{"id":6598,"date":"2020-06-01T13:15:53","date_gmt":"2020-06-01T18:15:53","guid":{"rendered":"http:\/\/un-paso-aldia.com\/?p=6598"},"modified":"2020-06-01T13:15:53","modified_gmt":"2020-06-01T18:15:53","slug":"los-madre-sor-maria-encarnacion-rosal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/2020\/06\/01\/los-madre-sor-maria-encarnacion-rosal\/","title":{"rendered":"Los 7 Dolores internos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.  Sor Mar\u00eda Encarnaci\u00f3n Rosal"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u201cCierta noche del mi\u00e9rcoles al jueves santo de 1857 estando en oraci\u00f3n en la capilla, entre las dos y tres de la ma\u00f1ana, sent\u00ed que alguien me jalaba el velo que me cubr\u00eda, pero no hice caso. Y cuando meditaba la p\u00e9sima traici\u00f3n de Judas escuch\u00e9 en mi interior una clara voz del Se\u00f1or que me dec\u00eda: \u2018No celebran los dolores de mi coraz\u00f3n\u2019<\/em><\/p><cite>Madre Sor Mar\u00eda Encarnaci\u00f3n Rosal<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n\n\n<p><strong><em>20-12-2017, Gaudium Press<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-light-green-cyan-background-color has-background wp-block-heading\">&#8220;Qued\u00e9 muy impresionada y convencida que era un aviso m\u00edstico. Al comentarle a mis directores espirituales ellos prudentemente dejaron la cosa en el aire\u201d.<\/h5>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/bethlemitaspalmira.edu.co\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/madre-encarnacion-rosal.png\" alt=\"madre encarnacion rosal\" width=\"164\" height=\"183\" \/><figcaption>Sor Mar\u00eda Encarnaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>\u201cPasando unos d\u00edas, acabando de comulgar, teni\u00e9ndole a\u00fan, o\u00ed la misma voz interior que me dec\u00eda: No celebran los dolores de mi coraz\u00f3n. Pero Se\u00f1or le dije: porque no te fijas en otra monja y escuch\u00f3 la misma voz en su interior: \u2018Porque no hay otra m\u00e1s baja que t\u00fa\u2019 \u201c<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-luminous-vivid-amber-background-color has-background wp-block-heading\">Sus directores pidieron a ella una se\u00f1al de la veracidad de sus revelaciones, y \u00e9sta no tard\u00f3 en llegar.<\/h5>\n\n\n\n<p>Habi\u00e9ndose desatado una epidemia de c\u00f3lera en la ciudad y producido muchas muertes, incluso la de varias Hermanas de la orden,<strong> la Madre Maria Encarnaci\u00f3n<\/strong> se contagi\u00f3 y empez\u00f3 r\u00e1pidamente a empeorar hasta que le <strong>ofreci\u00f3 a Nuestro Se\u00f1or comprometerse en difundir la devoci\u00f3n a los Dolores el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong>, y ah\u00ed se mejor\u00f3; cuando dud\u00f3 sobre lo hecho, inmediatamente se empeor\u00f3, pidi\u00f3 perd\u00f3n y reafirm\u00f3 su promesa y se cur\u00f3 definitivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta la Madre que el Se\u00f1or le inspir\u00f3 y le dio luz de c\u00f3mo hab\u00eda de ser la imagen:<strong> Un coraz\u00f3n de diez dardos, siete alrededor y tres al fondo en el centro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background\" src=\"https:\/\/www.cucuruchoenguatemala.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Dolores-internos-del-Sagrado-Coraz%C3%B3n-de-Jes%C3%BAs-2.jpg\" data-object-fit=\"cover\" \/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\">Los tres dardos del centro son:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>1.- por el esc\u00e1ndalo y sacrilegio de los malos sacerdotes,<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>2.- por el violar sus votos las esposas de Cristo<\/strong> y<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>3.-por la persecuci\u00f3n a los justos<\/strong>,<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">Esta religiosa admirable, que fue una mujer m\u00edstica, de contemplaci\u00f3n, oraci\u00f3n fue un ejemplo de vida de evangelizaci\u00f3n y bien podr\u00eda llamarse la Teresa de Centro Am\u00e9rica porque fund\u00f3 varios conventos en circunstancias muy adversas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/92214-dscf9177.jpg\" data-object-fit=\"cover\" \/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-white-color has-text-color has-large-font-size\">y los 7 de alrededor de su coraz\u00f3n son:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-white-color has-text-color\"><strong>1.- por ver a su Eterno Padre gravemente ofendido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-white-color has-text-color\"><strong>2.- por la herej\u00eda esparcida por todo el mundo<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-white-color has-text-color\"><strong>3.- por la apostas\u00eda de los malos cristianos<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-white-color has-text-color\"><strong>4.- por el olvido de sus beneficios<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-white-color has-text-color\"><strong>5.- por el desprecio de sus gracias y sacramentos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-white-color has-text-color\"><strong>6.- por la frialdad e indiferencia de los suyos<\/strong>,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-white-color has-text-color\"><strong>7.- por la idolatr\u00eda<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n\n\n<h5 class=\"has-pale-pink-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Perseguida funda varias casas y colegios<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>En 1872 fue expulsado del pa\u00eds el Arzobispo Bernardo Puyol Aycynena y cerradas las \u00f3rdenes religiosas, por una feroz persecuci\u00f3n anticat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Las Betlemitas salieron al exilio a Costa Rica (1877-1885) donde fueron muy bien recibidas y pudieron realizar una labor importante en la educaci\u00f3n y en la asistencia a los enfermos durante 8 a\u00f1os. Posteriormente son expulsadas y llegan a Colombia, donde se establecen en Pasto y son muy bien acogidas por San Ezequiel Moreno D\u00edaz, ah\u00ed se establecen y expanden su obra apost\u00f3lica, con muchos frutos hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/bethlemitaspasto.edu.co\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Madreprincipal.jpg?resize=930%2C620&amp;ssl=1\" alt=\"BICENTENARIO BEATA MADRE ENCARNACI\u00d3N ROSAL \u2013 COLEGIO BETHLEMITAS PASTO\" width=\"525\" height=\"350\" \/><figcaption>Descansa en paz esta religiosa santa, fundadora, reformadora, educadora, m\u00edstica, confidente del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y arquet\u00edpica del alma guatemalteca. Intercede por tu orden, por la Guatemala de Jes\u00fas y Mar\u00eda y por tu Iglesia santa. \u00a1Resucita con tu esp\u00edritu de fe, tenaz, decidida y de fuego que haces falta!<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta religiosa que fue beatificada por San Juan Pablo II el 4 de mayo de 1997, se encuentra incorrupta en la capilla de las Madres Betlemitas en Pasto-Colombia.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Primer dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Comuni\u00f3n indigna y traici\u00f3n de Judas<\/em><\/strong>. Estando ellos cenando, tom\u00f3 Jes\u00fas el pan y lo bendijo, lo parti\u00f3, y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: Tomad y comed: este es mi cuerpo (Mat., cap 26)<\/h5>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er preludio<\/strong>. Entra alma m\u00eda, respetuosamente en el cen\u00e1culo y contempla a Jes\u00fas sentado en la mesa con sus disc\u00edpulos, d\u00e1ndoles por comida su mismo cuerpo, a\u00fan al traidor Judas.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do preludio.<\/strong> \u00a1Oh Jes\u00fas! Haz que comprenda la necesidad que hay de probarse a s\u00ed mismo para no recibir indignamente el don eucar\u00edstico; y pres\u00e9rvame de la desdicha de la mala comuni\u00f3n.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Consideraci\u00f3n<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas sab\u00eda que Judas hab\u00eda formado designio de hacerle traici\u00f3n y de ponerlo en manos de sus m\u00e1s crueles enemigos para darle muerte; sin embargo, este bondadoso Salvador lo admite a su mesa y al mismo convite en que iba instituir el adorable sacramento de s cuerpo y de su sangre; por el cual, antes de morir, hab\u00eda de dar a sus ap\u00f3stoles la \u00faltima prueba de su ardiente amor.<\/p>\n\n\n\n<p><br>En efecto, habiendo instituido el sacramento de la Eucarist\u00eda, da la Sagrada Comuni\u00f3n a sus ap\u00f3stoles, sin exceptuar al alevoso profanador, no queriendo por su excesiva bondad escandalizarlo con una ruidosa repulsa y a fin de darle tiempo a que se arrepintiese de su horrendo crimen a la vista de tal miramiento.<br>\u00a1Cu\u00e1les ser\u00edan los sentimientos y el dolor de este adorable Salvador, cuando llev\u00e1ndose a s\u00ed mismo, en sus propias manos, se deposit\u00f3 en la boca sacr\u00edlega de aquel traidor! \u00a1Y qu\u00e9 morada tan triste no hizo en el coraz\u00f3n de este p\u00e9rfido, despu\u00e9s de haber pasado por su detestable lengua, con la cual, dentro de un momento, deb\u00eda tratar su muerte y vender su sangre a un vil precio! As\u00ed es, que a pesar de su extrema caridad, lanza al tr\u00e1nsfuga esta aterradora palabra: \u00a1Oh hombre desgraciado! Mas \u00bfqui\u00e9n es este hombre, sino el que come el Pan de los \u00c1ngeles con el coraz\u00f3n a\u00fan manchado por sus pasiones, sin humildad, sin arrepentimiento, sin amor, y en cierto modo volviendo luego a entregar a las profanaciones del mundo a Dios, que acaba de recibir: \u201cno sabiendo discernir el cuerpo del Se\u00f1or, come y bebe su propio juicio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio. <\/strong>\u00bfQui\u00e9n no temblar\u00e1, Se\u00f1or, a vista del traidor Judas? \u00a1Un disc\u00edpulo, un ap\u00f3stol, el confidente de tus secretos, te recibe indignamente! \u00a1Dios m\u00edo, yo no soy digno de que entres en mi pobre morada, pero te dir\u00e9 con las hermanas de L\u00e1zaro: el que amas est\u00e1 enfermo. Heme aqu\u00ed, \u00a1oh m\u00e9dico divino! Cubierto de las heridas que me han hecho mis pecados! Y yo vengo a Ti para que me sanes; T\u00fa lo puedes y creo que esta es tu voluntad.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito:<\/strong> Acercarse siempre al banquete eucar\u00edstico con el coraz\u00f3n purificado por la gracias de la absoluci\u00f3n; prepararse cuidadosamente a la comuni\u00f3n y examinar a menudo los frutos que sacan de ella.<br>Ramillete espiritual. Que el hombre se pruebe a s\u00ed mismo.<\/h6>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Acu\u00e9rdate, \u00a1Oh dulc\u00edsimo y amado Jes\u00fas \u00a1 que nunca se oy\u00f3 decir a cuantos han recurrido a tu benign\u00edsimo coraz\u00f3n, pedido sus auxilios e implorado su misericordia, que hayan sido desamparados. Animado con esta misma confianza, \u00a1Oh Rey de los corazones! Corro y vengo a ti y, gimiendo bajo el peso de mis pecados, me postro ante Ti; Oh Divino Coraz\u00f3n, no desoigas mis oraciones; antes bien, d\u00edgnate acceder a ellas. Mu\u00e9stranos \u00a1Oh amoros\u00edsimo Jes\u00fas!, que tu adorable Coraz\u00f3n es el coraz\u00f3n del Padre m\u00e1s tierno, y que aqu\u00e9l que se dign\u00f3 enviarte para obrar nuestra Salvaci\u00f3n, acepte por Ti nuestras plegarias. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong><em>La traici\u00f3n de Judas<\/em><\/strong> Acerc\u00e1ndose Judas a Jes\u00fas, le dijo: Dios te guarde, Maestro, y le bes\u00f3. D\u00edjole Jes\u00fas: amigo \u00bfa qu\u00e9 has venido?<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er preludio<\/strong>. Fig\u00farate, alma m\u00eda que ves el jard\u00edn de los Olivos donde reina un silencio profundo. Es cerca de la media noche cuando llegaron los enemigos de Jes\u00fas. Judas se acerca a \u00e9l y lo abraza.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do preludio.<\/strong> Haz, \u00a1oh Salvador m\u00edo! Que comprenda cu\u00e1n culpable es el alma que te traiciona, abusando de tus gracias, y los formidables castigos que le est\u00e1n reservados.<\/h6>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Consideraci\u00f3n<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Judas, disc\u00edpulo de Jes\u00fas,&nbsp;&nbsp;revestido de la dignidad soberana del apostolado, admitido a su mesa, y teniendo toda su confianza, se deja dominar por una vil pasi\u00f3n y se hace el gu\u00eda de los enemigos de su Salvador. Vende a su Divino Maestro y comete la m\u00e1s negra traici\u00f3n, sirvi\u00e9ndose del \u00f3sculo de paz para entregarlo en manos de los pr\u00edncipes de los sacerdotes. Este mans\u00edsimo cordero lo recibe, no obstante que conoc\u00eda la horrenda intenci\u00f3n de aquel p\u00e9rfido, y lo trata con el dulce nombre de amigo. \u00bfAmigo, a qu\u00e9 has venido? \u00a1Qu\u00e9 herida tan penetrante no ser\u00eda esta en su amante Coraz\u00f3n! \u00a1Oh Dios m\u00edo!, si has manifestado tanta bondad&nbsp;&nbsp;a un enemigo, a un servidor infiel; si has hecho tan grandes cosas para desviarle de su pecado, \u00bfqu\u00e9 no deben esperar de ti los que, despu\u00e9s de haber tenido la desgracia de ofenderte, te buscan de todo coraz\u00f3n?. <\/p>\n\n\n\n<p>Judas, despu\u00e9s de haber consumado su crimen, lleno de desesperaci\u00f3n se da la&nbsp;&nbsp;muerte. Este p\u00e9rfido ap\u00f3stol hab\u00eda cerrado sus o\u00eddos a las amistosas palabras por las cuales Jes\u00fas hab\u00eda querido ablandar su duro coraz\u00f3n, y, creyendo superado irremisible, consuma su eterna reprobaci\u00f3n. He aqu\u00ed lo que obra la tentaci\u00f3n en las personas que, despu\u00e9s de haber sido colmadas de gracias, vuelven a las infidelidades: acostumbradas a las bondades del Se\u00f1or, de las cuales han abusado, nada les conmueve, ni el lenguaje de la fe, ni las piadosas exhortaciones, ni los caritativos avisos.<\/p>\n\n\n\n<p> La voz de Dios bondadoso que las llama y que desea perdonarlas no es o\u00edda; de modo que estas almas infieles se persuaden de que su salvaci\u00f3n es imposible. \u00a1Cu\u00e1n peligrosos son estos pensamientos de desesperaci\u00f3n! Temamos y evitemos la ocasi\u00f3n de caer en el pecado; pero, si olvidando la justicia de Dios, tuvi\u00e9semos la desgracia de cometer alguna falta, recurramos a su infinita misericordia.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio.<\/strong> <em>\u00a1Oh Salvador m\u00edo! No permitas jam\u00e1s que yo renueve, abusando de&nbsp; tus gracias, la traici\u00f3n que detesto en el p\u00e9rfido disc\u00edpulo: antes haz que recordando los beneficios con que me has colmado, o sea siempre constante y fiel; m\u00e1s si yo por fragilidad, alguna vez tuviese la desdicha de ofenderte, haz que me arroje, lleno de confianza, en los brazos de tu excesiva caridad para recibir de Ti el perd\u00f3n.<\/em><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito.<\/strong> A menudo recordar\u00e9 la bondad de Jes\u00fas, al recibir el \u00f3sculo del traidor Judas; me compadecer\u00e9 del acerbo dolor que sinti\u00f3 entonces el amante Coraz\u00f3n del que experimenta a\u00fan parte de los que le traicionan de nuevo en el sacramento de la Eucarist\u00eda.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Ramillete espiritual:<\/strong> \u00bfAmigo m\u00edo a qu\u00e9 has venido?<br><em>Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Segundo dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Previsi\u00f3n.<\/strong> &nbsp;Comenz\u00f3 a atemorizarse y a angustiarse, diciendo: Triste est\u00e1 mi alma hasta la muerte\u2026 Padre m\u00edo, si es posible, pase de m\u00ed este c\u00e1liz\u2026 M\u00e1s no se haga mi voluntad sino la tuya\u2026 (Mateo, cap. 26).<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er preludio.<\/strong> Fig\u00farate a\u00fan, alma m\u00eda, que est\u00e1s en el jard\u00edn de los Olivos, y cerca de ti a Jes\u00fas, triste, agonizante y un \u00e1ngel que le conforta.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do preludio<\/strong>. \u00a1Oh Salvador m\u00edo! Haz que, tomando parte en el profundo dolor en que fuiste sumergido, obtenga el favor especial de ser asociados a los tres disc\u00edpulos testigos de tu agon\u00eda.<\/h6>\n\n\n\n<p><br>Considera, alma m\u00eda, que si las afrentas y suplicios que nuestro divino redentor iba a padecer atormentaban y aflig\u00edan su amante Coraz\u00f3n, no eran estas las penas que m\u00e1s sent\u00eda, pues siempre hab\u00eda deseado apasionadamente el dar la vida por los hombres, y muchas veces lo hab\u00eda significado diciendo: Con un bautismo de sangre yo he de ser bautizado. \u00a1Oh! \u00a1Y c\u00f3mo traigo en prensa el Coraz\u00f3n mientras que no lo veo cumplido! Mas lo que caus\u00f3 en su alma una tristeza mortal fue la ingratitud y desprecio con que los hombres mirar\u00edan este beneficio, el poco fruto que sacar\u00edan de su pasi\u00f3n y muerte, y que siendo esta bastante para salvar infinitos mundos, con todo, pocos ser\u00edan los que se aprovechar\u00edan de ella.<\/p>\n\n\n\n<p> Esta idea es la que lo aflige y lo acongoja y le hace entrar en agon\u00eda; este es el amargo c\u00e1liz del que ped\u00eda ser librado, y no de la muerte ni de los acerbos tormentos. Es posible, dir\u00eda entre s\u00ed el afligido Se\u00f1or, \u00a1Oh hombres este es el pago que me han de dar! \u00bfEs as\u00ed como corresponder\u00e1n al amor con que por ustedes muero? \u00a1Ah! Si yo supiera que al ver lo mucho que padezco, dejar\u00edan de ofenderme y empezar\u00edan a mamarme, entonces s\u00ed que me ofrecer\u00eda gustoso, no a una sino a mil muertes: mas que despu\u00e9s de tantas penas sufridas por ustedes con tanto amor, me correspondan con nuevos pecados, y que la sangre que voy a derramar por salvarlos sirva, por el abuso que de ella har\u00e1n, para su mayor condenaci\u00f3n, este es un tormento que a mi coraz\u00f3n se hace insufrible.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Agobiado el divino Redentor con esta terrible representaci\u00f3n, se postr\u00f3 con el rostro por tierra, con aquel rostro que es gloria de los \u00e1ngeles, y rogaba a Dios, con tanto mayor fervor, cuanto era mayor su congoja y aflicci\u00f3n. Tanto lleg\u00f3 \u00e9sta a oprimirlo, que comenz\u00f3 a sudar sangre por todos los poros de su cuerpo con tal abundancia, que ba\u00f1\u00f3 con ella la tierra.\u00a1Oh amor!, \u00a1Oh tormento!, \u00a1Oh Sangre de mi Divino Redentor!<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio<\/strong>. <em>\u00a1Qu\u00e9 es esto, adorable Jes\u00fas! Yo no veo en este huerto ni los azotes, ni espinas, ni clavos que te hieran. \u00bfC\u00f3mo pues te veo todo ensangrentado? \u00a1Ah! S\u00ed lo s\u00e9, Salvador m\u00edo, mis pecados han sido el lagar que exprimi\u00f3 de tu Coraz\u00f3n toda esa sangre y los crueles verdugos que m\u00e1s te atormentaron. Perd\u00f3name, Jes\u00fas m\u00edo; y ya que de otro modo no puedo consolarte, sino por un verdadero arrepentimiento, dame por tu afligido Coraz\u00f3n un dolor tan grande por haberte disgustado, que me haga llorar d\u00eda y noche por mi ingratitud.<\/em><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito.<\/strong> Ir varias veces al d\u00eda, por lo menos de coraz\u00f3n, al pie del tabern\u00e1culo a hacer actos de desagravio para reparar la ingratitud de los hombres y corresponder en cierto modo a las excesivas finezas del amant\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete Espiritual. <\/strong>Padre m\u00edo, si es posible, aleja&nbsp; de m\u00ed este c\u00e1liz, sin que yo lo beba; mas no se haga mi voluntad, sino la tuya.<br>&nbsp;Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Tercer dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hu\u00edda de los ap\u00f3stoles. <\/strong>Entonces todos los disc\u00edpulos abandon\u00e1ndolo, huyeron (Mat. C. 26)<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er Preludio<\/strong>. Fig\u00farate, alma m\u00eda, a Jes\u00fas que ha quedado solo entre las manos de los soldados, porque todos sus disc\u00edpulos huyeron sobrecogidos de temor.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do Preludio.<\/strong> Se\u00f1or, pres\u00e9rvame de mi propia debilidad y no permitas que jam\u00e1s yo traicione tu causa, ya sea por respeto humano o por amor propio.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Consideraciones.<\/strong> Mira, alma m\u00eda, como preso y atado este mansisimo Cordero se deja arrastrar por aquellos lobos. \u00bfY sus disc\u00edpulos, d\u00f3nde est\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 Hacen? Si no pueden liberarlo de las manos de sus enemigos, \u00bfpor qu\u00e9 no lo siguen para atestiguar a lo menos, delante de los jueces su inocencia, y consolarlo con su compa\u00f1\u00eda? Todos huyeron y lo dejaron solo, despu\u00e9s de tantas promesas que le hab\u00edan hecho de morir con \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ah! \u00a1Cu\u00e1n sensible debi\u00f3 ser esta fuga al amante coraz\u00f3n de su buen Maestro! Pues no s\u00f3lo les hab\u00eda hecho la gracia de admitirlos en su compa\u00f1\u00eda y de que lo siguiesen a todas partes, sino que despu\u00e9s de haberles dado las mayores pruebas de su singular amor, hab\u00eda puesto el colmo a sus beneficios, instituyendo por ellos algunas horas antes el m\u00e1s augusto de los Sacramentos, despu\u00e9s de haberles hablado con toda efusi\u00f3n de su Coraz\u00f3n como lo har\u00eda un buen padre en el momento de dejar a sus hijos; y sin embargo, ellos le <em>abandonan a la primera apariencia del p<\/em>eligro.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u00a1Oh adorable Jes\u00fas! \u00a1Cu\u00e1nto debi\u00f3 sufrir tu Coraz\u00f3n en esta ocasi\u00f3n al verse tan ingratamente abandonado de sus escogidos! En este punto se le presentaron, para afligirlo m\u00e1s todas aquellas almas m\u00e1s favorecidas y privilegiadas por \u00e9l, que lo hab\u00edan de abandonar despu\u00e9s. Una estas he sido yo Jes\u00fas m\u00edo, que despu\u00e9s de tantas gracias, luces y favores que he recibido de ti; despu\u00e9s de tantas promesas que en tiempo de tranquilidad te hab\u00eda hecho; llegado el tiempo de la tentaci\u00f3n, te he abandonado por seguir un apetito, por no privarme de un gusto, por condescender con una pasi\u00f3n Perd\u00f3name, Redentor Divino, y rec\u00edbeme ahora que, arrepentido, a Ti me vuelvo para no abandonarte m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Aqu\u00e9l fino coraz\u00f3n siente vivamente la injusticia hecha a su ternura, pero siempre dulce, paciente y constante en su caridad inmensa, se entrega a la muerte por aquellos mismos que se mostraban tan indignos de su amor. Despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, se dignar\u00e1 mostrarse a ellos, llamarlos sus hermanos y colmarlos de nuevos favores \u201c\u00a1Oh caridad inagotable! \u00a1Oh amor infinito de un Dios!&#8221;<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Coloquio.<\/strong> <em>Cuando veo \u00a1Oh Jes\u00fas m\u00edo! Conmoverse las m\u00e1s firmes columnas de la Iglesia a la primera tentaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo me fiar\u00e9 en mis resoluciones? \u00a1Cu\u00e1n grande es la debilidad del hombre y cu\u00e1n poca cosa es preciso para hacerlo caer! Yo sobre todo siento toda mi fragilidad; m\u00e1s cuento con tus fuerzas a las cuales recurrir\u00e9, uni\u00e9ndome \u00edntimamente a tu sant\u00edsimo Coraz\u00f3n; de este modo tu amor ser\u00e1 mi sost\u00e9n en las flaquezas y me dar\u00e1 como a los ap\u00f3stoles, no s\u00f3lo valor para reparar mis negligencias pasadas, sino tambi\u00e9n la gracia de imitar tu ejemplo cuando reciba alguna ingratitud de las personas queme so deudoras.<\/em><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito:<\/strong> En la tentaci\u00f3n, procurarme unirme fuertemente a Jes\u00fas para alcanzar la gracia de serle constantemente fiel.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete espiritual.<\/strong> \u00a1Oh mi buen Maestro, primero morir que abandonarte!<br>Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Cuarto dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>La negaci\u00f3n de Pedro.<\/strong> Y pedro le iba siguiendo de lejos hasta llegar al palacio del Sumo Pont\u00edfice. Y Habiendo entrado, estaba sentado con los sirvientes para ver el fin (Mat. C. 26)<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er preludio.<\/strong> Ve, alma m\u00eda, a San Pedro que despu\u00e9s de haber seguido a Jes\u00fas a lo lejos se asienta cerca del fuego con los criados del gran sacerdote.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do preludio.<\/strong> \u00a1Oh Jes\u00fas, fuerza de los d\u00e9biles! Haz que, desconfiando siempre de m\u00ed mismo, me una constantemente a ti para que me preserves a la desgracia de ofenderte.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Consideraci\u00f3n.<\/strong> La primera causa de la ca\u00edda de San Pedro fue, sin duda su presunci\u00f3n. Advirti\u00e9ndole su divino Maestro que desconfiase de su extrema debilidad, no teme el peligro, presumiendo demasiado en el amor sensible que la ten\u00eda. \u00a1Feliz esta grande alma, si desconfiando de ella misma, hubiese buscado constantemente en Jes\u00fas su sost\u00e9n y su apoyo! Pero, no contando m\u00e1s que con sus propias fuerzas, bien pronto se intimida al ver a los enemigos de su buen Maestro; sin embargo, como no quiere abandonarlo, lo sigue; mas desgraciadamente, no lo hace sino a lo lejos: de este modo, a la primera ocasi\u00f3n habr\u00e1 una deplorable ca\u00edda. \u00a1Ah! \u00bfQu\u00e9 somos sin la asistencia divina? Ante la presencia de una sirvienta que cree reconocerlo como disc\u00edpulo de Jes\u00fas, el temor se apodera de \u00e9l, y el ligero soplo de una simple palabra derriba la roca que no hace mucho tiempo se promet\u00eda arrastrar las olas del mar y sus furiosas tempestades\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u00a1Oh debilidad espantosa de la naturaleza humana! \u00bfNo desconfiar\u00e9 constantemente de ti? Pedro, el pr\u00edncipe de los ap\u00f3stoles, el jefe de la Iglesia, niega a su Divino Maestro, asegura con juramento que no lo conoce. \u00a1Ah! Cu\u00e1n hondo y cu\u00e1n amargamente penetr\u00f3 este ultraje en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Pero, \u00bfyo no he tenido tambi\u00e9n la desgracia de renovar la dolorosa llaga que recibi\u00f3 del mismo de quien deb\u00eda esperar m\u00e1s lealtad? Sin embargo, en lugar de lanzar contra \u00e9l alg\u00fan terrible anatema, se apiada de su debilidad, le dirige una mirada llena de dulzura que penetra su coraz\u00f3n, le convierte sinceramente y le hace derramar un torrente de l\u00e1grimas.. <\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio.<\/strong> \u00a1Oh mi buen Maestro! Si como Pedro, ingrato e infiel, he ultrajado mil veces tu generoso Coraz\u00f3n, tambi\u00e9n como \u00e9l he sido movido por la dulzura y el poder de tu gracia, y as\u00ed quiero lavar mis ingratitudes con las l\u00e1grimas de mi arrepentimiento. Haz que a ejemplo de este c\u00e9lebre penitente, mis ojos se conviertan en dos fuentes de l\u00e1grimas; m\u00e1s, que sean l\u00e1grimas de amor y que pueda mezclarla con la sangre preciosa que has derramado por m\u00ed.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito.<\/strong> Rogar a menudo a Jes\u00fas, que penetre nuestras almas de la verdadera compunci\u00f3n, y que las anime del esp\u00edritu de penitencia.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete espiritual.<\/strong> Se\u00f1or, no me dejes caer en tentaci\u00f3n.<br>Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Quinto dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Su doloroso encuentro con su Sant\u00edsima Madre<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er Preludio. <\/strong>Fig\u00farate, alma m\u00eda, ver la calle de la Amargura donde se agolpa la multitud, y donde Mar\u00eda encuentra a su Divino hijo.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do Preludio<\/strong>. Sagrados Corazones de Jes\u00fas y de Mar\u00eda h\u00e1ganme la gracia de participar en su dolor y la de ser abrasado en su divino amor.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Consideraci\u00f3n.<\/strong> \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 expresar el acerbo dolor que experiment\u00f3 el amante Coraz\u00f3n de Jes\u00fas al volverse a ver con su afligid\u00edsima Madre? \u00bfQu\u00e9 sentir\u00eda aquel clement\u00edsimo Se\u00f1or cuando alzando los ojos se encontraron con los de su Sant\u00edsima Madre que la miraban? Oye los tristes gemidos de la desconsolada&nbsp;&nbsp;Se\u00f1ora, y el grande amor que le tiene revive. Por decirlo as\u00ed, en aquel momento. Su coraz\u00f3n queda tan traspasado con el dolor mortal que le ocasiona la vista lastimosa de su tierna Madre, y su afligida imagen se le imprime con tal viveza que detiene algo sus pasos y le hace experimentar las angustias de la muerte. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que m\u00e1s agrava su tormento interior es saber que lo que seguir\u00e1 paso a paso a\u00fan hasta el lugar del suplicio. Por eso, este doloroso encuentro, en vez de calmar el dolor de ambas v\u00edctimas, no sirvi\u00f3 sino para aumentarlo. Mar\u00eda sufre al ver sufrir a Jes\u00fas; Jes\u00fas sufr\u00eda al ver a Mar\u00eda; de este modo, por una rec\u00edproca comunicaci\u00f3n de dolor y de amor, estos dos corazones, unidos tan estrechamente, experimentaron de antemano los rigores de la crucifixi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Oh sufrimientos incomprensibles, de los cuales los corazones m\u00e1s afligidos apenas pueden formarse una ligera idea. Ah, y \u00bfser\u00e9 insensible a tantos padecimientos, cuando es por mi amor que se cumplen estos dolorosos misterios? \u00bfNo me compadecer\u00e9 de un Salvador y de una Madre que han hecho tan grandes sacrificios por mi salvaci\u00f3n? S\u00ed, a ejemplo suyo, quiero seguir los pasos de mi Redentor, es preciso que me una a sus trabajos y reciba con paciencia y resignaci\u00f3n las penas que se dignar\u00e1 enviarme. Dios no me proh\u00edbe que sienta cuando pesa sobre m\u00ed su paternal severidad: lo \u00fanico que desea es que mi voluntad est\u00e9 siempre sometida a la suya y que permanezca constantemente fiel a su servicio, a pesar de la repugnancia que manifestar\u00e1 nuestra viciada naturaleza.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio.<\/strong> \u00a1Oh amant\u00edsimo Redentor m\u00edo! Si yo debiera caminar sin vos, por el \u00e1spero camino del Calvario, me amedrentar\u00eda mi debilidad y poco valor; sin Ti la Cruz es demasiado pesada; es un mal sin consolaci\u00f3n y sin fruto m\u00e1s, en tu compa\u00f1\u00eda, \u00a1Oh amor de mi alma! No s\u00f3lo se vuelve ligera y amable, sino que tambi\u00e9n encierra un tesoro infinito. Haz, Oh Dios que me sirva para unirme \u00edntimamente a ti; entonces, como mi Madre Sant\u00edsima, te seguir\u00e9 con fidelidad, y uni\u00e9ndome a tus dolores participar\u00e9 ampliamente de los m\u00e9ritos de tu pasi\u00f3n.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito.<\/strong> sufrir de buena gana todas las penas y aflicciones que sobrevengan en uni\u00f3n de Jes\u00fas y de Mar\u00eda.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete espiritual.<\/strong> \u00a1Oh Jes\u00fas! \u00a1Por los acerbos dolores de tu herido Coraz\u00f3n, ten piedad de nosotros!<br>Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>Sexto dolor del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mar\u00eda al pie de la Cruz. Y la madre de Jes\u00fas estaba en pie<\/strong> <strong>cerca de cruz (Juan  19)<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er Preludio.<\/strong> Fig\u00farate alma m\u00eda a Jes\u00fas crucificado sobre la monta\u00f1a del Calvario y a Mar\u00eda en pie cerca de la cruz.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"> <br><strong>2do preludio.<\/strong> Oh Jes\u00fas, Rey de los m\u00e1rtires, haz que mi coraz\u00f3n, conmovido por la aflicci\u00f3n del tuyo, renuncie para siempre al pecado, pues s\u00f3lo \u00e9l es la causa de nuestros dolores.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Consideraci\u00f3n.<\/strong> Mira, alma m\u00eda a tu Divino Redentor, como, en medio de tantos tormentos, inclina la cabeza hacia la tierra y pone sus moribundos ojos en su Sant\u00edsima Madre que, llena de amargura y de dolor, estaba al pie de la cruz. Esta vista traspas\u00f3 de parte a parte su afligido Coraz\u00f3n y le fue m\u00e1s insoportable que la misma cruz; siendo aquella Virgen pur\u00edsima la m\u00e1s amante, la M\u00e1s fiel, la m\u00e1s agradecida, la m\u00e1s santa, y por ser la m\u00e1s semejante a \u00c9l, era m\u00e1s digna de su amor que todos los \u00e1ngeles del cielo, que todos los hombres de la tierra, y, por consecuencia la m\u00e1s amada. As\u00ed, es imposible el dar una justa idea del acerbo dolor que experiment\u00f3 aquel fino Coraz\u00f3n, viendo que sus padecimientos her\u00edan profundamente el de su Madre sant\u00edsima, viendo lo que sufr\u00eda y lo que a\u00fan le quedaba por sufrir, para cumplir los designios de su Eterno Padre. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, olvidando sus propios tormentos, quiso darle alg\u00fan consuelo: cuidando de ella y dirigi\u00e9ndole la palabra, hizo que adoptara por Hijo al disc\u00edpulo que \u00e9l amaba, dici\u00e9ndole: Ah\u00ed tienes a tu hijo; y al disc\u00edpulo: Ah\u00ed tienes a tu Madre, de este modo, nos mand\u00f3 a todos en la persona de san Juan, el servirla y honrarla como a nuestra madre. \u00a1Mira qu\u00e9 mayor muestra&nbsp;&nbsp;e amor, pues no s\u00f3lo nos perdona, sino que, antes de exhalar el \u00faltimo suspiro, nos deja la rica herencia de su Sant\u00edsima Madre!<\/p>\n\n\n\n<p><br>Oigamos ahora lo que esta Se\u00f1ora revel\u00f3 a Santa Br\u00edgida, de la cruel aflicci\u00f3n que experimentaba el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas al verla tan angustiada: <em>\u201cMi Hijo, era de milagrosa complexi\u00f3n, y as\u00ed batallaba en \u00e9l la muerte con la vida. Estando en este combate de infinitas agon\u00edas, volvi\u00f3 hacia m\u00ed la vista, y conociendo la grandeza del tormento que padec\u00eda mi alma, fue tanta la amargura y tribulaci\u00f3n de su amant\u00edsimo Coraz\u00f3n, que rindi\u00f3 a la inefable angustia de la muerte, seg\u00fan la humanidad, clam\u00f3 a ese Eterno Padre diciendo: \u201cPadre en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d<\/em>. \u00bfNo eres t\u00fa, pecador abominable el que con tus cr\u00edmenes te has hecho el verdugo de estos dos corazones tan puros e inocentes?<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio.<\/strong> Oh Jes\u00fas, amor de mi alma, Oh Mar\u00eda esperanza y refugio m\u00edo, qu\u00edtenme las dulzuras de la vida; y ya que pasaron la suya en el dolor, no permitan que yo acabe la m\u00eda sin haber gustado la amargura saludable de la cruz, pues soy su esclavo, Oh Dios m\u00edo, y el hijo de tu sierva, a quien T\u00fa mismo me diste por madre. Quisiera, amoros\u00edsimo Jes\u00fas, para darte las debidas gracias por este singular beneficio, tener una la lengua y un coraz\u00f3n de seraf\u00edn. Bendito seas, Dios de misericordia, que para usarla conmigo me has dado una protectora y una abogada tan poderosa como Mar\u00eda.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito:<\/strong> Fijar constantemente nuestra vista en modelos de perfecci\u00f3n; consagrar a su servicio&nbsp; lo que nos queda de vida y persuadirnos que para ser agradables a Dios, es preciso imitar a Jes\u00fas y Mar\u00eda.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete espiritual.&nbsp; <\/strong>Jes\u00fas dijo a su Madre. Ah\u00ed tienes a tu hijo, y al disc\u00edpulo: ah\u00ed tienes a tu Madre.<br>Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n<h2 class=\"has-vivid-red-background-color has-background wp-block-heading\"><strong>S\u00e9ptimo dolor del Coraz\u00f3n&nbsp; de Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Abandono y desamparo de su Eterno Padre. <\/strong><em><strong>Y cerca de la hora nona, exclam\u00f3 Jes\u00fas en<\/strong><\/em><em> <\/em><em><strong>alta voz, diciendo Elo\u00ed, Elo\u00ed, Lamma sabacthani? Esto es, Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?<\/strong><\/em><strong> (Mat 27).<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>1er Preludio<\/strong>. Fig\u00farate a\u00fan, alma m\u00eda, la monta\u00f1a del Calvario y a Jes\u00fas pendiente de cruz.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>2do Preludio.<\/strong> \u00a1Oh mi adorable Salvador! Yo te suplico, por el completo abandono en que quedaste sobre la cruz, que desprendas mi coraz\u00f3n de todo apego a la criatura, para que, uni\u00e9ndome estrechamente al tuyo, T\u00fa solo me bastes.<\/h6>\n\n\n\n<p><br><strong>Consideraci\u00f3n.<\/strong> Contempla alma m\u00eda, a tu Divino Redentor en la mayor&nbsp;&nbsp;aflicci\u00f3n y abandono en que se hab\u00eda visto hombre alguno en esta vid, y en aquella extremidad en que m\u00e1s se necesita amparo y consuelo: lo busca en la tierra y no lo encuentra. Sus disc\u00edpulos y amigos lo hab\u00edan abandonado: s\u00f3lo uno de entre ellos, algunas santas mujeres y su Sant\u00edsima Madre le acompa\u00f1aban en su padecer; pero esto no pod\u00eda darle ning\u00fan consuelo; antes bien, con sus internos dolores aumentaba su aflicci\u00f3n. Mira a otras partes, y se ve cercado de enemigos que lo burlan, insultan y blasfeman; alza los ojos y clama al cielo, y el cielo se hace de bronce. <\/p>\n\n\n\n<p>En la agon\u00eda hab\u00eda venido a confortarlo un mensajero celestial; m\u00e1s aqu\u00ed estos esp\u00edritus bienaventurados parecen insensibles a los sufrimientos de su rey\u2026 El Eterno Padre, vi\u00e9ndolo cubierto de nuestros pecados, lo desconoce, por decirlo as\u00ed, y lo abandona al furor de sus enemigos; este abandono fue para su Coraz\u00f3n sant\u00edsimo el mayor de sus tormentos. De ning\u00fan modo se hab\u00eda quejado; mas este fue tan vehemente y le oprimi\u00f3 de tal modo el Coraz\u00f3n, que no pudo menos que clamar en alta voz diciendo: Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado? Como si dijera \u00bfEs posible, Se\u00f1or, que hasta T\u00fa me abandones y conjures contra m\u00ed? Que mis disc\u00edpulos y mis amigos me abandonen; que los hombres me persigan, eso no me sorprende; porque son fr\u00e1giles e ingratos, que no me conocen, ni saben lo que hacen, pero T\u00fa, Se\u00f1or, que me amas, que sabes que soy Hijo tuyo, que padezco por tu gloria y por satisfacer tu justicia, y que muero en esta cruz para obedecerte, \u00bfpor qu\u00e9 me desamparas?<\/p>\n\n\n\n<p><br>Afligid\u00edsimo y abandonado Redentor m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9, siendo Dios, quisiste padecer tan cruel tormento? Y si este era tu deseo, \u00bfpor qu\u00e9 te quejas tan amargamente? \u00a1Ah! Bien m\u00edo, ya te entiendo, quisiste ense\u00f1arme, con tu ejemplo, que no debo desesperar de tu infinita misericordia cuando me vea privado de las dulzuras que causa en mi alma tu amabil\u00edsima presencia; que debo sufrir con paciencia la privaci\u00f3n de las gracias sensibles y los rigores aparentes de Dios hacia nosotros: pues es para ense\u00f1arnos a renunciar a nosotros mismos, que as\u00ed lo haces. Se\u00f1or, seas para siempre bendito porque quisiste tambi\u00e9n sufrir este misterioso abandono a fin de reparar nuestra ingratitud; y bendito sea tu amante Coraz\u00f3n a quien \u00fanicamente debo no haber sido eternamente abandonado de mi Dios.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Coloquio.<\/strong> Adorable Salvador, me averg\u00fcenzo de m\u00ed mismo, al verte soportar con una dulzura admirable ese completo abandono. Con tal que por tus m\u00e1s crueles dolores, Dios sea glorificado y tus hijos arrancados al infierno, esto te basta: te olvidas de ti mismo y consientes en ser abandonado del cielo y de la tierra; y yo, \u00a1Oh Jes\u00fas m\u00edo! Dominado por el amor propio, no pienso sino en m\u00ed; la m\u00e1s leve contradicci\u00f3n me abate y me hace prorrumpir en quejas. Mas desde ahora, \u00a1Oh Dios m\u00edo! T\u00fa s\u00f3lo me bastar\u00e1s, y mi \u00fanica felicidad ser\u00e1 hacer tu sant\u00edsima voluntad.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Prop\u00f3sito. <\/strong>En las penas interiores, en el olvido y abandono de las criaturas, unirnos estrechamente a Jes\u00fas y soportar con \u00e9l sobre la cruz este abandono de Dios y de los hombres.<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Ramillete espiritual.<\/strong> \u00a1Dios m\u00edo! \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado?<br>&nbsp;Padre Nuestro y Ave Mar\u00eda&#8230;<\/h6>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light\" style=\"min-height:340px;aspect-ratio:unset;\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-6864\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/50e9e-pexels-photo-4482900.jpeg\" data-object-fit=\"cover\" \/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\">TU APOYO NOS AYUDA A SEGUIR CREANDO Y SEGUIR EVANGELIZANDO. GRACIAS, DIOS TE PAGUE.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"jetpack-simple-payments-wrapper jetpack-simple-payments-6869\"><div class=\"jetpack-simple-payments-product\"><div class=\"jetpack-simple-payments-product-image\"><div class=\"jetpack-simple-payments-image\"><figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/d37ce-un-paso-al-dia456-04.png\" \/><\/figure><\/div><\/div><div class=\"jetpack-simple-payments-details\"><div class=\"jetpack-simple-payments-title\"><p>DONA PARA UN PASO AL D\u00cdA<\/p><\/div><div class=\"jetpack-simple-payments-description\"><p>Queremos seguir Evangelizando<\/p><\/div><div class=\"jetpack-simple-payments-price\"><p>5,00\u00a0US$<\/p><\/div><a class=\"jetpack-simple-payments-purchase\" href=\"https:\/\/unpasoaldia.wordpress.com\/2020\/06\/01\/los-madre-sor-maria-encarnacion-rosal\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Haz clic aqu\u00ed para comprar.<\/a><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n\n\n<p><strong>S\u00cdGUENOS:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/unpasoaldia\">https:\/\/www.facebook.com\/unpasoaldia<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCierta noche del mi\u00e9rcoles al jueves santo de 1857 estando en oraci\u00f3n en la capilla, entre las dos y tres de la ma\u00f1ana, sent\u00ed que alguien me jalaba el velo que me cubr\u00eda, pero no hice caso. Y cuando meditaba la p\u00e9sima traici\u00f3n de Judas escuch\u00e9 en mi interior una clara voz del Se\u00f1or que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6601,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,236,561,6,162],"tags":[964,965],"class_list":["post-6598","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad","category-historia","category-jesus","category-oraciones","category-reparacion-eucaristica","tag-madre-maria-encarnacion","tag-madre-sor-maria-encarnacion-rosal"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6598"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6598\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unpasoaldia.housedev.co\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}