amor del sentimiento, del fruto que pretende madurar para poder servir mejor\u2026 Me llena de asombro este amor tan humano, pero al mismo tiempo tan lleno de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda hab\u00eda sido elegida de antemano para ser la Madre del Salvador. Pero a la&nbsp;<em>llena de Gracia&nbsp;<\/em>le correspond\u00eda solo un hombre&nbsp;<em>lleno de Dios&nbsp;<\/em>como San Jos\u00e9. El evangelio de San Mateo lo presenta como un<strong> \u201chombre justo\u201d<\/strong>, no \u00e1vido de venganza \u201cporque no quer\u00eda repudiarla m\u00e1s que en secreto\u201d, aun cuando la duda asaltaba su vida por el embarazo de Mar\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>La justicia \u2013o santidad\u2013 de Jos\u00e9, \u00bfcontrasta con su duda? \u00a1Claro que no! Y aqu\u00ed esta historia de amor recibe un matiz particular: pues el amor es fortalecido con el compromiso personal. A\u00fan m\u00e1s, un compromiso transustanciado de Dios, que por medio del \u00c1ngel comunic\u00f3 su Amor a \u00e9stos que ya se amaban decididamente.<\/p>\n\n\n\n<p> En la duda de San Jos\u00e9 podemos hallar cabida todos. \u00bfQui\u00e9n no dud\u00f3 alguna vez si lo que viv\u00eda o padec\u00eda lo quer\u00eda Dios? \u00bfQui\u00e9n no experiment\u00f3 en su m\u00e1s profundo interior esta insatisfacci\u00f3n por lo no-planificado? La duda s\u00ed nos quiebra, nos altera, nos divide muchas veces, pero la duda abierta a la respuesta es el camino que conviene para sanarnos interiormente y ser libres ante los ojos de Dios. San Jos\u00e9, en su dudoso interior, quebrado sin duda, hab\u00eda ya resuelto abandonar a su esposa Mar\u00eda en secreto, porque no quer\u00eda da\u00f1arla con el repudio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p> Pero aquella noche, Jos\u00e9 que todo lo pon\u00eda en manos del Se\u00f1or, recibi\u00f3 en sue\u00f1os el anuncio del \u00c1ngel. El&nbsp;<em>S\u00ed&nbsp;<\/em>de este var\u00f3n justo fue una acci\u00f3n, concreta, real:<em> \u201cDespertado del sue\u00f1o, tom\u00f3 a Mar\u00eda como su mujer\u201d<\/em> (<em>Mateo<\/em>&nbsp;1,24), cumpliendo lo que el \u00c1ngel le hab\u00eda mandado. Un&nbsp;<em>S\u00ed&nbsp;<\/em>decidido, sin temor, radical\u2026 Como el&nbsp;<em>S\u00ed&nbsp;<\/em>de Mar\u00eda,&nbsp;<em>esclava del Se\u00f1or\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y esta historia de amor, tan llena del compromiso personal de Mar\u00eda con Jos\u00e9, transustanciada de Dios, es el lugar donde naci\u00f3 Jesucristo, el Unig\u00e9nito. San Jos\u00e9, con la ayuda de Dios, super\u00f3 esta duda, abri\u00e9ndose a la respuesta que le vino de lo alto, pero ante todo tambi\u00e9n recordando que su vida como hombre y como esposo no deb\u00eda reducirse a la duda. <\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras vidas, a\u00fan muchas veces pesadas por las dudas, no deben identificarse con ellas. Por el contrario, \u00e9stas lejos de determinarnos en la pasividad o en la esterilidad, nos deben conducir a algo concreto, decisivo, y por supuesto, abiertos a Dios, que en su Hijo Jesucristo ha dado la&nbsp;<em>respuesta<\/em>&nbsp;a todos los interrogantes humanos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/atomic-temporary-157745810.wpcomstaging.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/image-oficial-san-jose-25.07.2019-1.jpg?w=229\" alt=\"\" class=\"wp-image-1828\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Custodio del Redentor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despertado de aquel sue\u00f1o, empez\u00f3 para San Jos\u00e9 un proyecto distinto. Sab\u00eda que el Ni\u00f1o que esperaba su esposa ven\u00eda de Dios, por lo tanto estaba enfrent\u00e1ndose a algo incierto pero al mismo tiempo una realidad ya anunciada y prometida. En efecto, las promesas de Dios encontraron en Jes\u00fas su cumplimento fiel y salvador. La duda inicial en el coraz\u00f3n de Jos\u00e9, ahora da lugar a la expectaci\u00f3n por lo que vendr\u00e1. Todo lo espera de Dios, s\u00f3lo conf\u00eda en \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>San Juan Pablo II, en la exhortaci\u00f3n <em>Redemptoris Custos&nbsp;<\/em>que dedic\u00f3 a la figura de San Jos\u00e9 (15-VIII-1989), nos ense\u00f1aba: <em>\u201cSan Jos\u00e9 ha sido llamado por Dios para servir directamente a la persona y a la misi\u00f3n de Jes\u00fas&nbsp;mediante el ejercicio de su paternidad; de este modo \u00e9l coopera en la plenitud de los tiempos en el gran misterio de la redenci\u00f3n y es verdaderamente \u00abministro de la salvaci\u00f3n\u00bb<\/em>&nbsp;(San Juan Cris\u00f3stomo). <\/p>\n\n\n\n<p>Su paternidad se ha expresado concretamente [en palabras del Papa san Pablo VI] \u00ab<em>al haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio, al misterio de la encarnaci\u00f3n y a la misi\u00f3n redentora que est\u00e1 unida a \u00e9l; al haber hecho uso de la autoridad legal, que le correspond\u00eda sobre la Sagrada Familia, para hacerle don total de s\u00ed, de su vida y de su trabajo; al haber convertido su vocaci\u00f3n humana al amor dom\u00e9stico con la oblaci\u00f3n sobrehumana de s\u00ed, de su coraz\u00f3n y de toda capacidad, en el amor puesto al servicio del Mes\u00edas, que crece en su casa<\/em>\u00bb\u201d [n. 8].<\/p>\n\n\n\n<p>En Adviento, anim\u00e9monos a contemplar la figura de San Jos\u00e9 a quien Dios le ha confiado su m\u00e1s preciado Tesoro. Y mir\u00e9monos a trav\u00e9s de la vida de este&nbsp;<em>hombre de Dios<\/em>, llevando a la oraci\u00f3n nuestros interrogantes y las dudas que nos aflijan. As\u00ed como un tropez\u00f3n no es ca\u00edda, la duda no es ya la respuesta decidida, sino el momento anterior que, quiz\u00e1s a modo de prueba, exija del coraz\u00f3n humano algo concreto, decidido, por cumplir y llevar a cabo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, esta historia de amor contin\u00faa\u2026 Se hace plena en el Amor de Dios, recibiendo de \u00c9l su m\u00e1s profundo sentido, su m\u00e1s justa respuesta. A veces en la ficci\u00f3n, los amores novelados suelen terminar \u201cmuy felices\u201d despu\u00e9s de alguna traici\u00f3n o como consecuencia del mero capricho. Lejos de ser una historia novelada, el amor de Mar\u00eda y Jos\u00e9 es una realidad que, enmarcada en el plan de Dios, tiene para todos un mensaje. <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en el drama de nuestras vidas e historias se entretejen muchas elecciones, decisiones, deseos, donde entran en juego aquello que amamos con los anhelos m\u00e1s profundos de la vida. As\u00ed, es esta vida la que debe ser presentada a Dios como una ofrenda (cf.&nbsp;<em>Romanos<\/em>&nbsp;12,1), siempre abierta a la bendici\u00f3n divina, a lo sobrenatural, no al modo m\u00e1gico ni an\u00f3nimo, sino personal pues nuestra fe contempla un rostro, el de Jesucristo nuestro Se\u00f1or. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una vida es ofrendada, la gracia de Dios realiza su obra de amor en los corazones, all\u00ed donde residen nuestros proyectos, con sus dudas y desilusiones, los rostros que amamos, aquello que deseamos\u2026 El amor de Jos\u00e9 y Mar\u00eda nos indica un camino: recibir a Jesucristo,&nbsp;<em>Palabra hecha carne<\/em>, que viene a iluminarnos, a salvarnos. <\/p>\n\n\n\n<p>En palabras del Concilio Vaticano II, \u201cel misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado\u201d (<em>Gaudium et spes<\/em>, n.22). Que en este Aviento, fijos nuestros ojos en Aquel que viene, sintamos el consuelo de Dios, que recibiendo el&nbsp;<em>S\u00ed&nbsp;<\/em>de San Jos\u00e9, lo consol\u00f3 y cuid\u00f3 con su Amor. Dejemos que resuene en nosotros esta Palabra de Vida del Evangelio de san Lucas (12,32-34):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque al Padre de ustedes le agrad\u00f3 darles el Reino. Vendan lo que tienen y rep\u00e1rtanlo en limosnas. H\u00e1ganse junto a Dios bolsas que no se rompen de viejas y reservas que no se acaban; all\u00ed no llega el ladr\u00f3n, y no hay polilla que destroce.&nbsp;<\/em><em>Porque donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por:<\/strong> <em>P. Augusto M. Salcedo, rezoporti.org <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dej\u00e9monos &#8220;contagiar&#8221; por el silencio de san Jos\u00e9. Nos es muy necesario, en un mundo demasiado ruidoso, que no favorece el recogimiento.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1868,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[591,592,38,593],"class_list":["post-3130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad","tag-custodio-del-redentor","tag-la-duda-de-san-jose","tag-san-jose","tag-san-jose-y-adviento"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}